lunes, 13 de agosto de 2012

28. Smiling through heartache.

Zoé's POV
Justo antes de que "Shine-A-Light", la canción con la que cerraban el concierto, terminará logré llegar a tras-bambalinas y tomar algunas fotos de ellos pero una de mis favoritas fue la que tome cuando estaba sobre una plataforma y la tome justo cuando Tom, Danny y Dougie habían alzado sus instrumentos sobre sus cabezas al mismo tiempo que Harry lanzaba ambas baquetas al aire agradeciéndole al público por asistir, fue una toma perfecta. Bajé de la plataforma con cuidado y me reuní con algunos del equipo, dejé mi cámara colgada en mi cuello mientras me unía a los aplausos que el público y los del staff producían. Estaba tan orgullosa de esos cuatro chicos que me hicieron sentir más emociones en una sola noche que en toda mi vida. Mientras recorría toda la Arena para tomar fotos de todos los ángulos posibles, coreaba las canciones, lloraba con ellas, sonreía como un tonta y todo era tan... Indescriptible.
Cuando los vi aproximarse hacia mi no pude evitar que esa emoción que había guardado durante todo el concierto se desbordara en este momento. Corrí hacia ellos y me lance a los brazos de la persona que los encabezaba que era Danny el cual solo soltó una de sus carcajadas y me envolvió en un abrazo del cual nos separamos después de unos segundos.
- ¿Y bien? - Pregunto Tom detrás de Danny asomándose por su hombro.
- ¿Me preguntas eso a mi? - Dije atropellando palabra tras palabra. - ¡Estuvieron increíbles! Y... -  No pude proseguir pues un nudo se formo en mi garganta y una lágrima se  deslizo por mi mejilla, seguía con miles de sentimientos encontrados al recordar la canción que me había hecho llorar más... The Heart Never Lies.
Los chicos cambiaron su faceta por una de preocupación.
- Oh ¡No! No lloro por tristeza es solo que todo esto me parece irreal y... - Inhale profundamente y después deje caer mis hombros. - No sé. - Solté una risa a la cual ellos se unieron. Harry paso su brazo izquierdo por mi hombro y después Danny dejo una toalla llena de sudor sobre mi cabeza la cabeza la cual le lance una vez que le di forma de pelota. Tom, a manera de broma, sacudió su cabellera, húmeda por el sudor, enfrente de mi cara haciendo que pequeñas gotas de ese liquido chocaran contra ella y Doug, bueno, él no hizo nada que no se comparara con lo que hicieron el resto de sus amigos. Ahora estaba llena del sudor de los chicos y del mío, me empecé a sentir pegajosa, acalorada y apestosa.
- ¡Son unos asquerosos! - Reclame mientras intentaba limpiarme con la blusa gris que traía encima de una azul.
- Es el baño de la victoria. - Dijo Harry aun con su brazo sobre mis hombros.
- Es repugnante. - Respondí dramatizando cada una de mis palabras haciendo que Danny soltara, nuevamente, una de sus clásicas carcajadas. Íbamos camino a los camerinos y aproveche para hablar por la radio diciéndoles que fueran desmontando las cámaras y las fueran guardando en sus estuches correspondientes para que después los lleven al camión de utilería donde irían todas las luces, pirotecnia y plataformas que se usarían en cada uno de los conciertos. También les dije que en unos minutos iría por mi computadora a cabina pero me dijeron que alguien me la llevaría al camerino de los chicos y me pareció una excelente idea.
Tardamos un poco mas en llegar pues varios del equipo felicitaban a los chicos a su pasar y ellos, como los caballeros que son y suponen ser, se detenían agradeciendo las palabras de aliento y animo.
Cuando por fin llegamos solo fue cuestión de guardar algunas cosas, mi laptop ya se encontraba sobre una mesa y al lado estaba su backpack junto con el estuche de mi cámara donde estaban todos los objetivos que había comprado, cada uno para algo diferente. Salimos en minutos por la puerta trasera, justo por donde yo había entrado, y subimos a su tour bus de dos pisos color rojo con negro, Dean y David me habían dicho que yo iría con ellos en aquel autobús y también en los mismos aviones, en pocas palabras, seria su sombra por estos meses. También Tommy Jay Smith, su tour manager, me había dado indicaciones y que yo estaba contemplada como si fuera una mas de la banda y eso me hizo sentir bastante halagada aunque no quería causar tantas molestias.
Aquel autobús era impresionante mas impresionante por dentro que por fuera. Tenia una especie de sala donde había una pantalla de plasma empotrada en la pared y justo debajo una consola de juegos que pude reconocer como el Xbox 360, habían cuatro controles conectados a esta y justo abajo había un reproductor de DVD's flanqueado por varias cajas de películas, las mas destacables eran todas las que componían la saga de Star Wars pues eran las primeras. Justo detrás de la sala se encontraba una pequeña cocina con electrodomésticos de acero inoxidable en los cuales se contaban un microondas y un refrigerador, delante de esta pequeña cocina había una mesa cuadrada con un asiento en forma de semicírculo que podía abarcar como mínimo a tres personas. Esto era todo lo que componía la planta baja sumando un baño completo no tan espacioso y las escaleras que llevaban al otro piso el cual tenia ventanas en todas las paredes, dos camas individuales separadas por un angosto pasillo, otra pantalla, un minibar escondido detrás de unas puertas y un par de sofás de cuero negro, material que recubría todos los asientos que se encontraban en este autobús. El autobús era suficiente para mantener confortables a las ocho personas que viajarían aquí. Estaba tan absorta observando cada uno de los detalles que se encontraban en la planta alta que el brusco movimiento del autobús al arrancar hizo chocara contra una de las paredes que por suerte tenia un asiento debajo que me detuvo para evitar una caída peor. Creía que nadie había escuchado mi embarazoso accidente hasta que la cabeza de Danny se asomo por las escaleras.
- ¿Estás bien? - Pregunto con los ojos un poco mas abiertos de lo normal.
- Si, solo fue un leve tropiezo.
- Menos mal. - Dijo suavizando su expresión y dejándome nuevamente sola.
Pude escuchar como los gritos de los fans aumentaban de volumen a medida que al bus avanzaba, me asome por una de las ventanas y vi filas y filas de chicas y chicos con carteles en cartulinas de muchos colores con muchos mensajes diferentes. Leí algunos y reí por otros pero después de cinco minutos regrese a mi posición anterior perdiendo mi mirada en la nada.
Tommy me había dicho que nos hospedaríamos en un hotel llamado "Crown hotel" que estaba a veinticinco minutos de la Arena. Mañana saldríamos a primera hora hacia Manchester para que los chicos dieran una presentación en el MEN Arena. Yo me enfocaría en el backstage a partir de mañana pero hoy tenia que revisar las grabaciones, escoger los mejores ángulos de cada toma, editarlo y sintetizarlo para hacer una video de mínimo un minuto, máximo un minuto y medio... Regrese el enfoque de mi vista a la realidad y examine el reloj en mi muñeca, eran las diez cuarenta y siete. Si todo salía como estaba planeando, el teaser quedaría listo a las tres de la mañana aproximadamente, si es que tenía suerte.
Aunque fueran unos minutos los aprovecharía para revisar las grabaciones, tome mi MacBook de la mochila y al hacerlo note aquel estuche que contenía unos lentes los cuales debía ponerme cuando viera la televisión, usará la lap o leyera por indicaciones de mi oftalmólogo. Tenían un corte llamado retro, el clásico estilo de los Ray-ban. Me los puse mientras la pantalla de mi Mac se encendía, después recogí mi cabello nuevamente en una coleta pues esta se había desecho en algún punto de mi recorrido por la Arena. Limpie mis lentes de las motas de polvo que se les habían pegado y volví a colocarlos sobre el puente de mi nariz. Una vez que mi computadora se había prendido por completo busque las grabaciones en el disco duro externo que les había dado y las encontré rápidamente pues estaban en la primera carpeta, abrí la primera grabación y en lo que se cargaba para reproducir conecte los audífonos y me los coloque para después perderme, nuevamente, en aquel concierto.

Dougie's POV
Ya estábamos en el autobús de camino al hotel el cual suponía ser de veinticinco minutos pero un terrible tráfico hizo que este no tuviera un tiempo determinado. Todos nos encontrábamos tirados en algún asiento, en mi caso, yo estaba en aquel pequeño comedor con los pies sobre la mesa y me extraño un poco que Tom, que estaba al lado de mi, no me dijera algo al respecto, lo notaba nervioso y con la mirada perdida aunque ya sabíamos el motivo causante de eso.
- Hey, Tom... - Ni respondió. - ¿Tom? - Aun sin reacción. Busque alguna manera de sacarlo de su trance temporal la cual encontré en un cojín al extremo contrario de donde yo me hallaba, perezosamente, me puse de pie para tomar aquel objeto y lanzárselo directo a la cara, él soltó un quejido y di por finalizados mis esfuerzos.
- ¿¡Qué!? - Dijo después de lanzar nuevamente el cojín a mi dirección.
- ¿Estas nervioso por lo de Giovanna? - Inquirí mientras me sentaba en la misma posición.
- Bastante, si...
- Llevan juntos la mayor parte de su vida y ¿Enserio te preocupa que no acepte casarse contigo?
- Bueno, si lo dices así suena poco probable que me diga que no pero siempre habrá una posibilidad de que me diga que no.
- Tranquilo, Tom, estoy seguro de que todo saldrá bien. - Le di una palmada en la espalda a manera de animo y él sonrió agradeciendo esas palabras. - Baja los pies de la mesa, Doug.
- ¡Ese es mi Tom! - Reímos unos segundos y entonces capte que algo faltaba. - ¿Y Zoé? - La busque con la mirada pero antes de volver mi vista hacia las escaleras una voz me distrajo.
- Estaba arriba. - Contesto Danny sin interrumpir su partida de FIFA contra Harry.
- Gracias. - Me puse de pie y tome dos botellas de agua del refrigerador, subí por aquellas escaleras y al llegar la encontré sentada sobre una especie de banca que tenia el mismo largo que dos ventanas. Tenía sus pies sobre esta y su vista fijada en su laptop con los audífonos puestos y su cabello recogido en una coleta improvisada que dejaba varios mechones sueltos. Encontré adorable la manera en que aquel par de lentes la hacían ver mas pequeña de tamaño y aun mas adorable la forma en que inconscientemente llevaba su dedo índice al puente de estos para regresarlos a su lugar antes de que estos se hubieran resbalado un par de centímetros y llegaran casi a la punta de su nariz. De repente, un chasquido proveniente de sus dedos me sobresalto. Ella cambio su posición a dejar la laptop sobre el asiento y a cruzar sus piernas para después empezar a hacer algunas cosas de una manera tan ágil, los audífonos parecían estorbarle así que los dejo reposar en su cuello y fueron como diez minutos en los que el autobús no se movía, en los que yo la observaba dejando caer mi peso sobre la pared y en los que un estornudo distrajo su atención unos segundos.
- Salud. - Volteo a verme y una sonrisa se dibujo en sus labios. Me acerque a ella y le tendí una de las botellas que traía, cuando la tomo nuestros dedos de rozaron por unos segundos y una especie de corriente eléctrica recorrió mis brazos hasta llegar al final de mi columna.
- Gracias, estaba muriendo de sed. - Antes de desenroscar la tapa me regalo una dulce sonrisa, destapo la botella y se la llevo a sus labios dando un par de sorbos, cuando la alejo y la volvió a tapar soltó un suspiro de alivio y regreso su vista a mi mientras entrelazaba sus dedos y los estiraba a tal punto que se escucharon unos chasquidos desde detrás de la piel y la carne que envolvía a sus huesos y ligamentos. - ¿Cómo te sientes? -  Preguntó con aquel dulce tono de curiosidad mientras doblaba sus piernas y las pegaba a su pecho dejando su cabeza reposar su cabeza entre sus rodillas.
- Mi cuerpo tiene cierta sensación de letargo pero sigo sintiendo aquella emoción de éxtasis que me dan ganas de gritar.
- ¿Siempre es así?
- Si, incluso después de tantos años. - Una mirada pensativa se plantó en sus ojos y nos quedamos en silencio unos minutos que pudieron parecer segundos, fue un silencio apacible y cómodo, solo estuvimos ella y yo, algo que hace mucho que no me sucedía con una chica. Podía estar con los chicos tranquilo y en silencio pero con una mujer siempre sentía que cuando nos inundaba el silencio es porque algo estaba mal pero con Zoé, ahora, significaba que todo estaba bien.
- ¿Cómo le haces?
- Hacer... ¿Qué?
- Eso... pararte en un escenario enfrente de miles de personas y tocar de la manera en que lo haces ¿No te da miedo? O ¿No te sientes nervioso?
- Humm... El miedo y los nervios siempre estarán presentes pero entendí que ese miedo es infundado por los nervios, sientes nervios de que algo salga mal e instintivamente el miedo se une a ellos creando un sentimiento que siempre te hará cuestionarte o mas bien afirmarte que algo saldrá mal. Que una cuerda se rompió, que erre en una nota, que el bajo no se escucha lo suficiente, etcétera. Pero si toda la vida me quedará estancado en esa clase de cosas y sentimientos no podría seguir adelante y no podría ser lo que soy ahora por eso he decidido ignorarlos al punto de solo enfocarme en como las cosas podrían salir bien, porque ¿Sabes? Me canse de ser el apático chico que teme que las cosas salgan de la peor manera y decidí ser ese chico que se arriesga para conseguir lo que quiere... - Y en ese momento, instintivamente, una mano mía busco una suya y la entrelazo dándole un leve apretón que ella respondió de la misma manera con una sonrisa incluida.
- Eres muy valiente. - Afirmo ella y supe que no solo se refería a aquel momento en el que me planto enfrente de miles de personas.
- Tú también lo eres. - Soltó una risa perdiendo su mirada a través de la ventana dejando su mejilla recargada donde anteriormente había estado su mejilla.

