lunes, 14 de mayo de 2012

24. ¿Tour?

Zoé's POV
Baje del auto con mis cosas que en realidad solo eran mi cámara y mi bolso. Entre al edificio saludando a las caras conocidas y a las no tan conocidas con un simple gesto de la mano. Llame al elevador que estaba en el piso dieciséis ¿Quien tuvo la grandiosa idea de poner un solo elevador en un edificio de veinte pisos? Charles era dueño de una de las firmas publicitarias y fotográficas más importantes en Inglaterra o más bien fue el fundador y posee la franquicia de Londres pero existen más franquicias por todo Europa por eso es que este edificio era tan imponente y lleno en su mayoría de oficinas pero también habían pequeños estudios para sesiones cortas aunque los más usados eran los que estaban a un par de cuadras.
En lo que esperaba al elevador Scott, un fotógrafo del que me había hecho algo así como su amiga, se unió a mi en la espera del elevador. Yo, en realidad, no era muy sociable, mis únicos amigos en todo Inglaterra eran los chicos, sus novias y Claire, bueno, ahora también Dylan pero mi circulo social no era tan variado como los de las personas a mi edad, aquellas que cada fin de semana era salir a embriagarse para tener diversión. Mi diversión era diferente: leer, ver películas tontas, tomar fotos, internet, toda mi vida he sido así.

- Hola, estrella. - Le lance una mirada envenenada, solo Charles me llamaba así y de no ser mi jefe, haría que no volvería a nombrar así.
- Me matas de risa, Scotty. - Dije sarcásticamente.
- Lo se, debí ser comediante. - Soltamos una risa corta mientras yo veía de reojo lo pantalla del elevador, ya iba en el piso diez, el piso donde estaba mi oficina.
Esperamos por unos minutos mas con mas gente a nuestro alrededor que se había juntado y por fin había llegado, fui la tercera en bajar y me despedí con un gesto de la mano de Scott.
- Te esperan en sala de juntas. - Dijo Alice, la recepcionista, al verme entrar.
- Gracias, enseguida voy. - Fui a mi oficina a dejar mis cosas, enfrente del cristal de mi puerta arregle un poco mi rebelde cabello mal acomodado en una coleta improvisada y como parecía no querer verse bien el día de hoy lo deje suelto, lo alborote un poco y fui a sala de juntas donde mi jefe me esperaba, por alguna razón el miedo me predominaba mas que los nervios, era la primera vez que me llamaba a aquel lugar. Subí nuevamente al elevador pues la sala estaba en el ultimo piso. Espere paciente pero ahora eso se veía complicado de cumplir. Sonó aquel agudo tintineo que avisaba que había llegado a mi destino, salí de ahí y camine hacia la única puerta que había en este piso. Ya detrás de aquella puerta que era dos veces mas alta que yo respire hondo y toque un par de veces con los nudillos recibiendo un "adelante" por respuesta.
Entre temerosa y me tope con que Charles no estaba solo, estaba acompañado de dos chicos que se pusieron de pie al verme entrar.
- Ella es Zoé Miller, mi fotógrafa estrella. - Esa era mi clásica presentación por eso Scott me hacia tanta burla. Me acerque a la mesa y pude reconocer quienes eran. - Ellos vienen a buscarte, Dean Sherwood y David Spearing. - Dos de las personas que mas admiraba en esta área estaba justo ahora delante de mi ¿buscándome?
- Ya los conocía. - Dije sin pensar. - Es decir, su trabajo. - Unas palabras atropellaban a otras y antes de decir algo mas fuera de lugar decidí ir por lo clásico. - Es un gusto. - Estire mi mano hacia ellos y cada uno la tomo en diferente tiempo estrujandola levemente.
- El gusto es nuestro ¿Tomamos asiento? - Dean señalo las sillas que rodeaban la punta de la mesa. Asentí un par de veces con la cabeza y me senté en la silla que estaba en medio de ambos.
- Yo los dejo. - Dijo Charles para después marcharse cerrando las puertas detrás de el.
- Y, a ¿que se debe esto? - Pregunte al cabo de unos segundos.
- ¿Estas enterada del tour mundial de McFly?
- Si.
- Esta vez queremos hacer algo diferente. - Dijo David. - Planeamos filmar todos los conciertos incluyendo backstage y transmitirlos por el Canal 5 en una miniserie llamada McFly On The Wall.
- Pero el concierto que se llevara a cabo en Wembley se re-trasmitirá vía streaming.
- Y para todo esto te necesitamos a ti a cargo de las cámaras, como directora. - Me quede callada por unos segundos sopesando cada una de sus palabras, esto parecía surrealista.
- Es una broma ¿no? - Fue la cosa mas razonable que mi cerebro encontró.
- Por supuesto que no. - Dijo Dean con un gesto que me hizo reír un poco.
- ¿Por que yo y no ustedes que son expertos en todo eso?
- Porque yo seré parte de la grabación de una película y el tiene un contrato con una marca que le exige permanecer en el país. - Dijo David.
- Pero yo no se nada en cuanto a filmaciones.
- Es muy parecido a una sesión fotográfica solo que también tienes que estar pendiente de que el sonido en los conciertos sea comprensible y que la imagen proyectada en las pantallas sea de la mejor calidad.

- Aun así, tranquila, tendrás un equipo a tu disposición. - Me empezaron a explicar todo lo relacionado a el trabajo que me pedían desarrollar, sonaba bastante fácil pero claro, hay una gran diferencia entre decir y hacer. - Y aparte estos días vendremos y te mostraremos la edición requerida pues también subirás a SuperCity vídeos de un minuto máximo sobre lo que se transmitirá en televisión.
- ¿Teasers?

- Exacto. - Dijo Dean emocionado. - Entonces ¿Aceptas?
- Una pregunta mas. - Se vieron entre si pero asintieron esperando a que yo volviera a hablar. - ¿Por que yo?
- Eso es fácil. - Empezó David. - Tres cosas afectaron nuestra elección.
- La primera es que los chicos confían en ti.
- La segunda es que tu trabajo es de los mejores, es decir, habíamos pedido tu portafolio y cada toma, idea, todo es excelente tanto en creatividad como en calidad.

- Y el tercero es que tienes potencial, ve a donde has llegado a tus veintidós años. - Veía la expresión emocionada de Dean. - A ser una de las fotógrafas mas prestigiadas de Inglaterra. - Era la segunda vez que oía eso pero ahora me parecía extraño escucharlo de dos personas a las que yo admiraba tanto. - ¿Te puedo hacer yo una pregunta? - Dijo Dean.
- Por supuesto.
- ¿Cuanto tiempo llevas haciendo esto?

- Hmm... Empece a finales de septiembre. - Hice cuentas en mi cabeza. - Unos seis meses mas o menos. - Ambos me miraron sorprendidos.
- Es... Impresionante, yo me tarde tres años.

- Yo seis años y tu en solo seis meses. - Parecían incrédulos.
- Pero gracias a mi tía Charles me puso a prueba.
- ¿Y te contrato después de eso?
- Aun estaba estudiando pero justo cuando salí empece aquí.
- Dicen que es difícil que Charles te contrate.
- Debió estar asombrado.
- Lo mismo me dijo Giovanna. - Recordé aquella tarde en la casa de Tom celebrando su cumpleaños.
- Y te volvemos a preguntar ¿Aceptas? - Vi en todo esto una gran oportunidad, la mejor que he tenido hasta ahora y, a pesar de los nervios por ser nueva en esto, aceptaría.
- Por supuesto.
- ¡Excelente! - David y Dean chocaron sus manos y después cada uno estrecho una mano mía de manera efusiva. - Aquí esta el itinerario de todo el tour, que días estamos en que país, en las siguientes hojas lo que te explicamos hace unos momentos y... - David estaba emocionado y Dean lo detuvo rápidamente.
- Todo esta ahí, léelo, entiéndelo, organízate, ve haciendo tus maletas y nos vemos aquí mañana con la computadora que te llevarás. - Me dieron una carpeta que parecía que iba a explotar por el exceso de hojas dentro de ella.
- Para... - Intente decir algo pero David me interrumpió.
- Instalaremos un par de cosas, tu tranquila. - Su emoción se me contagio y termine con una sonrisa en el rostro. - Oh, y no le digas a los chicos.
- Que sea una sorpresa. - David puso un dedo sobre sus labios en seña de secreto.
- Ok.
- Nos vemos aquí mañana y muchas gracias.
- A ustedes por considerarme pero ¿Si no hubiera aceptado?
- Haríamos todo lo posible por ir nosotros, esto no se lo dejaríamos a cualquiera.
- ¿Tan importante es?
- Bastante. - Dean me regalo una media sonrisa mientras David se colgaba al brazo una mochila. - Hasta mañana.
- Nos vemos. - Dejaron la sala de juntas mientras hablaban entre ellos, en su camino se toparon con Charles el cual se despidió de ellos con un apretón de manos.
- ¿Y bien? - Su grave voz se notaba entusiasmada.
- Me quieren para ser directora de cámaras y fotógrafa en el tour de McFly.
- ¿Aceptaste?
- No perdería esta oportunidad.
- Por eso eres mi fotógrafa estrella, siempre buscando aprender cosas nuevas.
- Pero lo mejor de esto es que yo no lo busque. - Dije con una sonrisa triunfante y orgullosa, ser reconocida de esa manera por dos de mis personajes favoritos era una sensación exquisita e indescriptible.
Muchos subestiman este trabajando llamándolo solamente "capturar una imagen" pero hay mas detrás de eso, mucho mas. Era una especie de arte pues pocas personas lograban transmitir el objetivo detrás de la toma.
- Zoé, ya que aceptaste necesito que te organices en todos los aspectos para no dejar nada al azar, supongo que Scott podrá cubrirte en tus sesiones y Alice se encargara de reacomodar todas tus citas así que, por hoy,  tienes el resto del día libre.
- Gracias, Charles.
- A ti, querida. - Se fue de la sala nuevamente con el celular entre las manos, me acerque al gran ventanal que daba vista a casi toda la ciudad. El sol había decidido brillar hoy, no como normalmente lo hacia en México pues el típico cielo gris seguía presente.
Regrese a mi oficina topandome con que Scott y Alice me estaban  esperando, Scott me cubriría en la sesiones que tendría esta semana y Alice pospondría todas las citas que tuviera hasta mi regreso, en fin, pasamos una hora discutiendo y organizando hasta que se marcharon.
Busque en internet todo lo relacionado a fotografías y vídeos de conciertos en vivo, explore unas cuantas páginas donde me di varias ideas y una de ellas fue salir a comprar unos lentes de aumento y accesorios para mi cámara. De paso revise mi correo y el primero en la bandeja fue el que mas me sorprendió. Era de Sam, mi amiga incondicional. Ella y yo aun seguíamos en contacto pero hacia casi dos meses que no sabia nada de ella.
Entusiasmada abrí el correo pero aquella emoción cambio de inmediato por preocupación.

"Zoé, te necesito ahora mas que nunca amiga."

