martes, 10 de abril de 2012

23. Blue eyes don't lie.

Zoé's POV
Llegamos a casa donde Dylan me dejo pues tenia que reunirse con sus amigos para entregarles una canción que había escrito hace un par de días con mi ayuda pues la pidió al tener una clase de bloqueo o algo así, quedo bastante bien.
Entre a mi departamento después de despedirme de el con un beso en la mejilla, aun me sentía extraña respecto a besarlo enserio, de hecho, el beso mas cercano a los labios que hemos tenido es en la comisura de estos.
Deje la guitarra sobre uno de los sillones mientras iba por un vaso de agua a la cocina, tenia planeado estrenar la guitarra tocando la ultima canción que le dedicaría a el sin que lo supiera.
Regrese al living, saque la guitarra, la afine tal como Tom me había enseñado y empece a tocar los primeros acordes seguidos del primer verso:

You don't want me, no, you don't need me.
Like I want you, like I need you.
And I want you in my life
And I need you in my life

You can’t see me, no, like I see you.
I can’t have you, no, like you have me...


No pude terminar el segundo verso pues se formo un enorme nudo en mi garganta, lo único que hice fue seguir tocando los acordes, que aunque eran las mismas notas, me estaba costando trabajo por el temblor que empezó en mis manos.
Una vez que finalice la canción respire hondo y acaricie el borde de mi nueva guitarra cambiando toda aquella tristeza por alegría pues tenia algunas ideas para unas canciones que jamás serian oídas por alguien mas que no sea yo pero, aun así, algo me llamaba a componer.

(* * *)

- Cinco minutos mas. -  murmure ante un molesto sonido que provenía de alguna parte de mi habitación, cuando se detuvo por fin, solté un suspiro aliviada acurrucandome nuevamente con la cálida colcha que me cubría pero no, no tendría paz pues aquel estúpido sonido empezó de nuevo. - ¡¿Qué?!- Me levante exasperada con los ojos entreabiertos buscando el origen de mi molestia matutina, lo encontré en mi mesa de noche ya que mis ojos se habían acostumbrado, era mi celular pero no era la alarma ¿Quien demonios manda un mensaje a tan tempranas horas?
Tome el celular y al desbloquearlo el brillo de la pantalla me deslumbro, una vez pasada esa incomoda sensación abrí el mensaje y comencé a leerlo.

"Tonight at eight o'clock, I send the address to you later, if you don't go I swear I'll kill you! xx Danny"

Claro, Daniel Alan David Jones era el único a quien se le ocurría despertar a alguien tan temprano, decidí reclamarme su tan impertinente acto:

"It was really necessary to wake me up at six in saturday?! God, Daniel!"

Recibí su respuesta a los pocos segundos de que le mande la mía, seguramente tenia el celular pegado a el y en silencio para no despertar a Georgia:

"Insert answer please"

Vi la fecha en el calendario, hoy era su cumpleaños y ellos normalmente salían a cenar todos juntos cuando llegaban fechas así, yo había faltado a la de Giovanna e Izzy pues Gio lo había celebrado la semana siguiente a lo sucedido entre Doug y yo e Izzy hace dos semanas, era obvio que quería evitarlo lo mas posible pues seria incomodo, traería recuerdos a mi cabeza y seguramente estaría con su novia  pero quería ver a mis amigos así que un nombre vino a mi cabeza: Dylan.

"May I take someone with me?"

El ha sido mi apoyo estos dos meses, no me ha dejado sola, he podido llorar sin que me juzgue y comprende que sigo perdidamente enamorada de Doug pero le he agarrado tanto cariño y confianza que su compañía se ha hecho necesaria para mi pero mas en el sentido de amigos que en el de pareja solo que últimamente se ha portado de manera distinta, siempre busca algún pretexto para besarme lo cual no me permitió pues me siento incomoda con eso, también ha actuado un poco posesivo... El sonido de un nuevo mensaje me saco del hilo de mis pensamientos.

"If that's the only way to make you go I don't have any problem, see you then?"


Su respuesta me hizo sonreír, los extrañaba demasiado, a casi todos... A quien engaño, a todos.

"I'll be there dumb!"

Ya no recibí una respuesta así que supuse que podría dormir de nuevo pero antes molestaría a Dylan un poco.

"Good morning! Come with me to the birthday dinner of Danny please!"