Zoé's POV
"El pasado siempre está presente." - Maurice Maeterlinck, dramaturgo belga de lengua francesa perteneciente al movimiento simbolista que con cinco sencillas palabras lograba denotar el porqué de mi extraño cambio de humor.
"Eres muy valiente" dice uno mientras el otro le responde "Tu también lo eres". Algo tan sencillo como eso logro cristalizar mi visión haciendo que las memorias salieran de su escondite e invadieran mi mente mientras me aferraba a aquella mano que ahora era lo único que me mantenía un paso atrás de esa delgada línea entre derrumbarse y mantenerse firme.
Una mirada inquisitiva se poso sobre mi perfil haciendo que, inevitablemente, mis ojos se clavaran en los suyos. Note que se dio cuenta de algo, que sus labios estaban a punto de soltar una pregunta, justo la que yo esperaba.
- ¿Qué piensas? - Su voz impregnada de curiosidad y sus ojos llenos de preocupación, sabia que estaba apunto de llorar. Dude unos segundos, suficientes para darme cuenta de que estaba cansada de mantener esos recuerdos enterrados, de ahogarme con ellos así que, con un audible nudo en la garganta, le comienzo a contar la razón detrás de mi voz temblorosa.
- Leonardo. - Digo aun no muy convencida, él reconoce aquel nombre enseguida.
- Oh. - Fue un sonido incomodo y pude leer que no sabia si era correcto preguntar mas o solo quedarse en silencio a esperar a que yo respondiera, yo facilitaría las cosas.
- Cada cosa me recuerda a ellos pues se acerca la fecha de su primer aniversario luctuoso... - Me detengo secamente antes de decir que es el mismo día en el que yo cumplo años, no quiero ser una molestia y no quiero causar lastima, o mas de la que ya he causado. Me doy cuenta de que ninguno de ellos sabe que día es mi cumpleaños, ni Claire ni Izzy ni Carrie ni nadie. Saben que día murieron ellos pero no saben que día nací yo. Una extraña sensación oprime mi pecho, no se si es malo o bueno.
- Y eso, de la valentía... - Prosigo atrapando de nuevo la atención de Dougie que se había perdido al otro lado de la ventana. De repente tengo aquella sensación de que debo detenerme pues seguramente lo estoy agobiando con todos mis problemas que no son los suyos pero no me importa, me vuelvo egoísta y le suelto aquello que me frunce el ceño.  - Me lo dijo mi hermano hace siete años por primera vez pero no por última, me lo repetía constantemente cada que tocábamos en algún lugar y yo le animaba de la misma manera en la que tu lo hiciste.
- ¿"Tocábamos"? - Cito marcando una interrogación. - Tu y tu hermano ¿Tenían una banda? - Veo un brillo nuevo atravesar sus ojos, asentí un par de veces y una sonrisa curvó sus labios.
- Si... - Hago una pausa esperando que él diga algo pero, como no es así, continuo. - Se formo "oficialmente" - Marque las comillas con mi mano libre. - Cuando yo empecé la preparatoria y cuando Leo empezó la universidad.
- ¿Como se llamaban?
- Vitale Legionis.
- ¿Qué significa?
- En latín "Leones llenos de vida" o "Leones rebosantes de vitalidad"
- ¿Por qué se llamaban así?
- Por el significado de nuestros nombres, el de Leo era de origen Germánico y significa "Tan fuerte como un León" y Zoé, de origen griego bajo el significado de "Vida"
- ¿Tu nombre significa vida? - Asiento y su sonrisa se ensancha aun mas y mi estomago es invadido de mariposas al pensar que es mi nombre la razón de su reacción. Sus labios se entreabren para decir algo pero parece que prefiere guardar aquello para si mismo y le resto importancia pero no curiosidad. - ¿Por qué te acordaste de tu hermano? - Un pesado suspiro es liberado de entre mis labios pero comienzo a contarle esa memoria que siempre se preservará en mi cabeza y corazón, aquella memoria que hizo llorar a mi madre el día de su cumpleaños número treinta y nueve hace seis años, el Sábado 26 de febrero del año 2005 año en el que Leonardo cumpliría diecinueve años en mayo y yo dieciséis en Junio.

FLASHBACK
- ¡Ni loca voy a cantar eso solo porque tu novia este aquí! - Le reclamé a Leonardo sumamente enojada.
- ¿Qué tiene de malo? - Preguntó desvergonzadamente a lo que yo enarqué una ceja incrédula pero el solo sacudió su cabeza así que tome las hojas que acababa de darme y cite lo que en ellas decía.
- "Your hips, my hands, you swing, you dance. Yeah, I feel pretty lonely baby so just let me in - Con voz un poco rasposa tratando de crear una atmósfera sensual"
- ¿Por eso? Vamos, Zoé, es una de tus canciones favoritas de The Maine y aparte solo a ti te sale esa voz que derretiría a cualquiera pero, eh, cuidado que golpeo a cualquiera que intente acercarse a ti con la intención de cumplir esos versos. - Reí por su estúpido comentario y le di un leve golpe en el brazo.
- Si, pero es el cumpleaños de mamá, seguro ella preferiría "Separate Ways" de Journey o "Pour some sugar on me" de "Def Leppard" o incluso... - Cubrió mi boca con una de sus manos poniendo los ojos en blanco unos segundos y después lanzarme una mirada de reproche.
- No tendrás miedo ¿O si? - Descubrió mi talón de Aquiles, más que indignación y descontento por aquella elección para empezar nuestro regalo de cumpleaños para mamá me sentía atemorizada pues este año era nuestra primera presentación oficial, con público y toda la cosa. - Zoé, tu eres muy valiente
- Tú también lo eres, Leo.
- Ya lo sé, lo sacamos de nuestros padres y estoy seguro que podrás con esto y más, por las canciones no te preocupes, tocaremos las que acabas de mencionar y otras más que ya sabes así que ahora ve a ponerte ese increíble atuendo que te escogió Alex, deja que ella te maquille y peine sin repelar y prepárate para hacer la primera presentación oficial de Vitale Legionis.
- Pero...
- Mamá me dio permiso de tocar esa canción si es lo que te preocupada, todo irá bien. - Me envolvió con sus brazos en un fraternal abrazo que me brindó la seguridad que tanto necesitaba en ese momento.
- Tendré que usar esos tacones. - Murmuro contra su hombro.
- Es más afirmación que pregunta.
- Es porque conozco tú respuesta. - Suelta una risa y noto con ella que el también esta nervioso.
- Si, por algo te los compré. - Me suelta y revuelve mi cabello para después apretar mis mejillas. - Apresúrate, tocaremos a las seis. - Observé el reloj en su muñeca y eran las cinco, en una hora nos daríamos a conocer. Esta noche no estamos en casa como suele ser en los cumpleaños, mis padres rentaron un salón que no era completamente formal pero tampoco se podía definir como juvenil sino, mas bien, casual y no era del todo un salón, era más un pub con un gran escenario en el cual ahora estaban mi hermano y sus amigos conectando los instrumentos. Era grande y estaba completamente lleno, seguro papá invito a gente de sus trabajo al igual que mamá pues varios eran rostros desconocidos y otros muchos eran amigos que llevaban años de conocerlos y eran a quienes nosotros llamábamos "tíos". Nuestros padres nos dejaron invitar a los amigos más cercanos que en mi caso solo eran Sam e Iván, los busqué por todo el lugar pero solo encontré a Sam que platicaba con Mamá, ella había sido adoptada como una mas de la familia desempeñando el papel de la hermana que siempre he querido. Con paso torpe me acerco a ellas besando la mejilla de mamá.
- Me robó a Sam unos minutos, madre. - Ambas reímos por la manera tan formal en que la llamé. Tome a Sam del brazo enroscándolo en uno mio para ir a nuestros supuestos camerinos donde, por supuesto, ya estaba todo el kit de Sam para arreglarme según como mi hermano le había dicho, me senté en una silla frente a un enorme espejo con focos en el marco que iluminaban cada centímetro de la piel de mi rostro, Sam tenía ya en su mano un atomizador en una mano y una secadora en la otra.
- Gracias por hacer esto, Sam. - Ella no me responde, solo me rocía agua en la cara. - ¿A qué se debe eso?
- Leí en internet que a los gatos se les hace eso cuando hacen algo mal.
- ¿Y yo que hice mal, Sam? - Me seco con la manga de mi suéter pero ella me moja nuevamente.
- Alex, dime Alex. - Lo dice tan detenidamente que es como si estuviera tratando con alguien que no entiende, pero si, yo no entiendo y no me cabe decirle Alex, para mí siempre será Sam.
- No. - Refunfuño con los brazos cruzados. - Para mi siempre serás Sam, s-i-e-m-p-r-e.
Ella suelta un suspiro seguido de una risa seguido de una palmada en su frente y regreso al suspiro.
- Tú, definitivamente, no tienes arreglo.
- Eso es lo que me hace más interesante. - Ambas soltamos una risa y ella empezó a arreglarme, primero empezó por mi maquillaje que fue principalmente en mi ojos pues remarco con delineador completamente negro mis ojos, una línea delgada en la parte inferior pero el parpado dejo de ser color piel y fue color negro, negro como la noche y mis pestañas se habían vuelto abanicos, mis labios de color natural y mis mejillas con muy, muy poco rubor.
- El punto focal de esta noche serán tus ojos y tu cabello pero más tus ojos. - Dijo cuando se paso a mi cabello que termino empapado pues necesitaba aprovechar mis ondas naturales para lograr que mi cabello tuviera un estilo Brian May en sus mejores días y lo logró. Me mire al espejo y estaba maravillada porque la que estaba en aquel espejo no era yo, era alguien diez veces más guapa y que reflejaba una seguridad que yo no tenía.
- Wow. - Murmure después de cinco minutos de apreciación.
- Genial ¿No? - Asentí y sonreí al mismo tiempo. - Cámbiate que solo tienes quince minutos. - Voltee a verla sorprendida y ella asintió entendiendo la pregunta no mencionada. - Y diez minutos más y tu cabello sería más Slash sin sombrero. - Me cambio ahí mismo con ayuda de Sam que hace que mi cambio se ajuste mejor a mi, ella tiene ese toque que hace que cualquier prenda se vea mejor de lo que ya es. Mi ropa consistía de un estilo de los 70’s y los 80’s con un toque moderno: Unos pantalones de cuero negro ajustados que se ajustaban hasta un poco mas arriba de la cintura con unos botines igualmente de cuero que me hacían crecer 15 centímetros pues eran la altura que tenían de tacón, tenían unas correas que iban de lado a lado y unas púas. Una playera blanca que me era de Leo, Sam la fajo con los pantalones y puso unos suspensores color negro conectando la parte trasera y delantera del pantalón a través de mis hombros, me puse un guante negro que tenia los dedos cortados al estilo Madonna que era mas o menos la forma en la que me había vestido solo que también se combinaba varios estilos.
Nuevamente me mire al espejo y los pequeños detalles eran lo que hacían este atuendo increíble.
Quedaban cinco minutos e instintivamente algo alarmo mi cuerpo, hizo que me empezara a sentir mareada y que el sudor amenazara con arruinar el maquillaje.
- Respira hondo, tranquila. - Dice Sam acariciando mis brazos para darme el apoyo que tanto necesito en ese momento. - Te ves increíble, eres excelente tocando la guitarra y cantando ahora solo demuestra eso allá. - Señala hacia la puerta justo donde estaba el escenario. Asentí y respire hondo, sonreí y estaba lista. Unos nudillos golpearon la puerta pero no esperaron respuesta de nosotras ya que entraron al segundo toque, Leo junto con los otros dos: David (batería) y Miguel, o como el prefería: Mike (bajo) me observaron por unos segundos con los ojos abiertos y aproveche para observarlos también. Leo se vistió como Sammy Hagar cuando estuvo en Van Halen, llevaba una peluca rubia que parecía real. David estaba vestido como Tommy Lee Bass de Mötley Crüe en los años 80’s y Mike se veía como Tony Iommi en Black Sabbath con su grueso y marcado bigote, se veían espectaculares, fue como si hubiéramos regresado un poco el tiempo aunque obviamente no éramos sus retratos.
- Te ves espectacular. - Dijo al fin David, él era dos años mayor que yo y siempre he sentido una clase de atracción hacia él pero tiene novia y debía limitar mi relación a un simple somos-compañeros-de-banda-y-tiene-novia-y-es-un-pervertido, era realmente apuesto, sabía de música y tenía un excelente sentido del humor pero lo utilizaba la mayor parte del tiempo hablando de sexo y cosas como esas.
Sonrío pero no hay más tiempo de halagos ni de mi parte ni de la suya: la hora ha llegado.
Tomamos nuestros instrumentos, David sus baquetas, decimos unas palabras de animo y subimos al escenario. El telón caía enfrente de nosotros y Sam esperaba la señal para subirlo la cual Leo dio después de que asentí en su dirección. Las luces de nuestro lado bajaron al punto de hacerse nulas, encuentro el puente de mi guitarra, acomodo mis dedos en las primeras notas de “My heroine” suspiro fuertemente e inhalo de la misma manera, escucho el telón abrirse y detrás de mi las baquetas de David una contra otra dándonos las señal de que empecemos y lo hago, yo soy la que tiene la guitarra principal y así es como empieza nuestro primero concierto como regalo a mi madre. Después de terminar esa canción seguimos con las favoritas de nuestros padres y estamos tocando por aproximadamente cuarenta y cinco minutos. Nos despedimos del publico pero ellos aclaman mas canciones gritando sus peticiones al aire, los escuchamos y nos lanzamos una mirada cómplice Leo y yo, él se acerca a su micrófono y dice que regresaremos en media hora tocando las canciones que hemos recordado, por suerte, la mayoría la hemos practicado mínimo una vez pues son los grandes clásicos del rock…
FIN DEL FLASHBACK