Pude leer que estaba triste, que sus manos temblaban al teclear cada palabras, que sus lagrimas se estaban estancando, que algo malo había pasado y no me lo quería imaginar, estuve a punto de investigar por vuelos hacia México y comprar el primero que saliera pero el compromiso que acababa de aceptar me lo impedía.
Frustrada recordé las palabras que Doug había dicho en el cumpleaños de Danny "diez países fuera de Europa".
Tome la carpeta que Dean y David me dieron, la abrí de golpe buscando desesperadamente la lista de fechas y países con la esperanza de encontrarme a México ahí escrito. Encontré la hoja hasta casi el final de la carpeta y con mi dedo fui recorriendo la columna donde estaban todos los países y casi suelto un grito al leer que mi pais natal estaba incluido ahí, moví mi dedo manteniéndolo en la misma línea hacia la fecha y la sorpresa me invadió mientras maldecía para mis adentros: Llegaríamos a la ciudad de México el primero de Junio, ellos darían dos fechas (2 y 3 de junio) ahí para después tener cinco días libres y nos iríamos el nueve de ese mismo mes para regresar a América del Sur y después a Estados Unidos, demasiada vuelta a mi parecer pero eso era lo que menos me importaba pues otra vez el estúpido juego de la vida había hecho de las suyas: Estaría en mi país el día en que hubiera deseado no estarlo.
Despeje mi mente de aquel pensamiento mientras contaba los meses que faltaban para llegar ahí: uno... dos... dos meses y medio. No esperaría dos meses y medio para hablar con amiga así que vino a mi mente la solución mas rápida, tenia memorizado su numero de celular el cual marque inmediatamente con la clave de su país esperando que no lo hubiera cambiado pero no tuve la respuesta a eso solo un mensaje pre-grabado de mi compañía telefónica que me informaba que mi servicio no tenia cobertura en esa región. Ansiosa y enfurecida cerré de golpe la tapa de mi computadora guardándola en su respectiva mochila mientras hacia lo mismo con la cámara, tome mis cosas y salí volando de ahí hacia la compañía telefónica que me brindaba servicio, al llegar, por mi buena suerte, el lugar estaba casi vacío pero aun así tuve que tomar un turno para que me pudieran atender y me senté en una de las sillas que estaban ahí mientras mi mente recordaba a aquella chica que llega siendo mi amiga desde casi siempre.
Samantha Alejandra Vega Martínez, un nombre tanto extraño, es por eso que le encanta que le llamen Alex pero yo toda la vida la he llamado Sam.
La llevo conociéndola un ochenta por ciento de mi existencia pero llevo siendo su amiga tan solo la mitad.
Ella se había vuelto en alguien incondicional en mi vida, era lo mas cercano a una hermana que yo tenia pues, obviamente, no hablaba de lo mismo con Sam que con mi hermano Leonardo. Aquella confidente con la que te podías quejar de tus padres, con la que hablabas del chico y artistas que te gustaban, con la que te quedabas dormida hasta tarde hablando de cosas que eran consideradas sin importancia, con la que te preguntabas ¿Que hacia yo antes de conocer a esta banda? Con ella había compartido todo: risas, criticas, tonterías, lagrimas por películas románticas, helado en un día caluroso, expectaciones del primer amor y sollozos por un corazón roto, todo, incluso tensamos la maña de cargar con nosotras una cámara de vídeo todo el tiempo, los vídeos que se guardaron en la mía se perdieron en el incendio y nunca supe de los de su cámara. Ella y yo eramos tan unidas, eramos de esas amigas que solo te encontrabas una sola vez y eran para toda la vida, pero hubo una ocasión en que mi amiga, o su alegre esencia, había desaparecido. Todo por la muerte de aquel espléndido hombre que era lo mas cercano que ella tenia a un padre. Sucedió en segundo año de preparatoria y duro casi todo un semestre, un zombie no se comparaba con su estado: mirada ausente, trabajos y tareas mediocres, sonrisas rotas y fingidas.
En esos tiempos ambas éramos fanáticas de dos bandas diferentes, yo de McFLY, ella de los Jones Brothers los cuales eran todo para Sam, todo, pero ni siquiera su música lograba traerla a la vida, incluso si ponía una bocina a todo volumen con sus canciones ella no reaccionaba como yo lo esperaba: tarareando y bailando, no, solo decía "Me vas a dejar sorda" y apagaba la bocina pero un día ese triste fantasma llamado Sam volvió a la vida.

FLASHBACK
Tarde calurosa típica del verano y como normalmente hacia subí al techo de mi casa con mi cámara, iPod y audífonos a hacer unas cuantas tomas.
A través de los audífonos creí escuchar mi nombre pero al quitármelos nada, a los pocos segundos se escucho nuevamente y asome mi cabeza con cuidado por el borde buscando la fuente de aquel llamado topandome con Sam quien tenia una brillante sonrisa en el rostro, aquella que llevaba tiempo sin lucir. Detuve la música y me quite nuevamente los audífonos.
- Baja ahora mismo de ahí. - Negué con mi cabeza divertida. - Si no lo haces subiré por ti y haré que bajes de una manera nada agradable. - Fingí una cara de susto y en cuestión de segundos ya estaba en mi puerta principal.
- ¿Sam? - Pregunte confusa una vez que caí en cuenta de lo que estaba pasando.
- Te he dicho miles de veces que me llames Alex. - Ella había revivido, por así decirlo. Con mi dedo indice pique uno de sus brazos esperando que no fuera real o algo por el estilo. - ¿Que haces?
- ¿Eres tu? - Dije mas confundida aun.
- Obviamente, torpe. - Quito mi mano y ambas reímos, entro a la casa y nos sentamos en los sofás de la sala mientas hablábamos un rato.
- ¿Que te hizo revivir? - Le pregunte después de una media hora de charla.
- Oh... Tu y yo... - Se puso de pie en un salto buscando algo en el bolsillo de su pantalón, saco dos pedazos de papel alargados. - ¡Iremos al concierto de los Jonas Brothers! -Sacudió esos dos papeles enfrente de mi cara y pude ver que eran dos boletos, ella empezó a dar pequeños saltos y su entusiasmo se me contagio haciendo que brincara y gritara con ella.
Ahora comprendía porque ella había regresado repentinamente. Muchos creen que ser fan de una banda en la medida en que nosotras lo éramos era estúpido, una perdida de tiempo pero probablemente no saben la historia detrás todo eso, aquella banda que muchos llaman "sin talento" o "estúpida" pudo cambiar la vida de aquella fan, seguramente le saco sonrisas cuando nadie mas pudo y en caso de mi amiga, la atrajo a la vida "normal" nuevamente.
Cuando llego el esperado día ambas llevábamos una playeras acorde que decían "I <3 JB" con la letra de las típicas playeras de "I <3 NY". Tomamos nuestros respectivos asientos mientras esperábamos impaciente por el concierto que se retraso un poco pero al empezar los primeros acordes Sam se soltó llorando por toda la emoción pero sospechaba que mas sentimientos se encontraron en aquel momento. Cantamos, gritamos y ambas nos emocionamos por aquel concierto, al salir, Sam no podía dejar de hablar acerca de lo increíble que fue todo, al punto que decidió sacar nuevamente su cámara de video y nos grabo aquel día.
FIN DEL FLASHBACK

Una mano agitandose delante de mi cara logro sacarme de mi trance, era un señor que portaba un traje con un gafete que dejaba claro que el era el encargado de seguridad de aquel lugar.
- Disculpe señorita, es su turno. - Mire la pantalla que marcaba el mismo numero que esta impreso en el pequeño papel en mi mano.
- Gracias. - Me puse de pie mientras aquel señor flanqueaba una de las puertas, me acerque a uno de los escritorios donde una señorita me tendió la mano de manera amistosa. Después de una media hora conseguí el plan que quería para mi celular el cual se llamaba "Worldwide plan", marque inmediatamente el celular de mi amiga con su clave de larga, muy larga, distancia y después de unos segundos me alivie al saber que no había cambiado.
- ¿Si? - Su dudosa voz era mas que notable.
- Sam.
- ¿Zoé?
- No, la reina Isabel segunda.
- Oh... ¿A que se debe el honor de que la actual reina de Inglaterra me este llamando? - Ambas reímos con nuestras típicas risas cómplices.
- ¿Que pasa amiga? - Dije con un poco de preocupación, un audible suspiro se escucho al otro lado de la línea.
- Zoé, ella... Mi madre... - Inhalo profundamente. - Murió. - En mi garganta se formo un nudo por el cual tuve que tragar saliva para deshacerlo pero mis intentos fueron inútiles.
- ¿Hace cuanto? - Pronuncie con dificultad.
- Unos días. - Su voz se escucho temblorosa señal de que estaba a punto de romper a llorar si no es que ya lo había hecho. - No... No quiero perderme, no otra vez.
- No lo hagas. - Respondí casi al instante. - Escucha música, sal al cine con alguien, ocupate con el trabajo, cualquier cosa que te distraiga pero sigue siendo tu.
- Lo intentare. - Su voz era débil por claras razones.
- ¡Hazlo! - Dije en un tono firme. - Desde el primero hasta el siete de junio estaré en México.
- Justo en tu...
- Ajam, nos veremos una vez que este ahí ¿Vale?
- McFLY va a dar un par de presentaciones esos días. - Nunca le había comentado que me había vuelto amiga de mi banda favorita así que fingí sorpresa.
- ¿Enserio? Podríamos ir juntas.
- Comprare los boletos enseguida. - Ella era fan de McFLY tanto como yo. - ¿Por que vendrás hasta junio? ¿Por que no ahora?
- Creeme, pensé en tomar el primer vuelo a México pero el trabajo me lo impide. - Iba caminando hacia mi coche y cuando llegue me recargue en la puerta mientras veía a algunas personas cruzar la calle.
- No falta tanto para junio. - Antes de que yo pudiera responder unos dedos tocaron mi hombro un par de veces y gire en dirección del dueño topandome con dos sonrisas y un hoyuelo, con un gesto de la mano les indique que me permitieran un par de segundos.
- Si, dos meses y medio no son nada, pero aun así intentare llamarte todos los días sin ninguna clase de discusión. - Soltó un suspiro exasperado en esta ocasión. - Cuidate mucho, Sam.
- También tu, te quiero amiga.
- Y yo a ti.
- Adiós y, por favor, trata de llamarme Alex. - Ambas reímos nuevamente.
- Hasta luego, Sam. - Se escucho un tono anunciando que la llamada había terminado, guarde el celular en mi bolso y gire ante aquel par de chicos saludándolos con un beso en la mejilla a cada uno.
- ¿Por que esta fuera del trabajo tan temprano, señorita? - Danny vio rápidamente el reloj en su muñeca.
- Se fue de pinta ¿No es así? - Tom sonrió de manera traviesa mientras daba un leve toque a mi nariz con su dedo indice.
- Por supuesto que no. - Busque una mentira creíble pero mejor diría parte de la verdad. - Charles me dejo salir antes...
- Mucho antes. - Me interrumpió Danny ahogando una risa.
- Pues tengo que comprar lentes y accesorios nuevos para mi cámara.
- Y... ¿Tendrás tiempo para un café?
- O ¿Para un almuerzo? - Tom miro a Danny el cual se hundió de hombros mientras frotaba su estomago en señal de que tenia hambre.
- Por supuesto. - Solté una risita mientras Dan buscaba a su alrededor.
- ¿Comida China? - Señalo un restaurante cruzando la calle y todos estuvimos de acuerdo. Una vez dentro de aquel lugar pedimos lo que íbamos a comer y mientras esperábamos platicamos de varias cosas, al inicio eran cosas sin importancia pero esta iba aumentando conforme avanzaba la conversación y fue hasta que Tom fue al baño que Danny se torno mas serio de lo normal.
- Georgia termino conmigo. - Me tomo por sorpresa. - Por eso no estaba en la cena. - Estaba jugando con el vaso de refresco que tenia enfrente de el y un sonido proveniente de su celular hizo que dejara de jugar y que viera la pantalla de este mientras sonreía traviesamente en mi dirección.
- ¿Qué? - Pregunte enarcando una ceja.
- Nada, solo que... Creo que es época de soltería.- Y ¿A qué viene eso? Solo somos dos los solteros. - Atrape el popote de mi vaso y di un par de sorbos.
- En realidad ya somos tres. - Lo mire confundida y una idea llego a mi cabeza.
- ¿Tom termino con Giovanna? - Dije sorprendida.
- ¿Que? No, por supuesto que no. - Soltó una risa ante mi errónea conclusión. - Mira. - Estiro su mano hacia mi con su celular en ella y ladeo un poco la cabeza señalándolo, lo tome confundida y mire la pantalla leyendo un mensaje de parte de Poynter que decía en sencillas palabras que el también estaba soltero.
- Ahh... Ok. - Le devolví el celular sin saber como reaccionar.
- ¿Que le contesto? - Dijo Jones lanzándome una mirada que supe reconocer.
- Yo que sé, es tu amigo. - Voltee mi vista hacia la dirección en la que Tom se había marchado hace unos minutos los cuales ahora parecían eternos.
- Es tu crush, deberías saberlo. - Gracias a su respuesta voltee a verlo sorprendida y sentí como mis mejillas se iluminaban de un color rojo intenso.
- No lo es. - Me puse a la defensiva.
- Si lo es, tus mejillas te delatan. - Me lleve las manos a la cara intentando ocultar mi vergüenza.
- ¿Quien es que? - Pregunto Tom una vez que había regresado y tomado asiento en su respectivo lugar.
- Doug el crush de ella. - Sentí como Danny me señalaba mientras ahogaba una risa nerviosa.
- No lo es. - Dije cada palabra de manera pausada tratando de hacerlos entender pero primero tenia que convencerme a mi de que tal cosa.
- Oh, si, si lo es. - Dijeron Tom y Danny al unisono pero  antes de que le pudiera responder llego la comida y lo único que pude hacer fue verlos con reproche y desaprobación pero Tom solo se hundió de hombros mientras Danny, seguramente, escribía una respuesta a Doug.
- ¡Que no! - De un golpe, saque los palillos de su envoltura la cual le lance a Danny una vez que la había hecho una bolita.
- Como digas. - Empezamos a comer en un silencio que no era cómodo ni incomodo, era extraño. - Pero, insisto, tus mejillas te delatan. - Le lance una mirada en la que le decía que se callara. - Audrey termino con Doug.
- A este paso, espero no ser el siguiente. - Tom rió por su propio comentario con un poco de ironía. - Ella no me agradaba.
- A mi tampoco, demasiado... Ahh... - Danny buscaba una palabra que se tardo en encontrar así que Tom le dijo varias entre bocado y bocado.
- ¿Molesta? ¿Presumida? ¿Arrogante? ¿Superficial?- Aparte, también era... - Seguía buscando y parece que la encontró cuando chasqueo los dedos en el aire. - ¡Empalagosa! - Los tres asentimos al mismo tiempo.
- La comida esta exquisita. - Dije cuando pase un bocado pero yo no era la única degustando aquel delicioso manjar pues solo recibí dos sonidos de sus gargantas como señal de que estaban de acuerdo, solté una risita antes de llevarme otra ración de comida a la boca.
- Entonces, Zoé ¿Iras al concierto en Wembley? - "Y al de Sheffield, Manchester, Brighton, Liverpool, en realidad a todos los conciertos." Pensé para mis adentros y reí un poco pero Tom enarco una ceja esperando una respuesta y yo solo asentí unas cuantas veces, el se movió buscando algo en la chaqueta que se había quitado y saco algo de esta que me entrego a mi.
- ¿Que es? - Lo observe antes de tomarlo y era un estilo de gafete.
- Es un pase para el backstage. - Abrí los ojos como platos y reí un poco para mis adentros. - Podrás usarlo en cualquiera de las presentaciones si decides ir a otra que no sea Wembley.
- Gracias, Tom. - Lo tome un poco dudosa y empece a leer cada una de las cosas que venían impresas ahí.
- Y... ¿Hablaras con Doug antes del tour? - La pregunta desvío mi atención al interrogador.
- ¿De que tendría que hablar con el? - De muchas cosas, pero no estaba completamente segura de querer hacerlo, tenia miedo.
- No se, pero llega a ser molesto ver a dos de tus amigos pelear entre si constantemente. - Danny decidió participar en esta conversación una vez que termino de devorar la comida.
- Ya se. - Dije mientras guardaba el pase en mi bolso y al hacerlo vi que había llegado un mensaje a mi celular el cual abrí y leí rápidamente, era de Rachel, me pedía que fuera a su casa hoy y yo le respondí que en media hora estaría ahí.
- ¿Quien es? - Tom señalo mi celular con sus palillos.
- Mi tía, quiere verme hoy. - Yo era la única que no había terminado su comida pero solo me faltaba algo de arroz y un poco de refresco que devore rápidamente mientras hablábamos de cosas sin mucha importancia. Intente pagar la cuenta pero ninguno de los dos me dejaron.
- Algún día los invitare yo. - Ya estábamos fuera del restaurante y a punto de cruzar la calle de no ser por el auto que acababa de pasar a toda velocidad.
- Nos vemos pronto. - Dijo Tom a lo que mi mente de inmediato respondió "Muy pronto"
- Si, mucha suerte con todo. - Me despedí de ellos con un abrazo pero Danny susurro algo en mi oído antes de soltarme.
- Habla con el. - Solo asentí levemente contra su hombro y subí a mi auto para ir a casa de mis tíos.
Sabia que teníamos muchas cosas que decirnos, ambos, pero... pero... No, no quería mezclar las cosas, no quería volver a sentirme tan confundida, no quiero quererlo en la medida que lo sigo haciendo.