Reí para mis adentros por la inocente maldad que le iba a jugar, presione el botón de enviar esperando una pronta respuesta pero tardo mas de lo que esperaba pero ya que llego reí aun mas por la forma en que había escrito.

"Hav u see the hr? Is too erly but k, I wll go only if u invte me th brkfst"

El pobre no había reaccionado como yo lo hice con Danny, pero claro, eran casos diferentes, en fin, nuestra conversación matutina empezó así.

"You know how it feels now, ha,ha. Ok, but I'll prepare hot-cakes, btw your spelling looks awful!"

"Woho! Hot-cakes! I'm doing the best I can, I'm still sleepy right now."

"Much better, do you wonder if there are any stores open?"

"Why don't you text them? So they can wake up as I do"


Reí en voz alta por ese ultimo mensaje y gracias a eso Marty despertó soltando una ladrido pero al ver que era yo se acerco a mi cama e intento subir pero aun era pequeña y no lograba hacerlo así que la ayude después se acurruco en mis piernas quedándose dormida nuevamente.

"Nice idea, but I don't have their numbers!"

"Such a pity, now go to sleep!"

"I need milk for the breakfast!"

"I'll bring you some but please, let me sleep sweetie!"

"Oh, you're such a cutie, aren't you? Ok, ok, have nice dreams sleepy beauty, I'll see you at ten o'clock! xx"

"Of course I'm going to have nice dreams if you appear there! See you soon xx"


No respondí a ese ultimo mensaje por dos factores: la vergüenza no me permitía hacerlo y no encontraba las palabras.
Deje mi celular de nuevo en su lugar, me cubrí con la colcha y Marty se acurruco conmigo, solté un largo suspiro y cerré mis ojos esperando a que Morfeo me atrapara nuevamente entre sus brazos.

- ¿Cariño? - Esa inconfundible voz. - Despierta, vas a llegar tarde al colegio. - Acaricio mi cabello mientras le pedía mas tiempo.
- Pero mamá, hoy es mi cumpleaños ¿No puedo faltar? - Dije perezosamente.
- Te habría aceptado eso en la secundaria, pero ya estas en la universidad así que anda e invita a Evan a comer el día de hoy.
- Si, mamá. -
Sentí como se movía el colchón gracias a que ella lo había dejado, decidí dormirme otros diez minutos pero mi estúpido hermano mayor empezó a brincar en los espacios vacíos de mi cama mientras cantaba una especie de mezcla extraña de canciones de cumpleaños. - Eres un idiota, Leonardo.
- Despierta perezosa, hoy cumples veintidós años ¿No estas emocionada? - Se sentó donde estaba antes mi mama y empezó a zangolotearme histéricamente.
- Me da igual, si con la edad me voy a poner tan tarada como tu prefiero no crecer. - Me solté de el mientras me estiraba y frotaba mis ojos.
- No soy tarado, solo que a mis veinticinco años me gusta ser alegre.
- Ya se.
- Le lance una almohada y logre tirarlo de la cama.
- ¿Te llevo? - El ya sabia manejar y su trabajo estaba cerca de mi escuela así que normalmente íbamos juntos.
- Si, en quince estoy lista. - Salió por fin de mi habitación pero se me ocurrió molestarlo antes. - ¡Hoy conoces a tu cuñado! - Le grite antes de que entrara a su habitación.
- Ni me lo recuerdes que si le doy en su...
- ¡Leonardo! ¡Zoé! ¡De prisa!
- ¿Que ibas a decir hermanito?
- Ambos soltamos una risa cómplice. Regrese a mi habitación y me vestí como acostumbraba a hacerlo: Blusa de manga corta con una camisa de mezclilla encima y desabotonada con unos leggins color negro y mis confiables converse, deje mi cabello suelto y delinee un poco los párpados, lo bueno que ayer me había duchado en mi tina.
- ¿Para que te arreglas tanto si siempre serás horrible? - Leo estaba recargado en el marco de mi puerta, yo solo le dirigí una mirada exasperada.
- También te amo, idiota. - Pase al lado de el para bajar a desayunar pero antes lo golpee con mi mochila.
Desayunamos un plato de cereal y antes de marcharnos mi padre me felicito con un dulce abrazo, de esos que te llenaban. Llegando al colegio me despedí de mi hermano y entre corriendo al gran edificio donde se encontraba mi salón, en la entrada me tope con mi mejor amiga la cual traía una bolsa de regalo en sus manos y mi novio que tenia un globo de corazón con una frase cursi, los salude con un abrazo pero a el con un corto beso en los labios. Antes de entrar al salón una basurita decidió invadir uno de mis ojos y como reacción inmediata cerré ambos y frote el que me causaba molestia, cuando abrí los ojos aquella alegre escena había desaparecido por completo, ahora estaba yo en medio de el living de mi casa donde todo estaba en llamas las cuales no me dañaban por mas que se acercaran a mi cuerpo, camine desorientada pues no sabia lo que pasaba hasta que mi pie golpeo con algo, dirigí mi vista a aquel objeto y era el cuerpo incinerado de mi madre...