- … Después de eso varios amigos de nuestros padres pidieron nuestro número y tuvimos varias presentaciones, la más grande fue en un bar llamado “Black and White” donde fueron como mínimo doscientas cincuenta personas. - Termine de contarle y sus ojos brillaban mientras me veía sorprendido.
- Increíble… yo… no me lo imaginaba. - Me hundí de hombros pero estaba realmente feliz en ese momento pues recordé una de las mejores épocas que he tenido, a parte, me lleno de nostalgia y no pude evitar llorar un poco pero de solo recordar lo feliz que estaba Leonardo en ese entonces. El tour bus se detiene de repente, Doug y yo nos lanzamos una mirada sorprendidos, vimos a través de las ventanas y ya habíamos llegado al hotel ¿Cuánto tiempo habíamos hablado? O, mas bien ¿Cuánto tiempo había hablado yo?
- Ya llegamos. - Dice una voz que se va acercando por las escaleras y es Tom, Doug y yo nos soltamos de las manos rápidamente pero no evita que Tom nos vea con una sonrisa genuina y alegre. Doug se une con los demás después de despedirse con un simple “Nos vemos”, yo guardo mis cosas y no me sorprende ver que no avance nada. Con todas mis cosas guardadas, bajo las escaleras y el tour bus ya esta vacío, todos estaban fuera hablando unos con otros.
Me uno a el resto y Tommy nos dio una tarjeta a cada uno que era la llave de nuestras habitación y nos fuimos cada quien por su lado después de despedirnos me invitaron a cenar algo con ellos pero yo me excuse diciendo que me sentía cansada y sin hambre pero sus miradas se volvieron inquisitivas cuando mi estomago rugió sorpresivamente y los mire apenada para después decirles que pediría algo por Room Service. Llegue a mi habitación arrastrando la maleta por los pasillos y ni siquiera me di el lujo de ponerme mi pijama solamente pedí un club sándwich, el cual llego a los veinte minutos, y fui directamente a la mesa que estaba enfrente de la ventana colocando mi Mac en ella mientras la despertaba de su suspensión.
Abrí una a una las grabaciones solamente para ver que ángulos tenían para después cortar una parte de cada una y juntarlos en el editor dándoles cierto formato haciendo que la idea que había tenido en el autobús tomara forma pero hubo un momento en el que prácticamente me bloquee y no supe que mas hacer así que me levante con dificultad de la silla pues mis músculos estaban completamente agarrotados, no se cuanto tiempo llevaba en la misma posición, me estire un poco para después ajustar bien el marco de mis lentes pues se habían resbalado por el puente de mi nariz. Me acerque a la ventana y observe lo que mi panorámica me permitía, Sheffield no era tan diferente a Londres pero tenia cierto encanto. Mi vista se perdió a través del cristal hasta que unos nudillos contra mi puerta me sobresaltaron, me quede un poco extraña pero no dude en abrir y al hacerlo me tope con él, tan perfecto como siempre, con su espalda recargada en la pared y lo único que puedo observar es su perfil con la mirada perdida en algún punto del pasillo pero eso no dura mucho pues se gira y me regala una sonrisa, sonrisa la cual me deja desorientada, como siempre.
- Hola. - Murmuro en un intento de no sonar nerviosa.
- Hey. - Dice tan casualmente, tan él.
- ¿Qué... Qué haces aquí? - Cambia su posición cruzando los brazos sobre su pecho dejando caer su peso sobre su brazo izquierdo y recargándose contra el marco de la puerta.
- Iba a fumar un cigarrillo pero vi tu luz encendida debajo de la puerta ¿No podías dormir? - Pregunto con un leve tinte de preocupación pintando su voz.
- Yo... uhmm... Yo... - Y es donde yo empiezo a tartamudear estúpidamente haciendo que una sonrisa burlona pinte sus labios, toco mi flequillo con una de mis manos y lo llevo hacia atrás pero este regresa a su lugar después de pocos segundos, respiro profundamente y busco las palabras detrás de mi garganta mientras cierro mis ojos buscando aquella concentración que él me quita. - Editaba el video que tengo que subir hoy a SuperCity. - Abro mis ojos y el enarca una ceja. - ¿Qué tiene eso de extraño? - Mantengo mi mano en mi cabeza y noto el temblor que esta plantado ahí.
- Nada, solo la hora.
- ¿Qué hora es?
- Casi las cuatro.
- ¿Enserio? - Casi cinco horas ahí sentada, con razón me sentía tan agarrotada.
- Si. - Me sonríe pero de una forma diferente, una forma que no puedo reconocer pero esa forma hace explotar un ejército de mariposas en mi interior.
- Puedes fumar aquí. - Digo lo más casual que puedo mientras indico una señal justo al lado del marco de la puerta.
- Gracias. - Me hago a un lado y él pasa haciendo que por primera vez me fijara en algo mas que no fuera su perfecto rostro sino que en su perfecto cuerpo ahora cubierto por unos simples pantalones de rayas blancas y azules y una playera completamente blanca que se le ajustaba al cuerpo de una manera que lo hacia ver mas... mas ardiente.

Devóralo con la mirada, Zoé.

Dice mi razón y cuando lo hace me doy cuenta que estoy recorriendo cada parte de su cuerpo con una mirada que debería ser ilegal y entonces él voltea atrapándome infraganti, sonríe de lado mientras regresa su vista al frente y la mía se clava al suelo mientras mis mejillas se incendian completamente.
- ¿Dónde? - Dice quedamente.
- Aquí. - Paso a su lado evitando siquiera rozarlo e intento abrir la ventana pero mis manos están demasiado torpes y no logro hacerlo, él nota mis movimientos frustrados, con dulzura retira mis manos pero las sostiene durante tres segundos que siento interminables.
- Yo lo hago. - Me acuerdo de respirar y asiento una vez fijando mi vista en sus manos las cuales abren rápida pero no ágilmente la ventana y la deja completamente abierta, unas leves ráfagas de viento inundan la habitación y revuelven los mechones rebeldes que se soltaron de mi coleta.
- ¿Quieres uno? - Dirijo mi mirada a la cajetilla en su mano, asiento y tono uno, el prende su cigarro con un encendedor el cual solo bajabas la tapa y la flama salía, no recuerdo su nombre pero mi padre tenia varios de ellos casi todos de un color plateado y había uno con el logo de nuestra familia que mando a hacer especialmente para el y otro con una bandera del Reino Unido el cual me regalo a mi pero se perdió en aquel incendio.
Espero que vuelva a prender su encendedor pero no lo hace, acerca su cigarrillo a mí y entiendo sus intenciones. Sonrió de lado, coloco mi cigarrillo entre mis labios y acerco la punta a la del suyo, aspiro un par de veces hasta que este enciende después suelto una bocana de humo y le agradezco en un susurro pero no me quedo a su lado a consumir mi cigarrillo sino que me vuelvo a sentar pues encontré nuevamente el camino de mi idea para terminar aquel video.
- Por cierto... - Comienzo a decir con mi cigarrillo entre mis labios, mis manos sobre el teclado y mi mirada sobre el monitor. - ¿Tu que haces despierto tan tarde?
- No podía dormir.
- Eso es obvio pero ¿Cuál es la razón de tu insomnio?

Dougie's POV
Quiero decirle que ella es la causa de mi insomnio desde el primer día que la conocí, que tanto en el día como en la noche no puedo dejar de pensar en ella pero algo me detiene pues aún siento irreal el hecho de que le dije que me gusta. Estoy casi seguro de que es el temor de decirle de más, ella ya lo sabe pero quiero decirle mas pero no puedo y entonces me siento frustrado.
- Son varias las causas. - Y una eres tu. - Un cigarrillo me distrae casi siempre. - Me hundo de hombros aunque sé que ella no me ve pero yo no puedo dejar de observar cada uno de sus movimientos.
- Yo tampoco he podido dormir bien desde el lu... - Se inmuta rápidamente y se colora un poco mas. - Desde hace mucho. - Dice y cambia nuevamente su posición, ahora gira un poco el torso viéndome de frente, deja su codo izquierdo sobre la mesa y con el final de la palma de su mano detiene su sien haciendo que la piel se le estire un poco y que sus lentes se desacomoden unos milímetros, lo que queda de su cigarrillo esta entre su dedo índice y medio soltando hilos de humo. Después de unos segundos toma una bocanada de su cigarrillo y vuelve a su misma posición, está pensando acerca de algo pero no tiene esa mirada de estar pensando en algo personal sino que trata de buscar algo en su mente que la ayude en su trabajo, aquel trabajo al cual se entrega tanto, el cual ama tanto.
Es increíble ver la pasión que ella tiene a su empleo, siempre que habla de el hay un brillo en sus ojos diferente a cualquier otro. Ella es tan buena en lo que hace por que lo disfruta y da lo mejor para que sea la mejor, así es ella: no se rinde, es fuerte, siempre busca el mejor camino pues esa es la mejor forma de hacer las cosas; bien.
Se queda así por tres minutos y regresa la atención a su Mac, esta demasiado absorta así que justo después de que termino mi cigarrillo me despido de ella, se disculpa por no prestarme mucha atención pero me ha dado lo que mas necesito: su compañía.
Le beso la mejilla y me voy a mi habitación, cuando cierro la puerta a mis espaldas me recargo en la misma sintiendo su fría textura a través de mi playera, cuanto quiero a esa chica.
(* * *)
Zoé's POV
Al día siguiente despierto contra mi voluntad por el sonido del teléfono, la noche anterior había pedido servicio de despertador y vaya que son eficientes.
Son las siete y media de la mañana, solo tres horas de sueño aproximadamente. Con una pereza increíble busco mi celular en la mesa de noche y lo encuentro con un mensaje en la pantalla, mensaje proveniente del número de Dean pero en nombre de él y de David, lo abro y leo palabras tras palabra con una sonrisa tan grande.

Sorry for the word but... It was so fucking amazing! I mean, the clip is completely awesome and it's much better than we thought it could be, way better. We can't wait for the next one! It was a success choose you over any other, YOU ARE THE BOSS!!!!