Dougie's POV
- Jamás había visto una mirada así. -  dijo Audrey después de haber tomado un sorbo de su café
- ¿A que te refieres? - Su vista estaba perdida en algún punto detrás del cristal que marcaba los limites de la cafetería.
- A que Doug Lee Poynter nunca miro a una chica de la forma en que hizo en la fiesta de Danny. - Aclaro su garganta y regreso su vista a mi. - Y no me refiero a mi aunque lo hubiera deseado. - Soltó un suspiro seguido de una risa seca. - Quiero que terminemos, Doug. - Eso me tomo por sorpresa, es la segunda chica que corta conmigo desde que Zoé llego a mi vida.
- ¿Por qué?- Porque tu quieres romper los lazos que tienes con Zoé con cualquier chica y esa chica fui yo. - Negué con mi cabeza un par de veces provocando que ella enarcara una ceja en mi dirección. - Ustedes tienen un lazo tan fuerte que ni siquiera ustedes pueden romper.
- ¿A que te refieres? - Pregunte por segunda vez, ella suspiro y entrelazo sus manos enfrente de su barbilla.
- A que, en cuanto ella llego, tu mirada cambio, fue como si de repente se hubiera iluminado al igual que la suya - Tomo mis manos y me miro fijamente. - Doug, ella es una chica excepcional, ustedes se quieren, ambos se necesitan, por favor, hagan algo al respecto. - Soltó mis manos y tomo el ultimo sorbo de su café, se puso de pie dejando un billete sobre la mesa. - Aparte, que un chico que no me hablaba en el colegio llega sorpresivamente un día al estudio donde trabajo a pedirme salir con el, dios, Dougie, soy bonita no tonta. - Abrió los brazos como señal de que quería un abrazo así que me puse de pie y le regale lo que me pidió, me vio a los ojos por unos segundos y una lagrima invadió su mejilla. - Tienes cuatro días. - Su voz se escucho temblorosa. - Haz las cosas bien. - Planto un corto beso sobre mis labios, me regalo una ultima sonrisa y se marcho de aquel lugar a paso apresurado.
Regrese a mi mesa a terminar con el café mientras le mandaba un corto mensaje a Danny pues ahora estábamos en la misma situación. Pague el café y fui a mi departamento para pensar que hacer, una vez recostado en mi cama con los brazos detrás de la cabeza ideando algún plan pero después de un rato el sonido del celular irrumpió el silencio en el que me encontraba, lo tome y en la pantalla aparecía "Danny shit face"
- ¿Por que me niegas una salida de solteros? - Reclamo el vocalista de ojos azules con un tono dramático.
- Sabes el porque, no es nada personal.
- ¿Cual es tu plan?
- Bueno, si quieres saber, ella acaba de ir a casa de sus tíos.


Narrador:
Le sorprendió el comentario de su amigo y, aunque no quería admitirlo, los celos se apoderaron de una parte de su racionalidad.
- ¿Como sabes?
- Acabamos de almorzar con ella.
- ¿Acabamos?
- Si, Tom y yo. - Aquel chico de tatuaje colorido soltó un suspiro que, por suerte, su amigo no alcanzo a escuchar.
- Espera... - Sopeso un poco la situación. - Ella sabe que... - Trago saliva esperando que el chico al otro lado de la línea comprendiera.
- ¿Que eres soltero? Si, y por alguna razón se puso nerviosa. - Doug sonrió al imaginarse a aquella chica con mejillas enrojecidas y con un poco de torpeza al hablar por los nervios que la invadían. - Cuatro días, Poynter. - El hilo de sus pensamiento fue interrumpido. - No vayas a arruinarlo.
- Todo el mundo me lo dice. - Pero el sabia que esta vez haría las cosas bien, volvería a conquistarla pero ahora de una manera mas consciente, el quería a esa chica a su lado, tomando sus manos, envolviendo su pequeña cintura con sus brazos, jugando con su cabello y besando sus labios.
- Pero, enserio Doug, cuando nos la topamos la escuchamos hablando por telefono con alguien llamado Sam. -  Eso fue lo que distrajo aun mas el hilo de sus pensamientos ¿Sam? ¿Puede ser nombre de mujer no? Pero Danny no le hubiera dicho si no fuera importante.
 - Gracias, nos vemos después. - Sin esperar respuesta corto la llamada dejando el celular en la cama mientras intentaba encontrar el mejor plan que su cabeza le pudiera brindar.
Por otro lado estaba aquella chica que creía que había dejado de estar enamorada de aquel chico de ojos turquesas pero enterarse de que el estaba soltero, que tendrían que estar juntos casi seis meses por cuestiones de trabajo la atemorizaba en gran parte pues ella no quería mezclar lo personal con el trabajo, pero eso se mezclo una vez que ella acepto.
Sacudió la cabeza intentando inútilmente de de sacar esos pensamientos mientras tocaba el timbre de la casa de sus tíos, ahora trataría de enfocarse en su trabajo y en lo que sea que quisieran sus tíos, pero tanto ella como la vocecita de su cabeza llamada "razón" sabían que seria imposible.
- ¡Querida! - Saludo su tía de manera acogedora mientras le daba un beso en la mejilla y un dulce abrazo.
- Hola, Rach. - Ella devolvió el abrazo apretándola dulcemente, era como si no los hubiera visto desde hace meses pero en realidad los visito hace dos semanas en compañía de Dylan, "grave error salir con ese sujeto" pensó ella.
- Pasa, pasa, Mike esta en el living.
- Gracias. - La chica se despojo de su chaqueta y la dejo colgada en un perchero junto con su bolso para después ir a donde su tía le había indicado que estaba su tío, al cual saludo con un piquete en las costillas para que le hiciera un espacio en aquel amplio y mullido sofá ocupado casi completamente por el.
- Hola, princesa. - Saludo Mike mientras ella tomaba asiento a su lado.
- Hola... ahhh... ¡ogro! - Ellos habían logrado establecer un relación agradable después de tanto tiempo y, a pesar de que ambos tenían trabajos un tanto ocupados, procuraban verse lo mas que el tiempo libre les permitiera.
- Tu tía te quiere dar algo. - Dijo el entre un sorbo y otro de cerveza que le acompañaba.
- ¿Enserio? ¿Que es? - Y ahí hacia acto de presencia la mejor y peor cualidad de esta chica: la curiosidad, siempre que algo le causaba intriga preguntaba inmediatamente y si no conseguía estar satisfecha con las respuestas seguiría preguntando hasta estarlo lo cual a veces se tornaba molesto para ella pues era algo que no podía detener y sabia que fastidiaba a los demás. En esta ocasión su duda no pudo ser resuelta de manera inmediata pues Rachel apareció en el living tomando asiento en uno de los sillones, ella traía una cajita de madera pero no cubría la descripción de pequeña pues era un tanto grande. Rachel tomo la palabra antes de que Zoé preguntara la obvia cuestión.
- ¿Como va el trabajo? - «¡Por fin! Alguien a quien contarle.» Se dijo a si misma.
- De hecho, bastante bien, hace unas horas recibí una excelente noticia... - Comenzó a contarles lo ocurrió y se podía notar el entusiasmo y la emoción en su voz pero también el nerviosismo era palpable.
- Excelente, princesa. - Mike beso la sien de la chica mientras Rachel apretaba una de sus manos de manera rápida.
- Felicidades, querida. - Ambas se sonrieron de manera de dulce mientras la mirada de Zoé se enfocaba aun mas en la caja.
- ¿Que es eso? - Señalo el objeto con su dedo indice y automáticamente Rachel sonrió por aquel regalo que le haría a su única sobrina.
- Movimos unas cajas al ático y me tope con dos en especial y una era esta. - Sonrió con nostalgia al recordar que había ahí adentro. - En la otra estaba el contenido que encontraras aquí, abrela cuando tengas tiempo, esto es solo para ti. - Rachel estiro sus brazos con el objeto hacia su sobrina, ella lo tomo con cuidado entre sus manos confundida.
- Gracias. - Dijo sinceramente mientras observaba aquella caja, era rústica y de un tono obscuro, tenia grabados por todos lados y una pequeña cerradura que se veía oxidada, en general, la caja era hermosa, como si le hubieran puesto años de dedicación y paciencia.
- Traquila, el cerrojo ya no sirve y no necesita de la llave. - Zoé no se preocupaba por eso, ni siquiera había pasado por su mente. Acaricio cada uno de los relieves de la caja observandola detenidamente durante unos minutos mas.
Empezó una conversación que duro, fácilmente, dos horas.
- Se va haciendo tarde, será mejor que me valla. - Ella se levanto de aquel mullido sofa mientras su tia intentaba detenerla.
- ¿No te quedas a cenar? 
- Acabo de almorzar con Tom y Danny, sera en otra ocasión. - Beso la mejilla de su tío y se despidió con un abrazo de su tía, camino con aquel objeto entre sus manos hacia donde estaba el resto de sus pertenencias, se coloco de nuevo la chaqueta y se colgó al hombro su bolso, salio hacia su auto y con un gesto de su mano dio por finalizada su visita. Cuando vio que su tía entro a su hogar ella hizo lo mismo pero a su auto dejando el bolso botado en alguna parte de este, vio por ene sima vez la caja y ahora con determinación la abrió y con lo primero que se encontró fue con una hoja de papel doblada perfectamente por la mitad pero esa forma no permaneció por mucho tiempo, al des-doblarla vio que toda la pagina esta cubierta por letras impresas y Zoé comenzó a leer con un nudo en la garganta y con lagrimas a punto de salir.

"Rachel:
Han pasado varios meses desde la ultima vez en la que te escribí. Hoy, mi pequeña niña. cumple 22 años de edad, ha pasado demasiado rápido el tiempo y siento que la voy perdiendo.
Ahora ella se encuentra en la escuela y seguramente no tarda en llegar ¿Sabes que es una de las mejores en calificaciones? No, no es una de las... es LA mejor, me siento tan orgullosa de ella...
También déjame decirte que Leonardo va avanzando cada vez mas en su trabajo y la pequeña de seis meses se ha vuelto un poco berrinchuda pero es tan hermosa como su madre, espero algún día puedas conocer a mi y tu familia, se que tu y Zoé se llevarían de maravilla.
Mi esposa sigue igual de hermosa solo que la he notado un poco cansada pero sus ojos demuestran todavía esa chispa de alegría cada que ve a nuestros hijos sonreír..."

No pudo seguir leyendo pues las lagrimas evitaron que entendiera las letras así que, después de recuperar su visión, se salto hasta la ultima linea la cual leyó con mas tristeza.

"...Para terminar, te mando una foto de nuestra familia, espero que pronto nos veamos querida hermana.
Atentamente: Ryan Miller Rosewood, padre de una hermosa familia. - 05 de junio del 2010"

Zoé se soltó llorando, esa carta fue escrita hace casi un año, el día de su cumpleaños y el día de aquel horrible incidente que la dejo sin su maravillosa familia. Dobló nuevamente la carta y se topo con una foto detrás de ese papel, era una de las ultimas que se tomo su familia, una que ella preservaría para toda su vida. Observo a cada uno, desde su madre, quien tenia una brillante sonrisa y su pequeña hermana en brazos, su padre que los veía con una dulce sonrisa, su hermano que no paraba de molestar a Zoé y ahí se detuvo, en aquella chica que en ese momento era más vivaz y alegre que ahora «Cuanto los extraño.» Se dijo a si misma.
Después de estar, al menos, media hora ahí, decidió que era tiempo de regresar a casa, mañana compraría lo necesario pero ahora estaba un poco abrumada con todo esto.
La vida estaba llena de sorpresas, y esta no seria la ultima que le regalaría a aquella chica. Tal como esa caja, ella no sabia que le esperaba en un futuro, el cual podía ser desde unos minutos hasta toda una vida, pero ahora ella «creía» estar lista para lo que fuera que el estúpido destino le tuviera preparado, vaya error.

Zoé's POV
Abrí la puerta introduciendo la llave en el cerrojo pero no fue necesario pues estaba abierto, según yo había cerrado bajo llave "un olvido cualquiera" pensé yo.
Entre y deje mis cosas en la oficina mientras llamaba a Marty pero al parecer seguía dormida.
Regrese a mi cocina con esa caja polvosa que mi tía me había dado en la cual, según ella, estaban guardadas cosas que eran valiosas para mi. Tome una taza y la coloque debajo de la cafetera para que goteara aquel cálido liquido con un sabor amargo si no sabias prepararlo bien, al hacer esto me di cuenta de que estaba prendida y había una taza sucia en el fregadero la cual yo no deje ahí.
- Espero que no te moleste pero... - Una voz demasiado familiar sonó a mis espaldas mientras aquella persona ponía llave en la puerta. - Me prepare un café mientras esperaba, por cierto, eres un poco desconsiderada por tardarte tanto en llegar, llevo un largo rato esperándote, querida.





















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Chaaaan... Lamento enserio tardarme en subir tanto, estuve castigada 3 semanas y cuando me quitaron el castigo empezaron mis exámenes e.e en fin, espero que me digan que les pareció el capitulo, ya quite eso de poner los caracteres al momento de comentar para que no les de flojera comentar (?)
Bueno, si quieren que les avise por twitter cuando actualice deje su user, si quieren n.n 
¡Gracias por leer! <3


Más de 10 comentarios y subo el jueves <3


Atte: Zoé :3

martes, 10 de abril de 2012

23. Blue eyes don't lie.

Zoé's POV
Llegamos a casa donde Dylan me dejo pues tenia que reunirse con sus amigos para entregarles una canción que había escrito hace un par de días con mi ayuda pues la pidió al tener una clase de bloqueo o algo así, quedo bastante bien.
Entre a mi departamento después de despedirme de el con un beso en la mejilla, aun me sentía extraña respecto a besarlo enserio, de hecho, el beso mas cercano a los labios que hemos tenido es en la comisura de estos.
Deje la guitarra sobre uno de los sillones mientras iba por un vaso de agua a la cocina, tenia planeado estrenar la guitarra tocando la ultima canción que le dedicaría a el sin que lo supiera.
Regrese al living, saque la guitarra, la afine tal como Tom me había enseñado y empece a tocar los primeros acordes seguidos del primer verso:

You don't want me, no, you don't need me.
Like I want you, like I need you.
And I want you in my life
And I need you in my life

You can’t see me, no, like I see you.
I can’t have you, no, like you have me...


No pude terminar el segundo verso pues se formo un enorme nudo en mi garganta, lo único que hice fue seguir tocando los acordes, que aunque eran las mismas notas, me estaba costando trabajo por el temblor que empezó en mis manos.
Una vez que finalice la canción respire hondo y acaricie el borde de mi nueva guitarra cambiando toda aquella tristeza por alegría pues tenia algunas ideas para unas canciones que jamás serian oídas por alguien mas que no sea yo pero, aun así, algo me llamaba a componer.

(* * *)

- Cinco minutos mas. -  murmure ante un molesto sonido que provenía de alguna parte de mi habitación, cuando se detuvo por fin, solté un suspiro aliviada acurrucandome nuevamente con la cálida colcha que me cubría pero no, no tendría paz pues aquel estúpido sonido empezó de nuevo. - ¡¿Qué?!- Me levante exasperada con los ojos entreabiertos buscando el origen de mi molestia matutina, lo encontré en mi mesa de noche ya que mis ojos se habían acostumbrado, era mi celular pero no era la alarma ¿Quien demonios manda un mensaje a tan tempranas horas?
Tome el celular y al desbloquearlo el brillo de la pantalla me deslumbro, una vez pasada esa incomoda sensación abrí el mensaje y comencé a leerlo.

"Tonight at eight o'clock, I send the address to you later, if you don't go I swear I'll kill you! xx Danny"

Claro, Daniel Alan David Jones era el único a quien se le ocurría despertar a alguien tan temprano, decidí reclamarme su tan impertinente acto:

"It was really necessary to wake me up at six in saturday?! God, Daniel!"

Recibí su respuesta a los pocos segundos de que le mande la mía, seguramente tenia el celular pegado a el y en silencio para no despertar a Georgia:

"Insert answer please"

Vi la fecha en el calendario, hoy era su cumpleaños y ellos normalmente salían a cenar todos juntos cuando llegaban fechas así, yo había faltado a la de Giovanna e Izzy pues Gio lo había celebrado la semana siguiente a lo sucedido entre Doug y yo e Izzy hace dos semanas, era obvio que quería evitarlo lo mas posible pues seria incomodo, traería recuerdos a mi cabeza y seguramente estaría con su novia  pero quería ver a mis amigos así que un nombre vino a mi cabeza: Dylan.

"May I take someone with me?"

El ha sido mi apoyo estos dos meses, no me ha dejado sola, he podido llorar sin que me juzgue y comprende que sigo perdidamente enamorada de Doug pero le he agarrado tanto cariño y confianza que su compañía se ha hecho necesaria para mi pero mas en el sentido de amigos que en el de pareja solo que últimamente se ha portado de manera distinta, siempre busca algún pretexto para besarme lo cual no me permitió pues me siento incomoda con eso, también ha actuado un poco posesivo... El sonido de un nuevo mensaje me saco del hilo de mis pensamientos.

"If that's the only way to make you go I don't have any problem, see you then?"


Su respuesta me hizo sonreír, los extrañaba demasiado, a casi todos... A quien engaño, a todos.

"I'll be there dumb!"

Ya no recibí una respuesta así que supuse que podría dormir de nuevo pero antes molestaría a Dylan un poco.

"Good morning! Come with me to the birthday dinner of Danny please!"

Reí para mis adentros por la inocente maldad que le iba a jugar, presione el botón de enviar esperando una pronta respuesta pero tardo mas de lo que esperaba pero ya que llego reí aun mas por la forma en que había escrito.

"Hav u see the hr? Is too erly but k, I wll go only if u invte me th brkfst"

El pobre no había reaccionado como yo lo hice con Danny, pero claro, eran casos diferentes, en fin, nuestra conversación matutina empezó así.

"You know how it feels now, ha,ha. Ok, but I'll prepare hot-cakes, btw your spelling looks awful!"

"Woho! Hot-cakes! I'm doing the best I can, I'm still sleepy right now."

"Much better, do you wonder if there are any stores open?"

"Why don't you text them? So they can wake up as I do"


Reí en voz alta por ese ultimo mensaje y gracias a eso Marty despertó soltando una ladrido pero al ver que era yo se acerco a mi cama e intento subir pero aun era pequeña y no lograba hacerlo así que la ayude después se acurruco en mis piernas quedándose dormida nuevamente.

"Nice idea, but I don't have their numbers!"

"Such a pity, now go to sleep!"

"I need milk for the breakfast!"

"I'll bring you some but please, let me sleep sweetie!"

"Oh, you're such a cutie, aren't you? Ok, ok, have nice dreams sleepy beauty, I'll see you at ten o'clock! xx"

"Of course I'm going to have nice dreams if you appear there! See you soon xx"


No respondí a ese ultimo mensaje por dos factores: la vergüenza no me permitía hacerlo y no encontraba las palabras.
Deje mi celular de nuevo en su lugar, me cubrí con la colcha y Marty se acurruco conmigo, solté un largo suspiro y cerré mis ojos esperando a que Morfeo me atrapara nuevamente entre sus brazos.

- ¿Cariño? - Esa inconfundible voz. - Despierta, vas a llegar tarde al colegio. - Acaricio mi cabello mientras le pedía mas tiempo.
- Pero mamá, hoy es mi cumpleaños ¿No puedo faltar? - Dije perezosamente.
- Te habría aceptado eso en la secundaria, pero ya estas en la universidad así que anda e invita a Evan a comer el día de hoy.
- Si, mamá. -
Sentí como se movía el colchón gracias a que ella lo había dejado, decidí dormirme otros diez minutos pero mi estúpido hermano mayor empezó a brincar en los espacios vacíos de mi cama mientras cantaba una especie de mezcla extraña de canciones de cumpleaños. - Eres un idiota, Leonardo.
- Despierta perezosa, hoy cumples veintidós años ¿No estas emocionada? - Se sentó donde estaba antes mi mama y empezó a zangolotearme histéricamente.
- Me da igual, si con la edad me voy a poner tan tarada como tu prefiero no crecer. - Me solté de el mientras me estiraba y frotaba mis ojos.
- No soy tarado, solo que a mis veinticinco años me gusta ser alegre.
- Ya se.
- Le lance una almohada y logre tirarlo de la cama.
- ¿Te llevo? - El ya sabia manejar y su trabajo estaba cerca de mi escuela así que normalmente íbamos juntos.
- Si, en quince estoy lista. - Salió por fin de mi habitación pero se me ocurrió molestarlo antes. - ¡Hoy conoces a tu cuñado! - Le grite antes de que entrara a su habitación.
- Ni me lo recuerdes que si le doy en su...
- ¡Leonardo! ¡Zoé! ¡De prisa!
- ¿Que ibas a decir hermanito?
- Ambos soltamos una risa cómplice. Regrese a mi habitación y me vestí como acostumbraba a hacerlo: Blusa de manga corta con una camisa de mezclilla encima y desabotonada con unos leggins color negro y mis confiables converse, deje mi cabello suelto y delinee un poco los párpados, lo bueno que ayer me había duchado en mi tina.
- ¿Para que te arreglas tanto si siempre serás horrible? - Leo estaba recargado en el marco de mi puerta, yo solo le dirigí una mirada exasperada.
- También te amo, idiota. - Pase al lado de el para bajar a desayunar pero antes lo golpee con mi mochila.
Desayunamos un plato de cereal y antes de marcharnos mi padre me felicito con un dulce abrazo, de esos que te llenaban. Llegando al colegio me despedí de mi hermano y entre corriendo al gran edificio donde se encontraba mi salón, en la entrada me tope con mi mejor amiga la cual traía una bolsa de regalo en sus manos y mi novio que tenia un globo de corazón con una frase cursi, los salude con un abrazo pero a el con un corto beso en los labios. Antes de entrar al salón una basurita decidió invadir uno de mis ojos y como reacción inmediata cerré ambos y frote el que me causaba molestia, cuando abrí los ojos aquella alegre escena había desaparecido por completo, ahora estaba yo en medio de el living de mi casa donde todo estaba en llamas las cuales no me dañaban por mas que se acercaran a mi cuerpo, camine desorientada pues no sabia lo que pasaba hasta que mi pie golpeo con algo, dirigí mi vista a aquel objeto y era el cuerpo incinerado de mi madre...