Y una dulce sonrisa emoji al final lo cual hizo que me emocionara y sonriera hasta que mis mejillas ardieran. Me levanto de un salto pero mi cuerpo no esta tan excitado como mi cabeza y siento los efectos de haber dormido tan poco. Abro las cortinas y la luz hace que entrecierre mis ojos pero no hay sol por ningún lado aunque no me importo mucho pues este clima se había vuelto mi favorito y mi cuerpo ya se había acostumbrado al punto que podía usar unos shorts y los escalofríos no me atacaban tan fuerte como en mis primeros días aquí.
Tenia media hora para arreglarme pues nos íbamos a las ocho, llegaríamos a Manchester como a las nueve y media o diez de la mañana. Los técnicos del escenario y pirotecnia tendrían tiempo de sobra para colocar todo y tener un ensayo a puerta cerrada con los chicos y todo estaría perfecto para las siete y media, hora en la que se citaba a los fans pero el concierto empezaba a las ocho y así seria durante todo el tour.
Tomo mi neceser y me encierro en el baño unos diez o quince minutos y salgo ya que el vapor es demasiado denso. Escojo un conjunto cómodo que consta de unos pantalones negros con cierres en las bolsas, una blusa gris de manga corta con el símbolo de Batman que dejaba un hombro a la vista, debajo de esta me puse una amarilla sin mangas que dejaba ver su tirante amarillo por mi hombro descubierto, el calzado constaba de unas botas de estilo combate militar negras que llegaban un poco mas arriba de mis tobillos y una chaqueta de cuero ajustada que tenia el cierre de lado superior izquierdo con diagonal hacia el inferior derecho, la funda que tenia mi iPhone era negra con el mismo símbolo que la playera y combinaban a la perfección, esa funda me la regalo Tom en Navidad y nunca se la he quitado hasta que Claire me mando una de color rosa con verde y el verde tenia el efecto de estarse derritiendo sobre el rosa, ambas eran geniales y las intercambiaba pues me fascinaban.
Aplique un poco de delineador sobre mis ojos pero esta vez fue tanto en la parte de arriba como en la de abajo solo que el de abajo lo difumine un poco haciendo que mis marrones ojos sin chiste resaltaran un poco mas y para hacer este efecto mas notable aplique mascara sobre mis pestañas que se hicieron mucho mas voluminosas. Mi cabello quedo con su estilo de hondas naturales y como accesorio escojo uno de los cuatro bolso que había traído: uno negro con pequeñas púas plateadas distribuidas por la correa y por casi todo el bolso, lo amo, es mi bolso predilecto pues, a parte de ser genial, es practico y grande ahí cabe mi Mac sin problema.
Una vez lista cepille mis dientes y revise que nada se me olvidara y si no lo hubiera hecho seguramente hubiera dejado mis lentes que estaban sobre la misma mesa de noche donde estaba mi celular hace unos minutos, los guarde en su estuche y este mismo en mi amado bolso, tome mi bolso, mi maleta y mi mochila y salí de ahí hacia la recepción para entregar la llave de la habitación. Una vez ahí firme un papel de constancia o algo así y salí hacia el autobús no sin soltar un bostezo que me hizo cerrar los ojos, cuando los abrí me tope con él en el marco de la entrada del hotel, tal como fue ayer en mi habitación solo que ahora me veía fijamente. Lo salude con un movimiento de la mano y el respondió con un asentimiento y una sonrisa pues tenia ambas manos ocupadas con dos cafés que tenían el clásico logo de Starbucks estampado en ellas. Mis cuerpo decide soltar otro bostezo a cuatro pasos de él y me sonrojo por la cara de hipopótamo bostezando que de seguro le he mostrado pero él solo sonríe.
- Buenos días. - Digo mientras me despabilo de este letargo tan molesto.
- Hey, tus ojos se ven bien. - Lo notó, sonrió al instante a manera de agradecimiento, el estira uno de los cafés hacia mi y lo tomo sintiendo el calor invadir las palmas de mis manos lo huelo y disfruto el olor a... - Capuchino con dos de azúcar y un toque de chocolate, como te gusta. - Doy un sorbo y me encojo al sentir aquella placentera quemazón recorrer mi garganta, no es de mi cafetería favorita pero no puedo negar que sabe exquisito.
- Gracias. - Sonrió nuevamente y veo a los demás a la distancia, los saludo de la misma manera en la que salude a Dougie y caminamos hacia ellos. Hago una especie de malabares al principio por tantas cosas que traía arrastrando conmigo pero Dougie libera un poco la carga al llevar mi maleta con una mano mientras que con la otra toma su café, caminamos en silencio pero no es incomodo.
Dejamos mi maleta con Russ Green, el conductor de este enorme autobús, platicamos con el un par de minutos antes de ser llamados por Tommy Smith diciéndonos que estamos todos y que es hora de marcharnos. Dougie se adelanta por unos pasos y yo lo sigo de cerca pero antes de que Russ cerrara la puerta de donde estaba todo el equipaje distingo el estuche de mi guitarra ahí.
- Oh… uhmm ¿Russ? - Digo rápidamente antes de que la puerta diera su clásico azote señalando que se había cerrado.
- ¿Si, linda?
- Si no es mucha molestia ¿Podría darme esa guitarra, por favor? - La señalo con el dedo y el asiente con una sonrisa. -  Gracias.
- No hay de que. - Le regreso la sonrisa y subo al tour bus, la dejo recargada en un sofá mientras dejo mis cosas en otro y tomo asiento sacando mi fiel y adorado bloc de hojas amarillas con rayas café junto con mi pluma favorita de color plateado. Comienzo a hacer simples garabateos de dibujos que se van transformando en palabras, después en notas, después en letras y al final en una idea para la letra de la canción que compuse hace una semana. Estoy tan absorta en mi mundo que no me doy cuenta de lo que pasa a mi alrededor hasta que la voz de Tom interrumpe mis pensamientos.
- ¿De quien es esta guitarra? - Pregunto él, Danny y Harry jugaban videojuegos, solo giraron cinco segundos para después hundirse de hombros.
- Es mía, Tom. - Volteo a verme y me regalo una aparición de su hoyuelo.
- ¿Puedo tocarla?
- Adelante, seria un honor.
- Pero acompáñame. - Estiro otra guitarra hacia mí, esta era completamente negra, creo que era de Danny.
- ¿Cuál?
- Seguramente la reconocerás. - Danny y Harry detuvieron su juego al mismo tiempo que yo y Tom tomábamos asiento, estábamos frente a frente separados por el pasillo, Dougie se sentó en el mismo sillón que yo. Tom acomodo sus dedos en el puente de la guitarra y Danny nos dio un par de plumillas, yo solo esperaría los primeros acordes de Tom para empezar a tocar y cuando lo hizo reconocí de inmediato aquella melodía: All The Way de Busted. Seguí los acordes uniendo ambas guitarras en una misma melodía entonces Tom empezó a cantar:

It happens every time,
You’ve given me the sign,
We start to get it on,
But then you stop me...

Tom levantó la barbilla en mi dirección indicándome que cantará lo siguiente.

You know I’ve had it up to here,
You need to be more clear,
'Cause you're the one that let me here,
So take me...

Y el coro lo cantamos los dos entre algunas risas y mejillas encendidas de mi parte provocadas por la mirada constante de Doug sobre mí.

'Cause you said that you would,
But then you changed your mind,
How could you do this to me,
It's just so unkind.
And it's cruel if you say that you'll go all the way,
I can't wait for the day,
That you don't change your mind.

Alteramos los turnos y esta vez cante yo antes.

You've got to understand,
Things are getting out of hand,
You can't just leave me sitting here unseen to.

Tom soltó un par de risas ahogadas entre palabra y palabra pues Danny empezó a picar irregularmente sus costillas.

You know I don't know what to do,
Or how long to wait for you,
You said you needed time so I won't rush you.

Y de nuevo, nuestras voces se unieron cantando el coro repitiendo la última línea.

'Cause you said that you would,
But then you changed your mind,
How could you do this to me,
It's just so unkind.
And it's cruel if you say that you'll go all the way,
I can't wait for the day,
That you don't change your mind.
That you don't change your mind.

Dougie se nos adelanto y el siguiente verso lo canto mirándome directamente a los ojos:

I'll never let you down,
I'll always be around,
When you need someone
To catch you when you fall down.
I'm waiting here for you,
If you decide you want to.

Con las mejillas más rojas que un tomate le respondí con dos simples versos para después acelerar nuevamente el ritmo de la guitarra.

If you want me to stay
Then I’m only a phone call away.

Y como gran final: Todos cantamos la última parte formando una especie de coro improvisado con unas voces increíbles, exceptuando la mía.

'Cause you said that you would,
But then you changed your mind,
How could you do this to me,
It's just so unkind.
And it's cruel if you say that you'll go all the way,
I can't wait for the day,
That you don't change...
And it's cruel if you say that you'll go all the way,
I can't wait for the day,
That you don't change your mind,
You don't change your mind.

Una simple secuencia de guitarra que iba de grave a agudo que se desvaneció como un susurro fue nuestro gran final seguido por una gran ronda de aplausos que rompió la forma que Dougie y yo sosteníamos nuestras miradas con tantas cosas en ellas.
-  Que guitarra tan hermosa, Zoé. - Dijo Tom admirando nuevamente mi guitarra que tenia un degradado de colores desde el centro de un color cercano a la mostaza a un negro profundo que recorría casi toda la guitarra exceptuando ese centro que le daba un toque distinto que me agradaba.
- Gracias, la tuve que comprar en vista de que alguien... - Enfatice ese "alguien" lanzándole una mirada acusadora a Dougie que sonrió como si no supiera de que estaba hablando. -  ... Me hubiera regresado la que ese alguien me regalo. - Regrese mi vista al frente pero Doug no tardo en replicar mis acusaciones.
- Bueno, otro alguien no le cumplió a ese alguien la condición para que la guitarra regresara a sus manos. - Sonríe, sonrió. Los demás mas o menos entienden el juego pero Dougie y yo somos los únicos que sabemos de lo que hablamos, me esta reclamando el no cumplir con nuestro acuerdo.
- Que ese alguien fije la fecha y hora. - Digo yo con una sonrisa traviesa. Tom centro toda su atención en mi guitarra mientras tocaba algunos acordes y Danny junto con Harry siguieron jugando videojuegos al no entender el hilo de esto. Doug me regresa la sonrisa y no duda en decir:
- Treinta de julio a las siete en punto, ese alguien pasara por el otro alguien. - Dos días después de que el tour acaba, excelente.
- Perfecto. - Le sonrío y regreso mi atención a mi bloc de notas escribiendo el final del último verso:
I’ve fell in love more than once, more than twice…


viernes, 13 de julio de 2012

27. Motorpoint Arena Pt. 2

Zoé's POV
Sus labios ejercieron presión sobre los míos tratándolos con delicadeza y dulzura. Al principio deje mis brazos a los costados enterrando aún más las uñas en las palmas de mis manos pero solo bastaron unos segundos para que esto cambiara. Recorrí su camisa ascendiendo hasta llegar al cuello el cual agarre con fuerza mientras lo acercaba mas a mi al mismo tiempo en el que él movía su mano de mi muñeca a mi cintura y la otra seguía sobre mi mejilla. Pequeños jadeos salian de nuestros labios mientras el beso se tornaba mas apasianado.

Detenlo.

Dijo aquella voz en mi cabeza.

No quiero detenerlo.
Debes de hacerlo.
¿Por qué debería?
Porque solo esta jugando...

Basto eso para que abriera mis ojos de golpe y me separara bruscamente de él pero la puerta a mis espaldas no permitía tener el espacio que deseaba.
- No. - Dije con firmeza mientras recuperaba la compostura y mi respiración se regulaba. Sus ojos me examinaban con incredulidad.
"El no quiere nada serio." Me dije mas de una vez para no caer en el hechizo de sus brillantes ojos azules,  que tienen el suficiente poder de hacer temblar hasta el ultimo nervio de mi cuerpo.
- ¿Por qué no? - Su voz sonaba aterciopelada y su semblante había cambiado al punto de que se veía seductor, faceta que jamás me había mostrado. Acorto mas la distancia entre nosotros al punto que su pecho rozo el mio invadiendo el poco espacio personal que me quedaba.
- Porque... hmmm... - Puse mis manos en su pecho aplicando fuerza para hacerlo retroceder pero ese mismo empuje lo uso en mi contra para hacer caer mi peso sobre la puerta. Retiro mis manos delicadamente de su pecho y las entrelazo con las suyas, después las puso en el aire enfrente de nosotros las cuales observo durante varios minutos y mi vista también se fijo en ellas. Empezó a jugar con ellas pero parecía que las ponía en diferentes posiciones para observarlas, como si quisiera ver de que manera lucían mejor.
- Si dudas... es porque no tienes argumentos. 
- ¿Qué? - Nuestras miradas chocaron casi en el mismo instante en el que mis labios soltaron esa monosílaba.
- Me escuchaste.
- Mínimo ¿Sabes que significa eso? - Le dije tratando de distraer la atención mientras soltaba una risa que no sonó humana.
- Deja de cambiar el tema, dime las razones de no hacer esto. - Dijo rozando mis labios con los suyos pero no al punto de besarlos solo de tentarlos.
- Lo sabes perfectamente bien. - Estire lo más que pude mi cuello para alejarme mientras intentaba recuperar el hilo de mis pensamientos pues se había perdido después de eso.
- Quiero oírlo de ti. - Hablaba con un tono de voz peligrosamente seductor para después acariciar nuevamente mis labios. Estaba jugando, otra vez.
- Principalmente por dos cosas. - Mi voz estaba temblorosa y el deseo de atrapar sus labios con los míos se volvió más fuerte pero mi mente se quería mantener templada... Algo que le era muy difícil de llevar a cabo. Las palabras ansiaban salir de mis labios pero la voz se separo de ellas evitando que le diera las razones. Entonces el se acerco aún mas, si es que eso era posible, y con su mirada penetró a lo más profundo de mi ser dejando mis piernas y manos temblorosas. Era una mirada diferente: fuerte pero no agresiva, hipnotizante y retadora con una pizca de seducción y otra de seriedad acompañada de posesión.
- Sé que es difícil decirlo y que lo mas probable es que no lo harás. - Tomó mi mentón con su mano derecha mientras que con la izquierda rodeaba mi cintura. - Pero esto ya no es un juego, nunca lo fue. - Sentí como mis ojos se abrieron como platos por el golpe de sus palabras en mi cabeza. - Me gustas, Zoé, de una manera que no puedo entender. - A partir del "me gustas" mi cerebro dejó de procesar sus palabras pero mis mejillas se incendiaron a medida de que el seguía hablando.

(* * *)

Gritos, porras, canciones y más se escuchaba detrás de las paredes de esta enorme Arena. Revisé por trigésima vez el reloj en mi muñeca y me sorprendí al ver que faltaba media hora para que el concierto comenzara y el tumulto ya estaba formado, seguramente no eran todas las personas que presenciarían el concierto pero si podía apostar a que era de un sesenta a un setenta por ciento.
Mis manos temblaban levemente, parece que estoy más nerviosa yo que los chicos los cuales ahora estaban en los camerinos cambiándose y, según me indicaban los solos de voz que hacia Danny, vocalizando.
Todo ya estaba en orden, todo excepto mi cabeza. Seguía recordando aquellas palabras que me dejaron en una especie de shock hasta este momento pero algo definitivamente había cambiado, alguna parte de mi lo había descubierto pero el resto todavía no creía que esto fuera real.

FLASHBACK
- ...Y no es algo repentino. - Continuo hablando al no recibir respuesta de mi parte. - Creo que llevo meses con esta sensación. - Levanté mi vista, la cual se había quedado anclada en nuestros zapatos, hacia él, tenía una sonrisa nerviosa pintada en sus labios y jugueteaba constantemente con sus manos, no le era fácil decir esto, en si, creo que decir algo así no era fácil para nadie.

«Le gustamos, Zoé.»


Susurro aquella voz en mi cabeza reforzando lo que el acababa de decir, las comisuras de mis labios se elevaron y mis mejillas se contrajeron para mostrar los dientes y crear una de las sonrisas mas sinceras que he podido dibujar en mi rostro, ahora todo era distinto.
YO le gustaba y él a mi.
- Entonces... humm... - Carraspeo su garganta mientras que con una mano rascaba su nuca y la otra tomaba una mía. - ¿Saldrías conmigo? - La respuesta era más que obvia pero, antes de que mis palabras salieran de mi boca, Charles apareció en un rincón de mi memoria evitando que esa respuesta llegara a sus oídos. Apreté más la mano de Dougie antes de contestar, el me observo con una máscara de tranquilidad que no lograba ocultar su nerviosismo.
- Doug... Yo... ehhh... - Respire hondo un par de veces. - Escucha, hay una politica de profesionalismo ante el cliente que tenemos que firmar en donde yo trabajo y Charles me lo dejo muy en claro.
- No saldrás conmigo. - Concluyó el.
- Durante el tour. - Le dije con una sonrisa que se le contagio después sus brazos me envolvieron para acercarme a su pecho y que yo me escondiera en el mientras mis manos rodeaban su torso y me aferraban mas a él.
-Te esperare todo lo que sea necesario. - Y entonces besé sus labios una vez más, probablemente,
FIN DEL FLASHBACK

- ¡Zoé! - Grito una voz a mis espaldas sobresaltándome, era Harry.
- ¿Qué pasa? - Le dije una vez que estaba a una distancia apropiada para escucharme
- Te hablé como cinco veces.
- Lo siento. - Cerré los ojos un par de segundos y sacudí mi cabeza. - ¿Qué puedo hacer por ti, grandulón?
- Vamos a camerinos con los demás.
- ¿Para qué?
- Vamos. - Con la mano me hizo una seña para que lo siguiera y lo hice sin hacer más preguntas. Durante el camino hacia los camerinos revisaba que todo estuviera en su lugar, por cuarta vez, y así era, pero antes de regresar mi vista hacia el frente note algo extraño en uno de los rincones. Entrecerré mis ojos para enfocar mejor aquello y en cuento reconocí lo que era, o más bien, quien era mis piernas empezaron a temblar y una gota de sudor frío recorrió mi espalda, frote mis ojos con fuerza excesiva y regrese mi mirada al rincón, ya no había nadie ahí pero no supe que sentir, si alivio o terror. Seguramente fue una alucinación. Me repetí más de tres veces.
Seguí caminando y tropecé con una silla torpemente.
- Lo siento. - Dije automáticamente y, al parecer, al aire pues el único que estaba ahí era Harry que se encontraba a unos cinco metros de distancia, me ruborice al instante, regrese la silla a su lugar y a paso apresurado alcance a Harry.
- Estás bastante extraña hoy. - Bajé mi vista al suelo y con mis manos empecé a jugar con mi cámara. - Dime ¿Por qué se tardaron tanto tu y Dougie en salir después de que lo empujé? - Dijo el con un tono fanfarrón y bromista, mi andar se detuvo y el suyo también, lo vi con la boca completamente abierta, el solo sonreía pero vi que sus ojos tenían ese atisbo de sinceridad.
- ¿¡Por qué lo hiciste!? - Di dos pasos hacia el y le propicie un golpe en su brazo que seguramente no le dolería pero serviría para remarcar el descontento que sentía. - ¿Sabes? Dejamos un desastre ahí después de que caímos, inconsciente. - Le reclamé con el dedo índice señalándolo de manera acusadora.
- No creía que se irían a caer, solo era un empujón para que tu y Doug pudieran hablar. - Iba a decir algo mas pero una vez que procese eso último no pude decir nada más que no fuera un sincero:
- Gracias. - Una sonrisa victoriosa se atisbo en su rostro pero esta cambio por una pícara.
- ¿Y bien? Tu y él ya...
- No.
- ¿¡Qué!? ¿Por qué?
- Harry Mark Christopher Judd, me sorprende que se interese tanto en está clase de asuntos.
- Bueno, señorita Miller, cuando se trata de un par de amigos míos que se gustan pero no hacen nada y desperdician oportunidades y tiempo, si, me interesa bastante. - Me recriminó soltando una risa. - Pero ¿Por qué? - Solté aire con mis labios fruncidos y lleve mi mano a mi flequillo llevándolo hacia atrás para que mi frente se quedara despejada por unos instantes.
- Créeme, no fue por falta de convicción.
- ¿Entonces?
- Tengo un contrato de profesionalismo hacia el cliente. - Parece que entendió de inmediato, seguramente había oído hablar de el.
- Pero en sí, al ser nuestra amiga, lo estas rompiendo.
- Lo sé, pero Charles me dejo claro que no quería que hubieran rumores que mi contratación en esté tour fue por razones sentimentales en vez de profesionales y recalco mas lo de Doug y yo por las fotos y chismes que hay alrededor nuestro. Pero al final llegamos a un acuerdo.
- ¿Otro acuerdo? - Su voz sonó exasperada.
- Si... ¿Por qué?
- Debería estar prohibido que ustedes dos hagas tratados, promesas, acuerdos, etc.
- ¿Por qué?
- Porque nunca los cumplen. - Una punzada de realidad invadió mi ser, él tenía razón y, probablemente, está no sería la excepción. - ¿De qué trato su acuerdo esta vez?
- Err... Es un acuerdo confidencial. - Coloque un dedo sobre mis labios y me apresure a entrar al camerino antes de que Harry pudiera preguntarme algo más.
- Esto no se va a quedar así, Zoé. 
- ¿Qué no se va a quedar así? - Preguntó Tom después de haber tomado un poco de agua, Danny seguía vocalizando y Doug, bueno, estaba observándome desde el otro lado de la habitación con un sonrisa seductora que logró ruborizarme y dirigir mi mirada a otro lado. Todos ya traían ropa y peinados diferentes.
- Nada. - Respondí después de esa escena. - ¿Y bien? ¿Para qué me querían?
- Bueno... - Escuche ahora la voz de Danny en su tono de plática normal mientras caminaba hacia donde nosotros estábamos seguido de Dougie. - Tenemos una especie de "ritual" - Marcó esas comillas en el aire con sus dedos. - Por así decirlo, antes de cada concierto.
- Para que salga todo bien. - Continuó Tom. - Y queremos que tu te unas.
- Oh... Genial ¿Cómo es?
- Nos tocamos los unos a los otros. - Sonó por primera vez la voz de Doug la cual sonaba pícaramente irresistible. Por instinto, cruce mis brazos sobre mi pecho y dí un paso hacia atrás, no puedo decir que mis mejillas se habían ruborizado pues llevaban así un rato.
- ¿Enserio? - Estaba un sesenta y cinco por ciento segura de que "tocarse los unos a los otros" no era con la intención que había sugerido la voz de Dougie pero, conociéndolos, el treinta y cinco por ciento restante lograba aumentar a más, mucho más.
- Si. - Contesto Harry riendo por lo bajo, dí un segundo paso hacía tras.
- Pero no de esa manera. - Danny soltó una inmensa carcajada después de hablar, no supe si fue por la cara de susto o por mi reacción de protección, seguramente por ambas.
- Entonces... ¿Cómo se "tocan"? - Ahora marqué yo las comillas en el aire.
- Puede ser con un choque de puños o palmadas, palmadas en la espalda, cosas por el estilo, no hemos llegado a más. - Dijo Tom en el tono se-lo-estoy-explicando-a-una-niña-pequeña.
- Eso dices tu. - Harry y Dougie rieron después de que el primero dijo esto, parecían una autentica pareja haciendo bromas acerca de lo que sucede detrás de la puerta de su habitación. Comenzaron a hacer bromas entre ellos y riendo al mismo tiempo, algunas veces se me contagiaba y otras simplemente me quedaba en silencio escuchándolos con atención hasta que se me ocurrió revisar nuevamente el reloj, en diez minutos salían a escena, me espante por unos segundo pues se supone que hace cinco teníamos que estar tras bambalinas pero, al ponerme la diadema con el micrófono y audífono me di cuenta de que había alguien llamandome desde hace algunos minutos, seguramente los cinco que perdí.
- Enseguida vamos. - Murmuré con el micrófono pegado lo más posible a mis labios. - Chicos, es hora de prepararse. - Interrumpiendo sus bromas, se miraron entre si y después los cuatro al mismo tiempo, como si se hubieran sincronizaron, me miraron a mi asintiendo levemente. Me hice a un lado de la puerta y empezaron a salir en una clase de fila india bizarra, el último fue Dougie quien me lanzo una mirada fugaz para después regresar su vista al frente y seguir al resto, cerré la puerta a mis espaldas e intentaba poner más atención a lo que decían a través del auricular que en mis pensamiento que giraban alrededor de una sola cosa, él.
Para llegar a tras bambalinas teníamos que pasarán por una amplio pasillo que parecía nunca acabar, atravesar una puerta que conectaba a unas escaleras que bajaban o subían varios metros y después cruzar nuevamente un pasillo más corto, subir cinco peldaños y llegábamos a el lugar deseado, un camino demasiado intrincado a mi parecer.
A los chicos les dieron sus instrumentos, en el caso de Harry sus baquetas, y tocaron un par de notas a manera de prueba. Yo revisé por el radio que todas las videocámaras y personas dentro de la cabina estuvieran listas y en su lugar. Una vez que esto estuvo confirmado, me tome la libertad de asomarme por una esquina del escenario para ver al público el cual ya estaba en sus totalidad adentro y en sus lugares, varios gritos de animo, flashes de cámara, carteles levantados y distintas clases de luces en el aire. Se sentía la emoción a un punto que podía ser palpable en el aire. Decidí que la primera foto que tomaría sería cuando las luces los iluminaran por completo y los gritos de euforia fueran mas fuertes, y si quería cumplir esto, sería mejor que me fuera pues tenia que rodear la mitad de la Arena que, como decía, era inmensa.
A paso apresurado me uní a los chicos que hablaban con una de las videocámaras que deje en el backstage para este mismo propósito, no quería interrumpirlos así que solo me marché pero antes le di una palmada a cada uno en la espalda como forma del "ritual", todos voltearon y les regale un guiño y una sonrisa para después salir corriendo. Atravesé el mismo camino por el que llegamos a el backstage solo que el pasillo fue más largo pues rodeaba toda la Arena. Mi respiración estaba entrecortada cuando llegué a una parte alta justo al frente del escenario con una vista perfecta, entonces todo comenzó.
Los símbolos de cada uno de chicos, las que tenían forma de plumilla, se comenzaron a iluminar con una luz negra cada una haciendo que se vieran de un color azul y justo después de eso empezó la música que sale en SuperCity al abrir la página. Los gritos se volvieron más fuertes, si es que eso era posible, cuando un bajo con las notas iluminadas apareció en el escenario, Dougie, el resto de los chicos también se estaban acomodando en sus lugares pero no se notaban tanto como él. El frente de las rampas, que era metálico, reflejaban todos los flashes que lanzaban las cámaras de las y los fanáticos al tratar de capturar a su banda predilecta.
Con mi cámara en mano y el objetivo correcto, el que tenía mayor zoom para enfocarlos como si estuviera en la primera fila, coloque mi ojo derecho en el visor de la cámara enfocándolos a los cuatro. Los primeros acordes sonaron y las luces que iluminaban a las plumillas cambiaron a un color blanco que dejo ver su color original, un segundo ataque de los mismo acordes y las luces prendieron y apagaron varias veces. Las baquetas de Harry se golpearon entre si tres veces y después en contra de su batería al mismo tiempo que Tom y Dougie hacia los primeros solos de voz de "Party Girl" y las primeras chispas de pirotecnia explotaban justo al filo del escenario y cuando se apagaron las luces cambiaron a un tono entre rosado y púrpura.
- Cámara uno, enfoca a Harry. Cámara dos a Tom, cámara tres a Danny y cámara cuatro a Dougie. - Espere unos segundos en los que esperaba su respuesta y después me dirigí a cabina, lo bueno de este sistema de radio era que no tenía que usar mis manos para comunicarme y podía moverme con mayor libertad. - Cabina, trasmitan intercaladamente cada cinco segundos en el orden que le dije a las cámaras repitiendo la misma secuencia tres veces alargando la ultima toma de Dougie por dos segundos más. 
- Entendido. - Entonces en las enormes pantallas, una a cada lado del escenario, empezaron las trasmisiones en el orden que indique y justo en ese momento comenzó a sonar la voz de Danny, el público lo coreaba y los vellos de mi cuello se erizaban a medida que el concierto avanzaba, que efecto podía causar esta banda en mi y solo era el inicio.