Un sudor frío recorría mi frente mientras las lagrimas invadían mis mejillas cuando me incorpore de golpe por esa horrible pesadilla que, en realidad, solo la ultima parte lo había sido pues lo demás fue lo que en realidad sucedió aquel día.
Me libre del edredón que ahora tenia atrapadas a mis piernas, Marty se había quedado acurrucada en almohada contigua y seguía profundamente dormida, cuanto la envidiaba en algunas ocasiones pues ella no tenia que preocuparse por nada, dormía todo lo que quisiera sin tener malos sueños, era lo mas cercano a una vida perfecta.
Fui a mi baño y limpie con un pedazo de papel las lagrimas y el pegajoso sudor en mi rostro buscando la manera de esconder aquel notable par de ojeras y la única opción seria el maquillaje pero nunca he sido buena aplicándolo así que, como siempre, lo único que usaría seria delineador.
Oí mi celular sonar nuevamente, seguramente era el mensaje de Danny con la dirección del restaurante, eso me recordaba que tenia que salir a comprarle un regalo, sabia exactamente que darle; una armónica nueva pues me dijo que la suya se rompió en un extraño accidente pero ese "accidente" me sonaba a mas a un juego sin medida entre ellos. El restaurante era en el centro de Londres, tenia un nombre extraño: Quirinale.
Faltaban quince minutos para que fueran las diez, tenia que apresurarme para ir preparando el desayuno pero para hacer los panqueques necesitaba la leche que traería Dylan. Tome una ducha y me vestí de manera sencilla pues mas tarde me cambiaría para la cena.
Justo cuando llegue a la cocina para sacar los demás ingredientes unos nudillos golpearon un par de veces mi puerta, Marty empezó a ladrar y corrió hacia la puertas rasguñandola con su apenas notables garras.
- Basta, Marty. - La empuje levemente con el pie para que me dejara abrir la puerta y que no se escapara aunque si lo hiciera no tendría a donde ir a menos que alguien llegara en el elevador en el preciso momento aunque seria poco probable. Cuando abrí la puerta un cartón de leche se movía enfrente de mi rostro, lo tome con una de mis manos y me tope con un Dylan sonriente pero su semblante cambio al ver mi rostro el cual probablemente delataba que algo pasaba. Sus manos se plantaron a ambos lados de mi rostro y después sus pulgares acariciaron el contorno de mis ojeras.
- No pudiste dormir ¿Mal sueño?
- No se le puede llamar así a un mensaje a las seis de la mañana.
- Si fuera así, ya seriamos dos con un mal sueño.
- Lamento eso.
- No te preocupes.
- Me regalo una dulce sonrisa y note que su rostro se iba acercando cada vez mas pero Marty soltó otro ladrido deteniendo su movimiento.
- Anda pasa. - Cargue a mi mascota en mis brazos mientras cerraba la puerta detrás de Dylan, por alguna razón me sentía aliviada.
Fuimos a la cocina y el tomo asiento en uno de los bancos que estaban detrás de la mesada. Saque del refrigerador huevos y mantequilla, de la alacena la harina y puse las proporciones indicadas en la licuadora dejandola encendida un par de minutos para que se hiciera la mezcla.
- ¿Que vas a querer tomar? ¿Café con leche, solo café, chocolate caliente o malteada de chocolate?
- Chocolate caliente.
- Dijo con una sonrisa, puse en un par de tazas leche y la calenté en el microondas mientras encendía la estufa y ponía en un sartén mantequilla para verter la, ya lista, mezcla. Podía sentir la mirada de Dylan fija en cada movimiento que hacia.
- Por cierto ¿Quien es Danny? ¿El vocalista o el guitarrista? - Pregunto después de un rato.
- Hace ambas cosas al igual que Tom.
- ¿Como fue que los conociste?
- Ellos me ayudaron en la primera sesión fotográfica que yo dirigí, fueron mis modelos.
- Y ¿Como terminaron siendo tan amigos?
- Pues fue extraño, antes de que empezara la sesión me invitaron a almorzar, el día siguiente me despertaron con una llamada para que saliéramos a pasear por el Victoria Tower Garden y así poco a poco nos fuimos volviendo tan buenos amigos.
- Y...
- Trago un poco de saliva mientras yo ponía mas de la mezcla sobre el sartén para el siguiente panqueque. - ¿Con Doug?
- ¿El? Es el bajista, hace coros y canta en algunas ocasiones.
- Graciosa.
- Dijo sarcásticamente.
- ¿Para que quieres saber?
- Mera curiosidad.
- Fije mi vista en aquel par de hipnotizantes ojos, después inhale profundamente y le conté lo básico.
- Parece que siempre estuve enamorada de el pero me di cuenta hace un par de meses ¿Miel o jalea?
- Jalea, y...
- Calla, come y cambiemos de tema.
- Supe que venían mas preguntas respecto a el así que lo interrumpí bruscamente poniendo el plato con sus panqueques en frente de Dylan junto con una taza de chocolate caliente, después hice lo mismo con mi ración solo que yo me senté delante de el.
- Deliciosos. - Dijo con la boca llena de comida. - ¿Que le vas a regalar a Danny?
- Estaba pensando en darle una armónica, se rompió la suya entonces seria perfecto.
- Conozco una buena tienda de música.
- ¿Enserio? Y ¿Que clase de armónica venden ahí?
- Recargue mi codo sobre la mesada mientras apoyaba mi barbilla sobre la palma de la mano para verlo directo a los ojos, su silencio y su cara lo delataron, yo solo enarque una ceja en su dirección, aunque en realidad yo no sabia nada de armónicas, solo lo hacia por fastidiar.
- Solo se que es una buena tienda.
- Tu ¿Que vas a saber de eso?
- Mas que tu. - Dijo en tono infantil derrotado.
- Oh ¿Si?
- Asintió un par de veces escudandose con su taza. - Entonces, podrías recordarme ¿Por que me convenía mas la Epiphone AJ-200S que la J-45 Standard? - Se quedo sin palabras, yo creo que estaba recordando esa tarde en aquella tienda mientras el señor que nos atendía lo miraba indignado.
- Ya, esta bien, no se de instrumentos.
- Pero compones canciones bonitas.
- Intente consolarlo. - Y, aparte, tocas bien la guitarra. - Hizo un pucherito enternecido gracias a mi comentario y siguió comiendo. - ¿Me llevarías a esa tienda?
- Por supuesto.
- Me regalo una dulce sonrisa para después plantar un beso en mi mejilla con un poco de dificultad pues la mesada era ancha, sentí como mis mejillas se ruborizaban. Desvié mi vista al plato de panqueques y los seguí comiendo en silencio.
Cuando terminamos nuestro desayuno lave lo que había ensuciado mientras el secaba y guardaba todo, tome un poco de dinero que guarde en el bolsillo de mi pantalón junto con mi celular y llaves del auto pero Dylan me detuvo.
- Vayamos en mi auto. - Lo mire por cortos segundos y sin repelar acepte pues hoy no tenia ganas de manejar.
Subí a su auto y en cuestión de minutos estábamos afuera de aquella tienda que el había mencionado antes, tenia una fachada vieja pero no se veía descuidado. Al abrir la puerta esta rechino agudamente rompiendo con el silencio del lugar. Escuche unos pasos hasta el final de la tienda, asome mi cabeza por una estantería y me tope con un señor mayor que limpiaba atentamente un artefacto que tenia entre sus manos detrás de lo que, suponía era, el mostrador donde cobraba, con cuidado me acerque a el haciendo que levantara su vista hacia mi.
- ¿En que puedo ayudarla? - Dylan estaba detrás de mi y el señor le lanzo una mirada un tanto extraña.
- Busco una armónica.
- Oh, por aquí tengo bastantes.
- Me regalo una amable sonrisa y rodeo aquel mostrador. - Sigame. - La tienda no era muy grande pero si lo suficiente como para necesitara su guía entre los intrincados pasillo formados por estanterías ordenados de manera extraña, llegamos al extremo izquierdo de ahí donde había una enorme repisa cubierta con cristal para evitar que el polvo tocara alguna de las numerosas armónicas que se exhibían ahí. Las observe con cuidado fijandome en la composición de cada una y busque alguna que fuera similar a la de Jones pero tenia vagos recuerdos asi que le pregunte a aquel señor que aun veía raro a Dylan.
- ¿Cual es la mas recomendable? - Parece que distraje el hilo de sus pensamientos pues me pidió que repitiera la pregunta y al hacerlo me respondió de inmediato.
- La mejor, a mi punto de vista, es la Hohner XB-40. - Tomo una armónica completamente plateada con un diseño que era propio de exhibición, realmente hermosa.
- ¿Por que? - Aquel señor ya mayor empezó a explicarme cosas que yo no entendía así que confié en su sano juicio. Le dije que la llevaría y una sonrisa desgastada se formo en sus labios, regresamos al mostrador y pague aquel objeto mientras el señor me preguntaba para que la compraba.
- Es para un regalo.
- Ohh... En todo caso le daré un estuche digno para que se considerado como tal.
- Salió por una puerta detrás de la antigua caja registradora, supongo que era su bodega, regreso después de un par de minutos con un pequeño estuche rojo y terminaciones plateadas, era tan hermoso como la armónica. Abrió aquel objeto con sus temblorosas manos y coloco adentro la armónica y un par de piezas mas, seguramente para el cuidado de esta. Después cerro el estuche y con una dulce sonrisa me lo entrego.
- Seguramente le va a encantar a quien lo reciba. - Le regrese la sonrisa y cortésmente salimos de ahí.
- Solo es amable contigo. - Dijo Dylan entre un bufido.
- ¿Por que lo dices?
- Es mi tío, solo trata así a pocas personas.
- ¿Por qué?
- El solo se hundió de hombros soltando una risa un tanto amargada, parecía que le molestaba todo este asunto así que lo deje de lado pero aun así añadí algo mas. - Con razón te veía extraño. - Me hundí de hombros y entre a su coche seguida de el.
- Me ve con desaprobación.
- Eso era.
- Chasquee mis dedos en el aire inconscientemente, era una especie de tic que siempre he tenido. - Lo siento, ¿Por que lo hace?
- Es algo bastante irónico pues le molesta que yo este en una banda mientras el se ha dedicado toda su vida a vender instrumentos.
- Arranco el auto en dirección a mi casa, es decir, departamento, después de casi seis meses de vivir ahí ya lo sentía mi hogar por eso es que lo llamaba así.
Abrí la puerta y Dylan seguía conmigo, si, su compañía era necesaria para mi pero me empezaba a hartar de tenerlo pegado todo el tiempo. Se aventó a mi sofá mientras examinaba todo mi departamento.
- Me encantaría vivir aquí.
- Aun quedan departamentos disponibles, habla con Bob si te interesa uno
. - Dije secamente mientras buscaba una película que ver, voltee a verlo y su expresión se notaba exasperada.
- No me refiero a eso.
- Entonces ¿a que?
- A que me encantaría vivir aquí... Contigo.
- Tuve que tragar saliva audiblemente mientras intentaba disminuir la enorme apertura que mis párpados habían hecho ¿Enserio dijo eso?
- Dylan, es demasiado pronto. - Fue lo único que dije.
- Lo se, solo bromeaba. - Sentí como mi expresión se relajaba y reía flojamente, había sonado demasiado serio y algo en su rostro denotaba tristeza así que no supe como tomarlo. No encontré ninguna película que se me antojara ver pero al parecer Dylan había encontrado algo de su interés en la televisión ya que seguía sintonizado el mismo canal desde hace diez minutos, parecía ser un programa de comentarios deportivos, hombres amantes del deporte ¿Que se les puede hacer?
- Voy a mi habitación. - Dije con la guitarra entre mis manos.
- Si... Ajam... Shhhh... - Enarque una ceja incrédula ¿Enserio me había callado? ¿En mi casa? Me le quede viendo por un minuto entero hasta que se digno a voltear en mi dirección después hizo una mueca cercana al arrepentimiento, parece que se dio cuenta de lo que hizo. - Lo siento, yo... - Cerré mis ojos y le di la espalda.
- Olvidalo. - Hice una seña floja con mi brazo restandole importancia a la situación.
Al llegar a mi pequeño santuario privado llamado mi habitación deje la guitarra recostada sobre mi esponjosa cama que tanto amaba, después busque cajón por cajón hasta encontrar mi fiel bloc con hojas amarillas y líneas impresas para evitar irse chueco al escribir, en la primeras hojas tenia anotaciones de varias cosas y frases de tantas otras, recorrí cada una de ellas hasta encontrar una hoja limpia donde pudiera empezar a escribir sin atropellar palabras escritas hace algún tiempo. Busque en ese mismo cajón un bolígrafo pero no tuve la misma suerte, esculque mas cajones de mi habitación pero recordé que los bolígrafos los tenia en mi oficina, entre a mi lugar de trabajo ocasional y tome uno que estaba sobre el escritorio. Cuando regrese a mi habitación me deshice de mis zapatos dejándolos abandonados en algún lugar y me subí a mi cama, la recorrí hasta llegar a la parte mas alta donde mi espalda podía recargarse contra la cabecera y me senté con las piernas cruzadas, como diría una amiga: "De chinito".
Tome la guitarra y la observe antes de dejarla recargada en mis piernas, acerque el bloc y bolígrafo a mi buscando ideas en mi cabeza, algo con que empezar a escribir una canción intentado evitar el tema amoroso pero eso era lo único que recorría mi mente así que, con pesar, empece a plasmar las ideas en el papel.
Era fácil escribir pero era incomodo en cierta forma así que cambie se tema pero ningún otro llego a mi cabeza.
Cansada y frustrada por no encontrar otra cosa para escribir me puse a tocar acordes, simples y sencillos, compuestos al principio de máximo tres notas pero conforme avanzaba se hacían mas complicados dejandome satisfecha con una nueva melodía compuesta por mi, antes de perder las notas dibuje varios pentagramas en una hoja del bloc y empece a situar las notas respetando los silencios y teniendo como base la clave de Sol. Me extendí a tres hojas pues las partes que componían versos y coros siempre eran diferentes. Conforme con mi trabajo volví a tocar el producto final ahora plasmado en mi improvisada partitura, ahora lo único que faltaba era agregarle una letra y un titulo pero mi mente seguía seca de palabras.
Unas palmas ajenas a las mías chocaron entre ellas desde el marco de mi puerta formando un aplauso, voltee en dirección de donde provenía aquel sonido y me tope con Dylan observandome fijamente.
- ¿Tu lo compusiste?
- Acabo de hacerlo.
- Esperaba que se quedara al margen de la puerta pues nadie aparte de Danny y Dougie había entrado aquí y no me agradaba la idea de que alguien mas lo hiciera, sonara egoísta y estúpido, pero este era uno de los pocos lugares que quedaban solo para mi, donde podía ser yo y ahora se veía amenazado por aquel sujeto al que llamaba novio, ahora es cuando me pregunto, si últimamente me siento un poco fastidiada con el ¿Por que seguía saliendo con el?
- Linda habitación.
- Gracias, ehhh, Dylan...
- No quería sonar grosera ni nada pero justo ahora quería estar sola. - ¿Te importaría? - Le dije señalando con mi barbilla mi guitarra.
- Oh, claro que no, disculpa la interrupción. - Hizo un gesto con las manos y regreso al living para mi suerte.
Lleve mis manos a ambos lados de mi cabeza, ya no quería esto, llevábamos dos meses saliendo y desde el ultimo mes Dylan se ha vuelto mas pegajoso en incluso un poco posesivo, si, era egoísta usarlo para lo de esta noche pero después de eso hablaría con el, lo mas probable es que terminemos.
Me despeje de todas esas ideas y me puse a tocar un poco mas, esta ocasión las letras si estaban presentes pues eran canciones que me gustaban.
No se cuanto tiempo había pasado hasta que unos nudillos contra el marco de madera de mi puerta captaron mi atención.
- Zoé, ya son las seis y media, paso por ti a las ocho.
- ¿Te vas?
- Dije sin pensar en las consecuencias de mis palabras.
- Si quieres, me puedo quedar un poco mas. - Dijo en tono coqueto Dylan.
- Tienes razón, tengo que arreglar unas cosas y arreglarme yo, nos vemos a las ocho entonces. - Le dije con un atisbo de sonrisa que nunca se completo.
- Nos vemos. - Se despidió con la mano y casi de inmediato escuche la puerta principal azotarse.