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Lo siento, es corto y aburrido. Perdón por tardarme en subir pero ya salí de vacaciones y subiré mas seguido SI ES QUE HAY MAS COMENTARIOS.
Nada más que decir. Cuídense.


Atte: Zoé <3

viernes, 15 de junio de 2012

26. Motorpoint Arena.

Zoé's POV
Toda la noche estuve dando vueltas en la cama, parecía que mi cuerpo no se quería dar el lujo de descansar para un día que terminaría siendo cansado.
Eran las cinco cincuenta y cinco de la mañana cuando me despabilé, me estire cuidadosamente y, como todas las mañanas, escuche mi espalda tronar y llego esa satisfactoria sensación  después de hacerlo. Mis cortinas estaban cerradas y por ende la habitación se encontraba sumida en la obscuridad pero aún así no habría mucha luz en el exterior. Necesitaba hablar con alguien, con una amiga pero Claire seguramente estaba dormida y Sam... ¡Sam! Apenas era medianoche allá y ella no acostumbraba dormir a estas horas. Tomé mi celular y marque su número, espere dos tonos y ella contestó cuando empezó el tercero.
- ¡Zoé! Justo quería hablar contigo, encontré algo que te va a encantar.
- Sam.
- ¿Por qué te cuesta tanto llamarme Alex?
- No sé. 
- ¿Qué pasa? - Preguntó preocupada, inhale profundamente y fue cuando las lagrimas empezaron a recorrer mis mejillas hasta llegar a mi cuello.
- Pasó algo, Sam... 


(* * *)


Eran casi las once de la mañana cuando terminamos la llamada pues ella tenía que dormir, habíamos hablado de todo durante estas casi cinco horas, absolutamente todo lo que sucedió con nosotras estos nueve meses pero aún así quedo la promesa de que los detalles los contaríamos en persona, ella saco el tema de nuestros cumpleaños, ella cumplía siete días después de que yo lo hacía, ambas teníamos la edad. Estaba planeando que los días que estuviera allá podríamos celebrarlo pero yo quería hacer otra cosa un tanto dolorosa, en fin, llegamos al acuerdo de que ese día improvisaríamos.
Deje el celular botado en la cama y con paso perezoso me acerque a la ventana y de un tirón abrí las cortinas pero nada me sorprendía, el día estaba como siempre: gris, nublado y con amenaza de lluvia, en realidad, ya me estaba haciendo a la idea de este clima, e inclusive, llego a convertirse en mi clima favorito pero nunca hacia daño un poco de sol.
Marty seguía dormida pero quería sostenerla en brazos unos momentos antes de despedirme de ella por casi seis meses y de que Carrie viniera por ella, era la única que se entero que yo iría al tour con ellos y acepto gustosa cuidar a mi pequeña mascota, en realidad ya no tan pequeña pues iba creciendo poco a poco. La tomé por el estomago y ella comenzó a dar indicios de que despertaría en poco pero la acurruque rápidamente contra mi pecho donde ella se acomodó y volvió a su estado de inconsciencia voluntaria, ella se había vuelto alguien especial, si, no solo era un "algo" para mi, era un "alguien".
Observé a través de la ventana durante unos minutos mientras acariciaba la separación entre los ojos de Marty, que en caso de humanos sería el entrecejo, donde normalmente se unen las cejas cuando uno frunce el ceño. Su respiración era constante y acompasada y de vez en cuando soltaba un ronquido o exhalaba aire profundamente, le dedique tiempo y observe con detenimiento cada unos de sus movimientos, en momentos como este es cuando me maravillaba la vida, la forma en que somos los seres vivos y lo asombroso que es cada organismo por mas que sea animal o vegetal, una de mis opciones a estudiar era Biología pero la fotografía y el diseño eran simplemente mi pasión.
A paso lento caminé hacia la cocina a encender la cafetera, deje caer mi peso sobre la encimera quedado recargada con mi cadera, revisé el reloj en mi pared, apenas las diez con veinte minutos. Encendí el tostador dejando dos rebanadas de pan. Marty despertó soltando un ladrido gracias al agudo tono de la cafetera que indicaba que ya estaba listo, después de ladrar, bostezo y se estiro un poco, se movió por mis brazos escalando mi pecho para llegar a mi cuello y saludarme con un par de lamidas como forma de decir "buenos días".
La deje en el suelo pero se quedo a mi lado viéndome fijamente y moviendo su cola, tenia hambre. Llené su platillo con una especie de comida preparada para perros enlatada que olía de manera peculiar, ella la comió efusivamente  dejando casi todo su hocico manchado en cambio, yo, cuando el pan quedo una vez tostado les unte una capa de crema de maní y otra capa de mermelada de fresa, esa era mi combinación favorita, mordisquee primero los bordes comiendo la orilla de pan entre sorbo y sorbo de café.
Cuando terminé mi improvisado medí el tiempo en mi cabeza y solo me quedaban unas dos horas pues tenia que estar mínimo cuatro horas antes para no dejar nada al azar, también para grabar la llegada de los chicos, aparte, de aquí a Sheffield eran dos horas y media si es que el tráfico no estaba muy cargado, a todo esto, el espectáculo empezaba a las siete y media con los clásicos minutos de retraso así que el tiempo estaba medido con exactitud. 
Un par de golpes asaltaron a mi puerta sacándome de mi agenda mental, a paso lento y perezoso fui a abrir encontrándome con unos chinos rubios bien definidos y una brillante sonrisa.
- ¡Zoé! - Saludó entusiasta.
- Hola Carrie. - Besó mi mejilla y yo la suya para que después ambas entráramos.
- ¿No deberías estar alistándote ya?
- Estaba a punto de hacerlo.
- ¿Tienes todo listo?
- Si te refieres al closet casi vacío, si. - Ambas reímos por unos cuantos segundos. - Solo me falta guardar unas cuantas cosas. - Tomamos asiento en el mullido sillón de mi living. - ¿Quieres un café? Esta recién hecho. 
- Humm... en realidad no, solo venia por Marty, tengo una cita en el parque y pensé que sería buena idea llevarla. - Noté que un rubor se asomo por sus mejillas.
- ¿Quien es el afortunado? - Bajo la dirección de su mirada hacia el suelo y sus manos empezaron a juguetear nerviosamente.
- Se llama Charlie. - Una sonrisa se dibujo en su rostro, una sonrisa que yo conocía perfectamente pues varias veces adorno mi rostro.
- Entonces... no te quito más tiempo. - Me puse de pie con un salto para ir a mi habitación para guardar las cosas de Marty en un bolso, metí unas mantas, una pelota y un juguete, su correa, sus platos de agua y comida para después ir a la cocina y guardar su comida, eche un ultimo vistazo asegurándome de que todo estuviera. Una vez listo fui a la sala buscando a mi pequeña mascota en el camino pero la encontré recostada en las piernas de Carrie, la acaricie un poco del lomo.
- Todo esta aquí, también dinero para comprarle comida.
- Estará bien, Zoé. Lo prometo.
- Gracias Carrie. - Ella se puso de pie y fue hacia la puerta, la seguí y nos despedimos. - Te voy a extrañar, pequeña. - Dije a Marty, después ambas subieron al elevador marchándose. No noté que una lagrima rodó por mi mejilla hasta que recorrió la curva de mi cuello, la limpie rápidamente y cerré la puerta detrás de mi.
Me estire una vez mas soltando un pesado suspiro que denotaba cansancio, era hora de terminar mis maletas.


(* * *)


Maletas: Listas.
Cámaras: Listas.
Laptop: Lista.
Guitarra: Lista.
Nervios, miedo, pánico, temor: Si, todo listo.
En una hora mas llegarían por mi.
Tome una ducha intentando que todas esas sensaciones un tanto desagradables se desvanecieran con el recorrido del agua a través de mi cuerpo pero no funciono. Enrolle una toalla alrededor de mi cuerpo sintiendo las gotitas que caían de mi cabello chocar contra mis brazos y suelo, estas ultimas se dividían aun mas y sus rastros llegaban a mis pies. El vapor inundaba mi cuarto de baño dejando el calor dentro de el evitando que un ataque involuntario de escalofríos me atacara pero esa satisfactoria sensación se desvaneció una vez que llego el momento de vestirme.
Deje que mi cabello se escurriera un poco mas mientras me ponía la muda de ropa que había escogido antes de guardar la mayoría de mi ropa en las grandes maletas que aguardaban impacientes en el marco de la puerta no como su dueña que ahora sentía como temblaban sus piernas con el avance de las manecillas del reloj.
Me vestí rápidamente con mis clásicos jeans, una blusa azul ajustada al cuerpo debajo de una gris mas floja y corta que dejaba que la azul se notara, me coloque a aquel par de converse que hacían que el gris, rosa y azul quedaran en una sincronía perfecta tanto en el calzado como con la ropa que traía puesta, ajuste aquel reloj azul, regalo de Claire, en mi muñeca viendo que ya solo faltaba media hora para despedirme de mi departamento por cinco meses y unos cuantos días.

Encendí la secadora apuntandola contra mi cabello y una vez seco se habían formado sus clásicas ondulaciones que casi llegaban a mi espalda baja, esta vez había dejado crecer mi cabello y lo único que cortaba eran las puntas cuando la desagradable orzuela hacia acto de presencia. Mi flequillo, por extraño que parezca, era mas lacio que el resto de mi cabello entonces podía llevarlo sobre la frente un poco ladeado hacia la derecha sin importarme si se veía extraño o no.
Abri la gaveta donde tenia mi maquillaje para delinear un poco los párpados pero olvide que ya estaba empacado. Solté un suspiro, uno de tantos que ya había liberado hoy... Chasquee los dedos en el aire recordando que tenia un pequeño estuche de emergencia en mi bolso, camine hacia este y saque el pequeño bolso, todo el contenido termino sobre mi cama, tome el lápiz delineador, una cuchara con la que enchinaba las pestañas y la mascara con la que las hacia lucir con mas volumen.
Justo cuando termine de aplicar esto último sobre mis pestañas el teléfono fijo empezó a sonar, con paso apresurado me dirigí a el y conteste.
- ¿Si?
- ¿Zoé Miller?
- ¿Quien la busca?
- Venimos de parte de Dean Sherwood a recogerla para ir a Sheffield.
- Enseguida bajo... -
Vi hacia las enormes maletas y antes de colgar pedí un favor. - ¿Podría ayudarme con el equipaje?
- Por supuesto, enseguida subo.
- Gracias.
- Deje el teléfono en su base y me asegure de que cada puerta y ventana estuviera cerrada con seguro, sonara paranoico pero no quiero que pase lo mismo que el lunes y mucho menos después de estar tanto tiempo lejos de mi pequeña morada.
Tocaron la puerta, abrí al tercer golpe y me tope con un señor robusto en traje, de cuarenta años mas o menos y con un bigote poblado debajo de su nariz.
- Señorita Miller. - Inclino la cabeza en forma de saludo mientras entraba y tomaba las maletas. - ¿Esto es todo?
- Si, enseguida bajo.
- Asintió nuevamente y dejo mi departamento, fui a mi oficina, tome el estuche de la guitarra con ella adentro y las dos mochilas que contenían mi cámara, mi  laptop y una videocámara semiprofesional que Dean y David me dieron para grabar a los chicos cuando el resto del equipo tenga día libre, pero algo mas en mi escritorio me llamo la atención. Era aquella caja que mi tía me había dado, de la cual solo leí una parte de la carta que estaba en el tope así que, sin dudarlo, la tome y guarde en mi bolso que ahora se encontraba lleno gracias a ese objeto, seria lo primero que revisaría cuando tuviera tiempo, el cual duraba tener en esta ajetreada gira.
Di un ultimo vistazo a mi departamento y me despedí de el sin palabras, cerré la puerta de mi hogar mientras sonreía con entusiasmo por lo que estaba a punto de ocurrir. Cuando me acerque al elevador me di cuenta de que aquel señor sostenía las puertas para evitar que se cerraran.
- Gracias. - Caminé a paso apresurado entrando en la ahora apretujada cabina.

- ¿Está nerviosa, señorita Miller?
- Bastante, pero por favor llámeme Zoé.
- Por supuesto.
- ¿Cuál es su nombre?
- Alfredo Montes García.
- ¿De donde es?
- Soy originario de México.

- ¿Enserio? - Pregunte sorprendida pues no parecía de ahí... Vaya, lo mismo que me dijo e hizo aquel sujeto que me hizo los tatuajes, él solo asintió un par de veces. - Yo también soy de ahí.
- Ninguno de los dos parecemos mucho de por allá ¿No cree? - Esta vez fui yo quien asintió con la cabeza.

- ¿De qué parte es? - Le pregunté al cabo de unos minutos.
- De Guadalajara ¿Y usted?
- Del Estado de México ¿Que hace hasta acá?
- Mi hija consiguió una beca en Cambridge y mi esposa y yo nos divorciamos así que vine con Anna, ese es su nombre. - Alfredo sonrío con orgullo mientras recordaba a su hija. - Tiene dieciocho años y se parece más a su madre que a mi pero es hermosa, mi adoración. - Recordé aquella carta que no terminé de leer y sonreí al instante.
- Y ¿qué esta estudiando?
- Estudia leyes, quiere ser abogada. - Me siguió platicando de su hija en lo que llegábamos al lobby y al auto que era más bien una camioneta. Me subí al asiento del copiloto colocándome los audífonos, eran como los que usaba Danny cuando hacia su labor como DJ, seleccione la opción de aleatorio, la primera canción que sonó fue Brianstorm de Arctic Monkeys.
Alfredo encendió la camioneta después de que todo ya estaba a bordo, sentí el efecto de haber dormido poco sobre mis parpados así que, sin dar batalla, deje que se cerraran para que me sumiera dentro de una inconsciencia profunda, extraño para estar sentada en un auto.