Dylan's POV
Note a Zoé mas distante que nunca, evitaba mis intentos de besarla, no me permitía actuar como si en realidad fuera su novio pero nunca ha sido así.
Había algo en ella que, a pesar de todo, me atraía pero probablemente nunca seria mía, no a menos de que ella deje de estar enamorada de Poynter, ese estúpido que la ha lastimado tanto, no tenia nada en contra de su banda solo que sentía desprecio hacia el después de que dejo a una chica tan perfecta herida profundamente.
En realidad, solo aguantaba esta situación para darle a entender a Zoé lo mucho que me gustaba pero hoy en la noche haría lo que llevaba anhelando hacer estos dos meses en los que ha sido mi novia.

Zoé's POV
Tome otra ducha un poco mas larga que la de la mañana, no podía creer que pase casi siete horas tocando la guitarra y apenas sentía que había sido una.
Cuando salí de la regadera me cubrí con una toalla y me mire al espejo enfocandome en el cabello buscando la forma de peinarlo esta noche pero nada venia a mi cabeza así que fui a vestirme, realmente odiaba usar tacones por eso solo los usaba en ocasiones especiales, debía admitir que no podía usar todo el tiempo mis fieles converse y vans aunque fuera lo que quisiera.
Me eche otro vistazo al espejo y opte por lo clásico que me permitía mi cabello: Suelto con las ondulaciones que se formaban en el solo que lo acomodaría todo de forma que cayera solamente por el lado izquierdo colocando varios pasadores en el derecho. Delinee mis ojos como normalmente solo que aplique rímel esta vez y en mis labios un brillos transparente después de haber cepillado mis dientes.
Aun tenia cuarenta y cinco minutos, tiempo suficiente para pintar mis uñas acorde con mi blusa, empece a pintar las uñas de la mano derecha con un poco de dificultad pues era diestra pero logre pintarlas sin salirme del margen, después pinte la mano izquierda y justo cuando se habían secado unos nudillos golpeaban a mi puerta, la abrí y me tope con un Dylan mas arreglado: Jeans obscuros casi negros con unas vans negras sin agujetas y una camisa blanca con los primeros dos botones sin abrochar acompañado de un saco negro, el cabello lo tenia peinado como siempre; con el flequillo ladeado hacia la derecha.
- Hola princesa.
- Hola Dylan ¿Nos vamos?
- ¿No piensas saludarme?
- Paro la trompa en espera de un beso que le di en la mejilla cerrando la puerta a mis espaldas, fuimos al elevador el cual ya estaba en piso y no tardamos en llegar al lobby, salude a Bob con un gesto de la mano mientras Dylan me tomaba por la cintura y me acercaba mas a su costado.
Entramos a su auto acompañados de un silencio incomodo y para romperlo encendí la radio buscando mi estación favorita, justo cuando la encontré empezó a sonar una de mis canciones favoritas: She's got the look de Roxette, esa canción era tan genial, conforme transcurría yo murmuraba la letra y cuando termino Dylan cambio de estación a una donde solo hablaban de deportes.
- Lo siento, quiero saber los resultados del partido.
- Claro.
- Respondí secamente.
Al llegar, Dylan me abrió la puerta del restaurante y tomo mi mano una vez que los dos estábamos adentro, busque por todo el lugar hasta que un brazo se alzo captando mi atención, era Harry. Salude con mi mano libre mientras me acercaba a la amplia mesa que habían acomodado para la gran cantidad de personas que habían asistido, de hecho habían dos que no conocía pero al examinar bien rostro por rostro note que alguien faltaba, era esa rubia de exuberante cuerpo con unos brillantes ojos azules que salía con uno de mis mejores amigos lo cual me dejo desconcertada pues ella nunca faltaba a algo así.
- Estoy nerviosa. - Le dije a Dylan antes de acercarnos mas a la mesa.
- Tranquila. - Beso mi frente dulcemente creando un poco mas de confianza en mi. Cuando por fin llegamos a la mesa Danny se puso de pie y de inmediato me acerque a el.
- Feliz cumpleaños. - Susurre en el oído de Danny una vez que nuestros brazos se encontraron con el cuerpo del otro formando un abrazo.
- Que gusto verte. - Nos separamos y por alguna razón mis ojos se llenaron de lagrimas. - No llores ¿Que pasa? - Me hundí de hombros y ambos soltamos una risa.
- Es solo que... Los extrañaba. - Nostalgia, eso era lo que sentía.
- Deja de desaparecer entonces. - Asentí con la cabeza mientras limpiaba las lagrimas que ahora amenazaban con arruinar mi maquillaje. - ¿Quien es el? - Susurro los suficientemente bajo para que Dylan no lo escuchara.
- Oh, el es Dylan. - Le hice una seña para que se acercara. - Es mi... Novio. - Seria la ultima vez que lo presentaría así, estaba casi segura de eso.
- Vaya... - Fue lo único que dijo Danny, cambie rápidamente de tema recordando el regalo que le tenia, busque en mi pequeño aquel estuche rojo y al encontrarlo, lo cual no fue nada difícil pues era lo único que tenia ahí junto con mi celular, dinero, mis llaves y un poco de maquillaje, lo saque y lo estire en su dirección.
- Toma, espero te guste. - Vio aquel objeto en mi mano y una sonrisa se formo en su rostro.
- No tenias porque hacerlo. - Su sonrisa se me contagio y espere con ansias a que lo abriera pero ni siquiera lo había tomado.
- Oh, vamos Jones, pareces una mujer recibiendo diamantes. - Gracias a mi comentario los presentes que nos conocían empezaron a reír, mire fugazmente detrás de Danny y me tope con aquel precioso par de ojos azules que siempre llamarían mi atención, podía notarlo sorprendido a pesar de seguir riendo por aquella siempre broma, después de unos segundos sus ojos chocaron con los míos y en vez de desviar mi mirada le regale una sonrisa, la única que me salía con el, y un leve asentimiento de cabeza que esperaba que nadie notara y mucho menos la chica que ahora sostenía su mano. El me devolvió la sonrisa y pude leer un poco de alivio, pude haber actuado inmadura y no hablarle siquiera pero era demasiada perdida de tiempo, me había lastimado claramente mas de una ocasión, yo aun seguía molesta pero hoy era la noche de mi amigo y no iba a comportarme de manera infantil.
Regrese mi vista a Danny quien tenia el estuche en sus manos sin haberlo abierto aun.
- Daniel. - Dije fingiendo severidad, el rió un poco y abrió lentamente el estuche soltando un alargado wow de por medio.
- Es... Es... - Volteo a verme y solo le regale una sonrisa - Es perfecto, gracias. - Me envolvió nuevamente en sus brazos mientras yo le hacia una pregunta en un oído a lo que solo me respondió con un "luego te cuento".
Al soltarme de su abrazo le mostró el estuche a Tom y este tuvo casi la misma reacción que el.
Salude a Carrie, Harry, Izzy y Giovanna con un abrazo mientras Dylan solo estrechaba sus manos, cuando llegue a Tom este se puso de pie y me abrazo con mas fuerza que lo demás.
- Deja de desaparecer. - Lo mismo que me había dicho Danny. - Te extrañamos.
- Y yo a ustedes.
- Me debes una platica.
- No solo a ti.
- Le di un leve golpe en la espalda baja mientras ambos reíamos, sentado al lado de Tom esta Dougie y ahí no supe como saludarlo, solo se puso de pie y en una mirada que me regalo leí una infinidad de cosas, Dylan raspo su garganta a mis espaldas lo cual hizo que reaccionáramos.
- Ahh, Zoé, te presento a Audrey... - La mencionada se puso de pie y estiro una mano en mi dirección, note a Doug nervioso así que le facilitaría las cosas, en pocas palabras, lo mataría con dulzura.
- Tu novia, un gusto, soy Zoé. - Estruje su mano dulcemente, note los ojos de Doug sorprendidos y confundidos pero después cambio su semblante por una sonrisa de alivio.
- El gusto es mío, tu eres Zoé Miller ¿Cierto? - Pregunto aquella chica emocionada.
- Si. - Le respondí con una sonrisa mientras soltaba su mano.
- No puedo creer que esto este pasando, es decir, es tan... - Empezó a hablar rápidamente y casi no se entendían sus palabras así que le reste importancia, me acerque a la otra chica que no conocía mientras Dylan se presentaba con Dougie, note algo de tensión entre ellos lo cual me causo un poco de risa.
Aquella chica desconocida tenia el cabello de un rubio muy claro, una perforación, tatuajes y un par de ojos que eran muy similares a los del cumpleañero.
- Tu debes ser Vicky Jones ¿No? - Le pregunte mientras la veía a los ojos, Danny me había contado de ella un par de veces.
- Si, es un placer Zoé. - Estiro su mano hacia mi mientras ambas volteábamos pues la tal Audrey seguía diciendo cosas sin coherencia. - Parece que la dejaste en estado de shock. - Ambas reímos por el comentario.
- Suelo causar ese efecto. - Respondí con una mueca que desmentía lo que acababa de decir.
Me senté al lado de aquella chica que me parecía agradable mientras, por mala suerte de el, Dylan se sentó al lado de Dougie.
Platicamos por un largo rato hasta que llego la cena, cominos entre bromas y risas pues era lo que siempre pasaba cuando comías con McFly.
- La próxima semana empieza nuestro tour. - Me comento Tom mientras los demás se fijaban en sus respectivas conversaciones pero la novia de Doug de la cual no recordaba su nombre interfirió en la nuestra.
- El primer a nivel mundial ¿No?
- Si, pero solo visitaremos diez países fuera de Europa
. - Le respondió Doug con una sonrisa.
- Muchas felicidades. - Dijo aquella chica tan empalagosa besándolo con cierta desesperación.
- ¿Cuando es la primera presentación? - Pregunte directamente a Tom evitando las muestras de amor entre aquel par de tortolitos.
- El dieciocho de marzo en Sheffield.
- Un poco lejos ¿No?
- Si, pero unos días después estaremos en el Wembley Arena ¿Iras a vernos?
- No faltare.
- Dije con una sonrisa mientras Tom hacia una seña de éxito con los puños cerrados a lo que nostros reímos. Por alguna razón gire mi cabeza y me tope con que aquel beso desesperado entre Doug y su novia de había tornado mas apasionado, había aguantado los celos la primera vez pero en esta ocasión tenia que salir de ahí.
- Enseguida regreso. - Dije después de unos segundos. - ¿Vas conmigo, Dylan? - Giro la cabeza al mismo lugar al que yo vi hace unos segundos sin que nadie lo notara.
- Por supuesto, con su permiso. - Tomo mi mano y yo tuve la necesidad de apretarla, fuimos al estacionamiento y estuve a punto de derrumbarme de no ser por sus brazos que me envolvieron dulcemente.
- No creí que seria tan difícil.
- Y seguirá siendolo hasta que tu decidas dejar de sentirte así.
- Ya se, Dylan, pero es complicado, no puedes desechar todo lo que alguna vez sentiste como si no valiera nada.
- Me solté de aquel abrazo tan reconfortante, saque los cigarrillos de mi pequeño bolso de mano. - ¿Quieres? - Le ofrecí uno y el lo tomo pero antes de que pudiera prenderlo me arrebato el encendedor y lo hizo por mi, después encendió el mío. - Gracias.
- Quiero intentar algo. - Dijo con su vista fija en el humo que escapaba de mis labios. - Inhala nuevamente. - Lo mire confundida. - Anda, hazlo. - Me hundí de hombros y tome una gran bocanada. - No lo sueltes. - Se acerco mas a mi y también tomo una bocanada de su cigarrillo, tomo mi rostro entre sus manos y sus labios se plantaron sobre los míos los cuales no se resistieron por alguna razón. Esto no era tan extraño como yo creía que seria, incluso... Se sentía bien pero no estaba bien seguirle el beso, aunque hace mucho que no sentía esto...

Pero jamás será igual a los besos provenientes de aquel par de labios.
Que milagro escucharte de nuevo, Razón. Llevas tiempo sin aparecer.
Mi error, ahora sepárate de el.


Hice lo que aquella voz ordeno fingiendo que me ahogaba con el humo del cigarrillo.
- ¿Estas bien? - Pregunto el aun con mi rostro entre sus manos.
- Si, no fue nada. - Aplico un poco mas de presión en su agarre asegurandose de que no me pudiera zafar y leí la intención en sus ojos: volvería a besarme. - Nos deben estar esperando. - Puse mis manos en su pecho intentado alejarlo pero no lo logre.
- Que esperen un poco mas. - Sus labios rozaron los míos pero gire mi rostros violentamente a lo cual el respondió de manera brusca girando mi cabeza con fuerza hacia el y atrapando mis labios con desesperación.
- Dylan... - Me era difícil seguir hablando y el malinterpreto la mención de su nombre pues en un suspiro dijo el mío. - No, Dylan ¡Sueltame! - Logre deshacerme de su agarre que seguramente dejaría pequeñas marcas rojas en forma de dedos en mis mejillas.
- ¡¿Por que si soy tu novio no me dejas hacer esta clase de cosas?! - Alzo la voz y una familia que salió del restaurante nos miro confundidos para después irse a paso apresurado.

Dile la verdad.
Ya la sabe.
Termina con el.
No ahora.

- Hablaremos luego de esto. - No pensaba arruinar esta noche que era el cumpleaños de Danny.
- No voy a regresar ahí para fingir que soy tu novio. - Estaba enojado y lo entendía pero actuando así me hacia las cosas mas fáciles.
- No te estoy pidiendo que lo hagas.
- ¡Esto se termino!
- Gracias por la buena noticia.
- Entre al restaurante sin antes oír un golpe sordo a mis espaldas pero no gire para ver que había sido. Estaba siendo malagradecida, debía admitir que el me había ayudado bastante pero para que fingir querer tener algo con el que no habría funcionado... Corrección, que no funciono.
Camine hacia la mesa en donde estaba hace unos minutos y tome asiento en mi respectivo lugar, todos los ojos se posaron sobre mi pero note que un par estaban mas preocupados por mi: los de Doug, sus ojos tenían la cualidad de no poder mentir.
- ¿Que pasa? - Pregunte restando importancia a lo que acaba de ocurrir.
- ¿Que les paso a tus mejillas? - Tom examinaba mi rostro colocando su mano en mi barbilla y girándola levemente. - ¿Te lo hizo Dylan?
- No fue nada.
- Tom y los demás me vieron con sorpresa.
- No puedes dejar que te haga esto. - Dijo Giovanna.
- Ya se, por eso terminamos. - Escuche un suspiro a mi lado izquierdo y quien estaba ahí era nada mas y nada menos que Doug.
Estuvimos un par de horas mas en aquel lugar hasta que el encargado nos pidió que nos marcháramos pues ya era la una, Tom se ofreció llevarme a mi casa y yo acepte, el camino fue silencioso pues Giovanna se había quedado dormida. Llegamos en pocos minutos y al bajarme me asome por la ventanilla de Tom pues me quería decir algo.
- ¿Nos vemos en la semana antes del tour?
- Por supuesto.
- Recuerda que...
- Te debo una platica. - Reímos en apenas dos susurros para no despertar a Gio, bese su mejilla a manera de despedida. Esta había sido una noche extraña definitivamente.


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¡Hola! muchas gracias por leer, en realidad me gustaría saber sus opiniones y que las lectoras fantasmas comenten como anónimo o algo así :3 
Si hubieran mas comentarios subiría mas rápido.
Solo eso, nos leemos luego.
Zoé.


P.D: Si gustan dejar su nombre de twitter yo les dire el dia que actualice.

lunes, 2 de abril de 2012

22. I wish you were here.


Zoé's POV
Su sonrisa, esa tan característica de él, esa que solo me regalaba a mi, esa que me pertenecía se asomaba ahora por su rostro.
Sus brazos atrapaban mi cintura manteniéndome pegada a el mientras yo jugueteaba con sus dorados cabellos que parecían jugar también con el viento. Ambos estábamos sentados en el suave césped el cual nos llegaba hasta los hombros y nos hacia cosquillas mientras acariciaba nuestra piel desnuda gracias a las mangas cortas de las playeras que traíamos puestas acorde.
Un cabello quedo posado en mi nariz en intente regresarlo a su lugar soltando un poco de aire por mi labio inferior que saque en forma de puchero pero no se movía, escuche su armoniosa risa después de mis fallidos intentos.
- ¿Qué? - No obtuve respuesta solo una mirada enternecida de su parte mientras ponía ese cabello detrás de mi oreja y dejaba su mano posada en mi mejilla, acerco lentamente su rostro al mío pero a los pocos milímetros de que nuestros labios chocaran alguien carraspeo su garganta. Voltee en dirección de aquel molesto sonido topandome con una silueta delgada y fina de una mujer, le reste importancia y volví mi vista a Doug pero al hacerlo ya no era el quien me tenia envuelta en sus brazos, era un chico diferente: Tez igual de pálida, tenia el cabello largo y acomodado al igual que Doug solo que era de un color obscuro y su flequillo estaba al lado derecho, sus ojos eran color ámbar muy brillantes e hipnotizantes, en realidad era muy guapo pero yo quiero a Doug. Lo busque por todo el claro encontrándolo de la mano con aquella mujer.
- ¿Doug? - Se empezaron a alejar poco a poco, intente levantarme pero no podía soltarme de aquellos extraños brazos que ahora eran mi prisión. - ¡Doug! - Grite con desesperación. - ¡Doug! ¡Vuelve! - Demasiado tarde, el ya no estaba.