(* * *)


En algún punto de mi sueño empecé a sentir como me mecía como si estuviera en un columpio o en algo por el estilo, pero al ser mas consciente de que estaba medio despierta y dormida al mismo tiempo, si eso es posible, me di cuenta de que alguien me movía levemente, como si yo fuera algo frágil que se podía romper fácilmente, algo no del todo falso. Solo alguien me había despertado de tal manera.
- Dougie... - Dije en un suspiro mientras frotaba mis ojos y me quitaba los audífonos, al abrirlos me tope con alguien más, vaya desilusión - Oh, Alfredo ¿Ya llegamos?
- Si, señorita Miller, es ahí. - Señaló con su dedo un imponente edificio que simulaba la esquina de la calle, como dije antes, era bastante imponente. Alfredo volvió a encender la camioneta y empezó a manejar a no sé donde.
- Ehhh... ¿Alfredo?
- Tranquila, tiene que entrar por la entrada del personal. 
- Ohh... - Dije y asentí con la cabeza, guarde los audífonos en la mochila donde estaban mis cosas. Entramos por una calle un tanto angosta pero no lo suficiente para evitar que nuestra camioneta pasará. El auto se detuvo dejándonos enfrente de una puerta ancha y metálica, aquel callejón se veía solitario. 
- Aquí es.- Examine con más detenimiento el lugar, inhale profundamente mientras colgaba a mi cuello el gafete que me dio Dean en la semana, tenia mi nombre y una foto que sacaron de no se donde con mi cargo "Director of cameras and photographer". Baje del colgándome mi bolso y las mochilas en mis hombros. - Pondré su equipaje en el autobús cuando llegué. - Dijo Alfredo señalando la camioneta. - Usted debe de entrar por aquella puerta donde el guardia la guiara con el resto del equipo. - Le agradecí con un leve asentimiento y me despedí con un gesto de la mano para después caminar hacia la entrada que me fue señalada, empuje con fuerza pues era bastante pesada. Cuando por fin pude pasar no alcance a ver nada ni a nadie por la profunda oscuridad que invadía aquel lugar. 
- ¿Hola? - Dije en lo que fue apenas un susurro después de que mis ojos se acostumbraron a la ausencia de luz y de notar que estaba completamente sola. - ¿Hay alguien? - Levanté un poco mas mi voz mientras cruzaba los brazos a la altura de mi pecho, habían varias puertas ahí así que me acerque a la más cercana para ver a donde conducía pero cuando abrí las primeras pulgadas una voz a mis espaldas me detuvo, era grave y profunda con mucha seriedad impregnada.
- ¿En qué le puedo ayudar, señorita? - Giré rápidamente topándome con un señor con un semblante mal encarado, sin cabello ni barba ni bigote, de una tez pálida portando un uniforme de seguridad, las manos posadas en su cadera y una muy cerca de su arma, era mínimo tres cabezas y media más alto que yo, a tientas, tome el gafete que colgaba de mi cuello y se lo mostré sintiendo un leve temblor invadir mis manos, vaya efecto tenía este señor.
- Soy Zoé Miller. - La mirada llena de sospecha que me lanzó fue suficiente para hacer a mi labio inferior temblar, estaba empezando a hartarme de esta sensación tan incomoda. - Soy la directora de cámaras y fotógrafa del tour de McFLY. - Aquel guardia dio dos pasos hacia mi y mi instinto insistió que retrocediera pero me sobrepuse.
- ¿Me permite ver su gafete? - Su voz sonaba mas tranquila pero su mirada aún sospechaba de mi, con un solo movimiento saque el gafete de mi cuello y se lo entregué en la mano, el lo examinó unos segundos para después decir algo apenas entendible a través de su radio, cuando recibió respuesta su mirada había cambiado por alivio el cual se me contagio de manera inmediata. - Por aquí, señorita Miller. - Me entregó el gafete y con un movimiento de la mano me señaló un pasillo que terminaba en una puerta, camine hacia ahí seguida de el y con un leve movimiento abrió la puerta que invadió el lugar con una luz natural que lastimo mis ojos, una vez que se reajustaron a este drástico cambio caminamos a través de otro pasillo que tenía marcos con diferentes objetos dentro de ellos, unos eran posters autografiados, otras eran playeras igualmente autografiados pero la mayoría eran cuadros de tamaño mediano con fotografías de varias bandas, seguramente de las que habían tocado en esta Arena. Seguimos caminando unos cuantos segundos mas, nos detuvimos delante de una puerta más ancha de lo normal.
- En esta sala se encuentra ya reunido el resto del equipo. - Me quede plantada frente a la puerta sintiendo caer su fuerza inexistente sobre mi. 
- ¿Algún consejo? - Pregunté sin pensar al guardia, espere una respuesta seca pero en cambio recibí una risa de camaradería.
- Primera vez en tour ¿No es así? - Incline mi cabeza un par de veces en forma de asentimiento. - Pasará lo que tenga que pasar... Suerte. - Y entonces se marcho ¿Se supone que esas eran palabras de aliento? Porque si así era, yo no lo sentía. Tome un par de profundas bocanadas de aire y cuando sentí mi pulso un poco mas tranquilo pose mi mano sobre la perilla girándola, mis sentidos estaban mas agudos pues pude escuchar su rechinar por encima de las voces que se oían del otro lado, solo estaba evitando el momento pues yo no era buena en cuanto a organizar personas o cosas por el estilo, siempre sentía los nervios recorrer mis piernas y brazos y esa clásica gota de sudor que recorría mi cuello cada que tenía que hablar. A la una... a las dos... Una bocanada más de aire... A la de tres...
De un empujón abrí la puerta y todos los que se encontraban en esa habitación posaron su mirada en mi y al mismo tiempo guardaron silencio a un punto que se escucharía un hoja de papel rozar el suelo ¿Cómo rompería esta tensión?
- Hola. - Dije con un tono de voz ahogado que intente disimular pero nadie respondió aunque si pude escuchar un susurro con mi nombre mezclado en el. Entre tomando asiento en una de las sillas vacías mientras sacaba el plano con una pequeña etiqueta que tenia escrito con marcador indeleble "Motorpoint Arena - Sheffield" de mi mochila, ahí estaba marcada la forma en que estaría el escenario y como yo distribuirá las cámaras alrededor de este y de toda la Arena, tenia un plano de cada lugar en el que McFLY tocaría lo cual facilitó muchas cosas pero eso no quitaba el hecho de que aproximadamente veinte personas tuvieran su vista fija en mi y que todos están en un absoluto silencio.
- No hagan eso por favor.
- Hacer... ¿Qué? - El único que habló se encontraba en la esquina mas alejada y estaba recargado contra la pared con los brazos cruzados sobre el pecho, le calculaba unos veinte años a lo mucho pero su rostro era desafiante, algo de el me molestaba.
- Verme con esa expresión interrogante, relájense, se siente la tensión. - Le devolví la mirada a aquel sujeto pero después me di le lujo de examinar todo y a todos para después fijar mi vista en una chica que estaba a cuatro pasos de mi, podía jurar que se veía mas nerviosa que yo - ¿Alguna pregunta antes de empezar? - Dije con un tono dulce animándolos a aclarar cualquier duda que tengan o que Dean y David no les hayan aclarado. Vi una mano levantarse en el fondo con demasiada seguridad, eral el mismo chico de mirada desafiante, con un leve asentimiento en su dirección espere a que hablara.
- ¿Qué hace Zoé Miller aquí? - Su tono era incrédulo.
- Me contrataron para ser la fotógrafa y directora de cámaras.
- Pero... ¿Por qué usted? Sera porque es amiga cercana de la banda ¿ Quizá? - Eso era lo que mas temía que sucediera.
- Ellos ni siquiera saben que yo estoy aquí. - Su semblante cambio de inmediato por sorpresa y después por vergüenza. - ¿Alguien más?
- ¿Por qué... - Una mujer que estaba sentada en la punta opuesta de la mesa preguntó acerca de Dean y David y una vez que respondí se desataron varias rondas de preguntas y las últimas dos llenas de risas.
- Bien, bien... - Dije cuando fui capaz de dejar de reír, vi el reloj en mi muñeca y marcaba las tres con veintisiete minutos. - Los chicos llegaran aquí en tres horas ¿El escenario ya esta listo?
- Solo faltan unos cuantos detalles que no tomaran mas de una hora pero la estructura ya esta armada - Contesto un hombre un par de cabezas mas alto que yo y unos años mayor que tenía impreso en su gafete "stage supervisor" justo debajo de Wilson F. 
- ¿Luces?
- Justo ahora las están colocando. - Esta vez me contesto un chico con apariencia relajada y unos lentes Ray Ban que enmarcaban sus ojos, no alcance a leer su gafete pero puedo asegurar que era el encargado de las luces y efectos.
- ¿Audio?
- Igual. - Respondió el chico de la mirada desafiante que ahora evitaba toparse con mis ojos, ridículo a mi parecer.
- ¿Como a qué hora quedara todo listo?
- Calculamos que antes de la seis.
- Perfecto, ustedes se pueden marchar a hacer... - En realidad no sabía su función específica. - ...lo suyo, supongo. - Rieron por mi comentario para después marcharse y dejarme con el resto de las personas que ahora eran dieciséis, diecisiete. Ese era mi equipo de cámaras. Les pedí que se acercaran y que observaran el plano y sobre todo las marcas ubicando las videocámaras por todo el auditorio. Estuvimos a lo mucho una hora ahí pues les estuve dando instrucciones acerca del manejo de las cámaras pero ellos ya lo sabían, también les mostré el sistema de radios y la aplicación para mi celular que Dean y David habían desarrollado junto con unos amigos donde yo podía ver cada una de las transmisiones de las videocámaras, pero necesitaba de una especie de antena que captaba las señales y que se conectaba en donde se conectaba el cargador del celular. Después me dijeron que función haría cada uno pues solo habían ocho cámaras las cuales ya tenían controlador, por así decirlo, y otras tres de repuesto. Unos estarían en la cabina de transmisiones donde harían los cambios de transmisión para la enorme pantalla que se encontraría al fondo del escenario y otras dos mas pequeñas que estarían al lado para que el público no se perdiera nada. Otros mas estarían a cargo de las computadoras donde se grabarían los vídeos y estarían constantemente revisando que no hayan problemas y el resto del equipo, que eran como cuatro personas, estarían al pendiente por si llega a surgir algo como por ejemplo: que una de las cámaras tenga una falla, tendrían que ir por alguna de las de repuesto para después arreglar la falla, si, eran especialistas en eso.
Salimos de aquella habitación y cada quien fue a hacer los suyo, yo estuve vagando un poco por aquel lugar pero quede sorprendida cuando vi el escenario y el lugar donde se sentaba el público, yo no había visto siquiera el diez por ciento del lugar, era inmenso y completamente imponente, que agallas tenían los que se plantaban en el escenario frente a miles de personas. Solo de pensarlo sentí como mis piernas comenzaban a temblar y las manos a sudar. Camine a través del enorme pasillo que dividía la entrada del escenario hasta que quede al lado de Wilson.
- Impresionante. - Murmure torpemente, el escenario estaba quedando increíble.
- Espero también les guste a ellos.
- Seguramente será así. - Le regale una sonrisa y seguí caminando alrededor del escenario, los de mi equipo ya estaban sacando las cámaras de su equipaje, otros conectaban las luces, en sí, todo mundo estaba trabajando ahí excepto yo que andaba tonteando así que pedí instrucciones para llegar a la cabina de transmisiones donde conecte mi lap donde se guardaría una copia de las transmisiones para que más tarde pudiera editar y hacer lo que Dean y David me pidieron para Supercity.
Después baje a revisar las cámaras por si había algún percance o algo por el estilo pero todo iba excelente, a este paso todo quedaría listo.


(* * *)


Después de echarle un ultimo vistazo al escenario, las cámaras y todo revisé el reloj en mi muñeca, faltaba poco para que los chicos llegaran, llame a Dean el cual contesto a los pocos segundos.
- ¿Qué pasa Zoé?
- Eh... ya van a llegar y ya esta todo en su lugar, ahora... ¿qué se supone que debo hacer?
- Veamos... - Dijo en un tono reflexivo. - Queremos que sea una sorpresa... - Y juntos planeamos algo que, seguramente, saldría mal por mi torpeza pero sería divertido intentarlo, justo cuando Dean terminó de contarme aquello alguien habló por el radio.
- ¡Van llegando! - Escuche a través del auricular que ahora estaba en mi cuello, me sentía bastante nerviosa.
- ¿Oíste eso? - Le pregunté al chico del otro lado del teléfono.
- Si, ya sabes que hacer, llámame cuando estés apunto de entrar.
- Ok, cambio y fuera. - Ambos reímos y corté la llamada, me puse la diadema con el micrófono y audífono para empezar a dirigir todo. - Cámara dos ¿Lista? - Revise la pantalla de mi celular donde ya estaba la aplicación abierta y donde ahora veía lo que la cámara dos me transmitía. 
- Lista. - Escuche la respuesta en el mismo instante en que apareció la transmisión, se veían a las fans gritando mientras el enorme autobús rojo y negro se estacionaba enfrente de las puertas, los chicos comenzaron a bajar, el primero fue Danny que saludaba a las fans con un movimiento de la mano y una sonrisa que conquistaría a cualquiera, después Tom quien iba acompañado de Giovanna, ambos tomados de la mano y Tom saludando a la cámara una vez que se percato de su presencia.
- Acércate un poco mas, Robbie. - El era el encargado de la cámara dos.
- Entendido. - Dio unos cuatro pasos que fueron los necesarios para una toma perfecta.
- Súper, Rob, cuando entren todos síguelos pero espérame al pie de las escaleras. 
- ¿Por qué, jefa?
- Serás una especie de escudo humano, idea de Dean. - Ahora se veía bajar a Harry con unos lentes tipo aviador y justo detrás de el bajaba Dougie con sus audífonos puestos, ambos estaban riendo así que seguramente hicieron o dijeron algo en aquel autobús. Ambos saludaron a las fans y a las cámaras mientras entraban al lugar, gire mi vista a la puerta y ahí estaban ellos y yo apunto de ser descubierta, esto que sentía ¿Eran nervios o adrenalina? Creo que un poco de ambos. Me escondí detrás de dos camarógrafos que estaban al lado del escenario muy cerca de las escaleras.
- Hola, quédense así por favor. - Dije mientras colocaba un dedo sobre mis labios en señal de que era un secreto.
- ¿Se divierte, jefa? - Me asomé por encima de sus hombros y vi como los chicos se quedaban un tanto embobados por la forma en que el escenario estaba quedando, algunos chocaron sus puños y otros, como Danny, dieron un brinquito emocionados, los entendía pues esa era su área de juegos, el lugar donde llegaban a miles de fans y pasaban casi dos horas compartiendo un mismo sentimiento: su pasión por la música, por su música.
- Bastante, se supone que esperan a Dean y David.
- No saben que es usted, entonces. - Ambos soltaron una risa seguramente porque yo estaba apunto de soltar una enorme carcajada.
-  Exacto, Dean y yo planeamos una forma de sorprenderlos pero seguramente mi torpeza lo arruinara. - Ahora los chicos estaba subiendo las escaleras para llegar a donde supuestamente se reunirían con Dean y David, Rob se detuvo al pie de las escaleras una vez que todos habían subido todos. - Es hora de irme chicos, nos vemos en un rato. - Les dí una par de palmadas en los hombros mientras corría hacia Robbie ahogando aquellas risas, Rob era mucho mas alto y grande que yo así que lograba cubrirme perfectamente. - Vamos, vamos. - Preparé la cámara y enfoque por encima del hombro de mi escudo humano a los chicos mientras caminaban y les tomé una foto, el flash llamo su atención y voltearon en mi dirección pero logré esconderme justo a tiempo. 
- ¿Cuál es el plan?
- Según me dijo Dean, engañarlos con el celular en altavoz, si sale bien te lo contaré a detalle, Robbie.
- Saldrá bien, ya casi llegamos.
- Bien, sigue grabando. - Escuché el rechinar de una puerta delante de nosotros, Dios, jamás había estado tan nerviosa. Robbie se detuvo después de unos segundos, me dio su cámara y mientras la acomodaba bien sobre mi hombro tome un par de bocanadas de aire. Tome mi celular marcando el número de Dean el cual contesto a los pocos segundos.
- Te juro que puedo sentir como tiembla tu mano. - Dijo el al otro lado lo cual era cierto.
- Lista. - Dije soltando el ultimo y entrando a la habitación.
- Hola chicos. - Dijo Dean por el altavoz mientras yo sostenia la camara de Rob la cual era pesada, el lente de la cámara y todos los artilugios que esta tenia lograban cubrir mi rostro. A través del lente me di cuenta que lo que dijo Dean, de que los chicos se hallaban cada uno en su mundo, era cierto, ninguno giro a ver la camara, Danny y Tom saludaron con un "¿Qué hay?" pero Doug hizo caso omiso gracias a que su vista estaba fija en una revista y traía puestos sus audífonos. El único que volteo fue Harry y cuando vio que no estaba a quien esperaba su mirada se lleno de interrogaciones así que me asome por un lado de la cámara, lo salude con un rapido movimiento de la mano y después puse un dedo sobre mis labios para que guardara este secreto de corto plazo, el asintió un par de veces y su sonrisa se ensancho después de mirar rápidamente a Dougie.
- ¿Qué pasa, Harry? - Preguntó Danny al notar su expresión, Harry negó con la cabeza pero, inconscientemente, hecho un vistazo en mi dirección provocando que Jones no dudará en gira en mi dirección, sin tener que descubrir mi rostro me reconoció y estuvo a punto de decir mi nombre de no ser por Judd que lo detuvo con un pellizco en el brazo pero el quejido que soltó Danny captó la atención de Tom y Giovanna quienes los vieron extrañados, Danny y Harry intentaron actuar de manera casual pero eran pésimos actores cuando estaban nerviosos. Puse mis ojos en blanco por unos segundos antes de asomarme nuevamente y hacerle señas a aquel par de torpes para que hicieran que Tom y Gio voltearan, cuando lo hicieron ambos sonrieron y, puedo jurar, que Tom ahogó una carcajada traviesa. Todos fijaron su vista en Dougie y fue cuando me puse mucho mas nerviosa ¿Por qué?


Dougie's POV
De un momento a otro me sentía vigilado, pero no por la cámara que nos estaba grabando justo ahora desde la entrada, si no por mis amigos que estaban al otro lado de la habitación, descubrí mi rostro bajando la revista y con extrema lentitud voltee a verlos, estaba en lo correcto, las cuatro miradas estaban sobre mi, los note impacientes, como si esperaran que yo hiciera algo.
- ¿Qué? - Los cuatro se miraron entre si, pause la música y me quite los audífonos. - ¿Qué pasa? - Harry señaló algo enfrente de el, yo dirigí mi vista a esa dirección y la cámara estaba enfocándome, la salude con un movimiento de la mano y una ancha sonrisa pero algo en el camarógrafo, o en este caso, camarógrafa, llamo mi atención; cinco aves tatuadas en su brazo, todas volando pero las posiciones de sus alas eran todas diferentes, froté mis ojos un par de veces pensando que era una simple ilusión pero al abrirlos me di cuenta de que no era así, para confirmar mis sospechas, o más bien, para reforzarlas, ella asomó su cabeza por un lado de la videocámara con una brillante sonrisa que en pocos segundos se torno en carcajada cosa que solo hacía cuando estaba nerviosa, abrió la puerta que estaba detrás de ella y le entregó la cámara a un señor a un hombre que seguramente era el encargado de esta, volvió a cerrar la puerta y pronunció un "Ta-da" como si fuera un truco de magia. Todos, inclusive yo, nos acercamos a ella y cada quien tuvo su turno para darle un abrazo, un beso en la mejilla e intercambiar un par de palabras pero, cuando fue mi turno, me quede sin habla solo con una sonrisa que ella imito. Me perdí en su mirada y nos quedamos así por segundos que parecían eternos.
- Deberían besarse para deshacer la tensión. - Dijo Jones después de haber raspado su garganta, Zoé bajo su mirada al suelo y sus mejillas se colorearon de un brillante color rojo, se veía adorable. Voltee a ver a Danny para después propiciarle un golpe en el brazo que lo hizo soltar un pequeño quejido que provoco la risa de todos.
- Ok... - Ahora Zoé empezó a hablar. - Como se podrán dar cuenta, están atascados conmigo. Dean no pudo ser el fotógrafo pues su contrato el exige permanecer en el país y David será parte de la grabación de una película y entonces me dijeron que yo tendría que hacer su trabajo.
- ¿Por qué no nos dijeron? - Dijo Tom un tanto intrigado.
- Por alguna razón querían que fuera una sorpresa.
- Y vaya sorpresa. - Danny revolvió un poco el cabello de Zoé.
- En fin, no soy taaaaaan mala en mi trabajo, así que no se preocupen.
- Esto significa que viajaras con nosotros todo el tour. - Note como Harry enfatizaba cada una de sus palabras.
- Si. - Respondió ella con una sonrisa pero fue interrumpida por un sonido que provenía de la diadema de que encontraba en su cuello, de inmediato coloco el auricular en su oído y escucho atentamente. - Perfecto, enseguida vamos. - Contesto a través del micrófono para después regresar la diadema a su cuello. - Chicos, ya esta todo listo para la prueba de audio. - Todos asentimos pero el resto de los chicos primero me lanzaron una mirada a mi, después la intercambiaron entre ellos y pude notar un asentimiento entre los cuatro.
- Perfecto... - Tom fue el primero en hablar, después empezaron su camino hacia la puerta, yo fui el último y sentí los pasos de Zoé detrás de mi pero Harry, quien iba adelante de mi, me empujo y al mismo tiempo yo a ella, intente evitar que nos cayéramos tomándola de la cintura y aferrándome a un librero pero solo logre que las cosas del librero cayeran sobre nosotros y yo quedando encima de ella con sus labios a pocos centímetros de los míos.

Zoé's POV
Desde mi posición pude ver a una carpeta dejando sus hojas al aire mientras caía a un lado de nosotros, las hojas revolotearon por todo el lugar pero eso no llamaba mi atención en estos momentos, no, eran ese par de ojos que fijaban su mirada en cualquier otro lugar, en cada una de las hojas, en cada objeto que nos rodeaba, en las partículas de polvo que flotaban por los rayos de luz que desprendía la lampara sobre nuestras cabezas pero nunca sobre mi, me evitaba ¿Por qué?
En estos momentos yo solo quería que el me viera como algo mas que como lo chica con la que podía jugar y besar cuando el estuviera aburrida, quería que yo fuera especial para el como el lo era para mi, quería poder estar a su lado sin sentir que estaba haciendo lo incorrecto. Quererlo, desearlo en tal medida seguramente era peligroso pues me estaba metiendo en un mundo en el cual he pasado desapercibida pero no temía las consecuencias con tal de tenerlo a mi lado. Después de esta semana me di cuenta que Dylan solo había sido una excusa para intentar olvidarle pero me era imposible. Doug podría causarme el peor de los daños y aún así no dejaría de quererlo.
Lleve las manos a mis ojos después de que note que unas lagrimas salían sin mi consentimiento, me costo un poco de trabajo moverme pues Doug seguía encima mío.
- ¿Zoé? ¿Estás bien? - Asentí un par de veces con las manos aun refugiando el mar de sentimientos que inundaba mi rostro en estos momentos. Esas lagrimas reflejaban demasiadas cosas, eran de desesperación, impotencia, tristeza y desilusión ¿Por qué no le podía decir lo que sentía? ¿Lo mal que me hacia esto? Claro... Porque vengo a trabajar.
- Me tengo que ir. - Dije con mi estúpida voz temblorosa. Me zafe de el y me puse de pie rápidamente pero su mano alrededor de mi muñeca detuvo mi paso, mordí mi labio inferior intentando retener las lagrimas. - Enserio Dougie, tengo que arreglar algo acerca de las cámaras.
- Podrán esperar. -  Sentía como su posición cambiaba e intentaba ponerse de pie, yo solo quería salir corriendo de ahí, no quiero que se vuelva incomodo pues justo ahora podría decirle todo pero el seguramente no sentía lo mismo por mi y saberlo me destrozaría, no puedo aguantar mas dolor en mi vida. - ¿Qué pasa?.
- Nada, Doug, tengo que ir.
- Deja de usar siempre esa excusa, en estos momentos siempre tiene que surgir algo, es como si... como si quisieras escapar, evitarme. - Seguía dándole la espalda pero no podía evitar enterrar las uñas en las palmas de las manos.
- Solo déjame. - Intente zafarme nuevamente pero no podía, como siempre, no me lo dejaba fácil, nunca lo dejaría.
- No hasta que me digas que pasa. - Finalmente lo encare con una furia que emergió de no sé donde.
- No pasa absolutamente nada, Doug. - Logré liberarme esta vez y a paso firme camine hacia la puerta, una vez que puse mi mano en manija otra vez Doug me detuvo pero me hizo girar hacia el. Su mano libre se poso en mi barbilla y sus ojos me lanzaron una mirada fugaz que congelo pero sus labios sobre los míos derritieron mi barrera, mi fortaleza y mi corazón...
























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Seguro me odian por tardarme tanto en subir pero dos cosas me jodieron: La escuela es demasiado absorbente y no sabia que escribir, tuve una especie de bloqueo que se fue apenas esta semana, realmente lo siento y aun mas por lo siguiente: En las próximas 3 o 4 semanas no podré subir porque el lunes empiezan mis exámenes, después tendré un proyecto muy importante que cuenta como final de inglés y después la entrega de proyectos y exámenes finales de este semestre pero ¡chan! después les tendré una sorpresa.
Realmente lo siento :c
En fin, me encanta leer sus comentarios y todos me sacan una sonrisa, mil gracias por eso y por leer esto.
Cuídense mucho y haré todo lo posible por subir rápido.
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Espero y nos leamos pronto.
Atte: Zoé :)