Me incorpore de golpe respirando entrecortadamente ¿Qué fue eso? Empezó como un hermoso sueño y termino siendo una... ¿Pesadilla? No, no tan malo.
Sacudí mi cabeza con la esperanza de que así se fueran los atisbos de ese sueño, frote mis ojos con fuerza exagerada haciendo que viera colores detrás de mi párpado.
Esta clase de sueños eran cada vez mas frecuentes dejándome confundida y desubicada haciendo que se me complicara el hecho de hacerme a la idea de que el y yo no seriamos nada serio, aunque habíamos dicho que lo olvidaríamos prefería me tenerme unida a la realidad de sus palabras.
Lo único que había cambiado es la presencia de esas dos personas desconocidas.
En fin, ya estábamos a inicios de febrero. el primer mes del año, para mi, se fue bastante rápido gracias a que el trabajo me mantuvo ocupada pues varias marcas, empresas y firmas querían renovar su imagen por asuntos de mercadotecnia entonces tuve muchos photoshoots, otras muchas cosas que editar y cosas asi.
Hace tiempo que no veía a los chicos pues todos los días estaban en el estudio ensayando para su tour de marzo y componiendo canciones asombrosas, como de costumbre.
Nada había cambiado realmente, solo Marty que crecía poco a poco.
Después de un rato decidí levantarme de mi cama aunque, en realidad, no tenia ningún plan para hoy, solo un domingo tranquilo para lavar ropa.
Me dirigí a mi baño examinando mi rostro de cerca, parece que la chica tan segura que apareció el primer día del año ya se había marchado, ahora se veía cansada.
Abrí la llave del agua caliente mientras me deshacía de las prendas que traía encima, frente al mismo espejo que delataba mi cansancio note que aun, después de tantos meses, tenia una marca rojiza cerca de las costillas creada por el golpe que me dieron aquel día. Cuando sentí que el vapor empezaba a invadir el lugar, me deshice de esos aun vividos recuerdos y me metí a la regadera sumergiéndome bajo la cortina de agua caliente que surgía del grifo enfocándome solo en esa sensación.
Después de unos quince minutos salí de la ducha tomando una toalla para envolverme en ella, tome la secadora, la encendí y la apunte hacia mi cabello solo para deshacerme del excedente de agua que chorreaba de él, de repente sonó mi celular histéricamente. Corrí a la habitación con cuidado de no resbalar, lo tome e identifique el número de Dougie.
- Hola, lagarto. - Salude soltando una risita nerviosa.
- Hola, preciosa. - Su voz no sonaba como siempre, se oía preocupado o algo así. - Más tarde ¿Podemos vernos?
- ¿Para qué?
- Necesito decirte algo.
- Por supuesto, ¿A qué hora?
- Cuando salga del estudio.
- Ok, nos vemos. - Me despedí pero no recibí respuesta más que un tono alargado anunciando el final de la llamada. - Que raro. - Mire extrañada el teléfono pero después lo arroje sobre la cama. Mire el despertador en mi mesa de noche, faltaban cinco horas para que lo viera, de todas maneras aprovecharía para lavar mi ropa.
Me vestí de manera sencilla, recogí mi cabello en una coleta ya que estaba seco y junte la ropa que estaba sucia en una cesta de plástico.
Marty seguía dormida pero aun así le llene su plato se comida y le puse mas agua, acaricie sin despertarla su cabecita y salí de mi departamento.
Llame al elevador mientras jugueteaba con los orificios de la cesta, llego, presione el botón indicado para llegar al piso de la lavandería y entre ahí. Ya que había puesto un par de monedas, detergente y enjuague dentro de la lavadora me senté sobre esta a esperar pacientemente.
Observe minuciosamente a mi alrededor sin saber que buscar hasta que encontré una revista olvidada no tan lejos de mi, me estire para tomarla y revise su portada. Era de espectáculos y había salido hace un par de días, vi cada uno de los pequeños encabezados hasta que me tope con uno que llamo mi atención, decía "Is Dougie Poynter dating someone new? Page 28". La curiosidad pudo conmigo, pase rápidamente las hojas hasta llegar a la indicada, el titulo era el mismo que el de la portaba solo que este se extendía hasta llegar a la pagina siguiente, también estaba tapizado por fotografías y un poco de texto. ¿De qué eran esas fotografías? De él y otra mujer, en unas tomados de las manos, en otras el con su mano alrededor de su cintura y unas... Besándose.
Una estúpida lágrima se escapo cayendo directamente sobre la revista en una fotografía que no había visto, éramos nosotros el día que fuimos a lo de mis tatuajes, debajo de ella había una pregunta:

And what happened with Zoé Miller and you?

Con su respuesta:

Nothing serious, she was just a free.

Narrador:
La chica se sentía aludida, triste, enojada y mas emociones inexplicables pero la que mas la invadía en estos momentos era la decepción.
Su ropa se había lavado, sin doblarla ni nada por el estilo la lanzo a la cesta, subió a su departamento llevándose la revista consigo, abrió la puerta, lanzo la cesta con cuidado de no romper nada y tomo las llaves de su coche. Esta ocasión, en vez de ir por elevador bajo por la escaleras sin saber el porqué, seguramente era para que mantuviera la mente clara pero obviamente no estaba funcionando. Llego al estacionamiento, se subió a su auto arrojando la revista al asiento del copiloto, lo encendió y manejo en dirección al estudio con las palabras ya en su mente.
Llego en minutos, sin importarle dejo el auto estacionado enfrente del lugar.
- Tardare unos minutos. - Le dijo a un chico antes de que pudiera reclamarle algo.
Entro a aquel lugar buscando los compartimentos más cercanos pero al no encontrarlos lo llamo por su apellido.
- ¡Poynter! - Se escucharon unas notas erróneas de la última habitación, seguramente por el sobresalto del grito.
- ¿Qué hiciste? - Le pregunto el baterista al reconocer aquella voz.
- Espero no sea lo que me imagino. - Aunque él sabia que si lo era. Ella abrió la puerta enfurecida mientras la veían confundidos.
- ¿Solo fui esto para ti? - Se acercó al bajista mientras levantaba de manera amenazadora la revista medio enrollada, el chico se puso de pie y corto la distancia entre ellos. - ¿Un free? - Los tres chicos restantes veían la escena asombrados.
- ¿De qué hablas? - Pregunto el aludido.
- No te hagas el idiota, Poynter. - Dijo ella exasperada. - De esto. - Golpeo con fuerza la revista contra su pecho y cuando la separo le mostró las fotos de ellos dos juntos con esa pregunta. - Esto era lo que me ibas a decir ¿Cierto? - Aquel chico asintió con la cabeza baja sin verla directamente a los ojos. - Vaya... - Las lágrimas estaban a punto de invadir sus mejillas, dejo caer los brazos a sus costados sintiéndose derrotada por la situación pero antes de demostrarlo camino hacia la puerta y con la mano en el cerrojo lista para salir pero sin antes decir:
- Tú no querías arruinar las cosas. - Trago un poco de saliva para intentar contrarrestar el nudo de su garganta sin mucho éxito. - Acabas de hacerlo.
Abrió la puerta aun aguantando las lagrimas, no las soltaría hasta salir de ahí, con un azotón cerro la puerta a sus espaldas. Se mordió el labio inferior para contener las lagrimas mientras que caminaba a paso firme pero en cuanto sintió la fría brisa chocar contra su rostro se derrumbo, las lagrimas fluían cual grifo de agua, sus piernas temblaban y lo único que quería hacer era gritar, gritar y soltar absolutamente todo lo que sentía en ese momento.

Zoé's POV
- ¿Estas bien? - Una voz me sobresalto e hizo que girara rápidamente en su dirección, era un chico con el semblante preocupado a poca distancia de mi, mis mangas eran largas y cubrían mis manos así que con estas limpie las lagrimas que me delataban.
- Ahh... Si. - Intente fingir la mejor de las sonrisas.
- Estas mintiendo. - Mi semblante cambio primero a la sorpresa y después regreso a reflejar tristeza, busque en el bolsillo de mi short las llaves del auto y note que mis manos estaban temblorosas. - Me tengo que ir.
- No puedes manejar en ese estado. - Aquel chico me señalo, tuve la oportunidad de fijarme más en el: era mas alto que yo, tenia una perforación en su labio inferior y ahí había un arillo, tenia unos lentes grandes que dejaban ver sus brillantes ojos color... Ámbar.
- ¿Por qué te interesa? - Pregunte cortante. - Es decir, soy una extraña, probablemente una lunática con problemas emocionales y tú estas ahí como si nada preocupándote por lo que sea que esta pasando conmigo.
- No creo que seas una lunática con problemas emocionales. - Se encogió de hombros para después mirarme fijamente de nuevo, me estuvo examinando antes de hablar, como si intentara saber quien era solo con una mirada. - Solo estas enamorada.- Y el golpe de sus palabras impacto directamente en mi corazón.

Dougie's POV
- Creía que empezarías a salir con Zoé no con... ¿Cuál dices que es su nombre? - Pregunto Danny mientras leía la revista que ella había dejado.
- Audrey
- ¿Ella es...?
- Actriz.
- Y la escogiste a ella en vez de a Zoé por...
- Estúpido.
- Respuesta correcta y por cien puntos más la siguiente es...
- Me largo. - Dije exasperado, deje el bajo en su base, tome mi chaqueta con las llaves, de camino a la salida logre atisbarla a través del cristal de la puerta que solo dejaba ver el exterior, ella no estaba sola pero era la que estaba hablando y pude escuchar su conversación, o una parte de está.
- ... Probablemente una lunática con problemas emocionales y tu estas ahí como si nada preocupándote por lo que sea que esta pasando conmigo. - Su rostro estaba triste con los ojos rojos señal de haber llorado bastante o eso era lo que alcanzaba a ver pues estaba de perfil a la puerta al igual que el chico que la acompañaba, era más alto que ella pero era algo normal comparando estaturas.
- No creo que seas una lunática con problemas emocionales. - Aquel chico se hundió de hombros mientras la veía fijamente a los ojos. - Solo estas enamorada. - Ella inclino la cabeza y una sonrisa se formo en sus labios pero era sarcástica y fría no como aquella que la caracterizaba: viva y radiante.
- ¿Sabes? - Dijo al cabo de unos minutos. - Eso nunca fue suficiente, no le basto. - Su flequillo cubría sus ojos de los cuales ahora salían mas lagrimas, puse mi mano contra el cristal a la altura de su mejilla.
- Sé lo que se siente, duele ¿No es así? - Dijo aquel chico, ella cubrió su rostro con ambas manos y asintió levemente un par de veces, después se hicieron presentes sus sollozos, aquel chico se acercó mas a ella estirando sus brazos y envolviéndola con ellos, ella no se resistió y le devolvió aquel abrazo hundiendo la cabeza en su pecho mientras el acariciaba su cabeza, fue entonces cuando me di cuenta que mi peor temor se había cumplido: la he perdido.
- Doug, ¿Por qué... - Su voz sonaba tan mal; triste, temblorosa, decepcionada, rota... - Yo... no sé que fue lo que paso... ¿Por qué? - No lograba concretar sus ideas su voz no era la única que estaba rota, también lo estaba ella.

Zoé's POV
Ahora no me importaba que los brazos de un extraño estuvieran a mi alrededor, al contrario, alguien que no me conocía, no sabia de mis problemas, no sabia nada de mi y aun así me brindaba su apoyo o eso era lo que mi cabeza quería pensar antes de hacer confabulaciones extrañas de las razones de su sorpresiva aparición justo cuando estoy en este estado en el que ni siquiera puedo pensar claramente pues todo lo que invadía mi estúpida cabeza era la imagen de aquel chico que tanto me gustaba besando a otra mujer restando valor a lo que sea que nosotros éramos pero gracias a eso me di cuenta de algo: El y yo estábamos destinados a no ser nada, aunque el llamado "juego del destino" se me hacia de lo más estúpido en lo que se podía creer.
Justo ahora desearía no haberlo no conocido, quedarme solo siendo una McFlyer más, no la chica que se enamoro del bajista de su banda preferida, no la chica que solo fue un free para Dougie Lee Poynter, no la chica que ahora llora por sus estúpidos juegos.

There's a side to you that I never knew.

¿Cuál era el punto de que él me conquistara de esa manera?

All the things you'd say, they were never true.

¿Pero a quien quiero engañar?

And the games you play, you would always win.

Jamás podre odiarlo, odiar lo que hizo si pero a él jamás pues... termino siendo la persona a quien mas quise, quiero y querré, también una de las más importantes y si ese era el punto de su juego, termino ganando: Me ha conquistado.

(* * *)

- ¿Una J-45 Standard o una Epiphone AJ-200S?
- La Epiphone AJ-200S - Dijo Dylan después de examinar las opciones que le mostraba.
- ¿Por qué? - Sabia que él no sabia nada de guitarras, algunas veces las tocaba pero no le importaba mucho la marca, yo ya sabia cual seria la que llevaría solo lo estaba molestando.
- ¿Por qué es la menos costosa?
- No suenas muy seguro, Gibson.
- Y ¿Qué quieres que haga? Yo no sé nada de esto, Miller.
- Ni siquiera porque llevas el mismo apellido de estas guitarras. - Dije fingiendo indignación.
- No me veas así, preciosa.
- Y tú deja de llamarme así. - Deje la Epiphone AJ-200S en su lugar mientras tomaba la otra, era casi diez veces mas cara pero era la mejor guitarra acústica y llevaba tiempo con el deseo de comprarme una, fuimos a la caja, pague la guitarra y a la salida de la tienda de música Dylan me quito la guitarra de las manos.
- Devuélveme eso, yo puedo.
- Es mi trabajo.
- Eres mi... - Me costaba decir aquella palabra, aun era extraño. - Novio no mi burro de carga.
- Todavía te cuesta decirlo ¿Verdad?
- Algo. - Baje mi vista al suelo apenada pues esta relación era extraña. - Aun es extraño.
- ¿Piensas que fue mala idea?
- No lo sé. - Nadie dijo más después de eso. Dylan era el chico que me había ayudado fuera del estudio hace un mes, suena precipitado que seamos novios después de ese corto periodo pero era una nueva oportunidad, un nuevo comienzo.
El sabia que todavía estaba enamorada de Doug y que seguiría estándolo pues ya que ese sentimiento planto bandera en ti es muy difícil ganarle la guerra para librarse de él pero Dylan ha estado conmigo en cualquier momento en que yo lo necesite, no he llorado por él una sola vez y siempre termina robándome una sonrisa pero, aun así, nunca será él...