Un sudor frío recorría mi frente mientras las lagrimas invadían mis mejillas cuando me incorpore de golpe por esa horrible pesadilla que, en realidad, solo la ultima parte lo había sido pues lo demás fue lo que en realidad sucedió aquel día.
Me libre del edredón que ahora tenia atrapadas a mis piernas, Marty se había quedado acurrucada en almohada contigua y seguía profundamente dormida, cuanto la envidiaba en algunas ocasiones pues ella no tenia que preocuparse por nada, dormía todo lo que quisiera sin tener malos sueños, era lo mas cercano a una vida perfecta.
Fui a mi baño y limpie con un pedazo de papel las lagrimas y el pegajoso sudor en mi rostro buscando la manera de esconder aquel notable par de ojeras y la única opción seria el maquillaje pero nunca he sido buena aplicándolo así que, como siempre, lo único que usaría seria delineador.
Oí mi celular sonar nuevamente, seguramente era el mensaje de Danny con la dirección del restaurante, eso me recordaba que tenia que salir a comprarle un regalo, sabia exactamente que darle; una armónica nueva pues me dijo que la suya se rompió en un extraño accidente pero ese "accidente" me sonaba a mas a un juego sin medida entre ellos. El restaurante era en el centro de Londres, tenia un nombre extraño: Quirinale.
Faltaban quince minutos para que fueran las diez, tenia que apresurarme para ir preparando el desayuno pero para hacer los panqueques necesitaba la leche que traería Dylan. Tome una ducha y me vestí de manera sencilla pues mas tarde me cambiaría para la cena.
Justo cuando llegue a la cocina para sacar los demás ingredientes unos nudillos golpearon un par de veces mi puerta, Marty empezó a ladrar y corrió hacia la puertas rasguñandola con su apenas notables garras.
- Basta, Marty. - La empuje levemente con el pie para que me dejara abrir la puerta y que no se escapara aunque si lo hiciera no tendría a donde ir a menos que alguien llegara en el elevador en el preciso momento aunque seria poco probable. Cuando abrí la puerta un cartón de leche se movía enfrente de mi rostro, lo tome con una de mis manos y me tope con un Dylan sonriente pero su semblante cambio al ver mi rostro el cual probablemente delataba que algo pasaba. Sus manos se plantaron a ambos lados de mi rostro y después sus pulgares acariciaron el contorno de mis ojeras.
- No pudiste dormir ¿Mal sueño?
- No se le puede llamar así a un mensaje a las seis de la mañana.
- Si fuera así, ya seriamos dos con un mal sueño.
- Lamento eso.
- No te preocupes.
- Me regalo una dulce sonrisa y note que su rostro se iba acercando cada vez mas pero Marty soltó otro ladrido deteniendo su movimiento.
- Anda pasa. - Cargue a mi mascota en mis brazos mientras cerraba la puerta detrás de Dylan, por alguna razón me sentía aliviada.
Fuimos a la cocina y el tomo asiento en uno de los bancos que estaban detrás de la mesada. Saque del refrigerador huevos y mantequilla, de la alacena la harina y puse las proporciones indicadas en la licuadora dejandola encendida un par de minutos para que se hiciera la mezcla.
- ¿Que vas a querer tomar? ¿Café con leche, solo café, chocolate caliente o malteada de chocolate?
- Chocolate caliente.
- Dijo con una sonrisa, puse en un par de tazas leche y la calenté en el microondas mientras encendía la estufa y ponía en un sartén mantequilla para verter la, ya lista, mezcla. Podía sentir la mirada de Dylan fija en cada movimiento que hacia.
- Por cierto ¿Quien es Danny? ¿El vocalista o el guitarrista? - Pregunto después de un rato.
- Hace ambas cosas al igual que Tom.
- ¿Como fue que los conociste?
- Ellos me ayudaron en la primera sesión fotográfica que yo dirigí, fueron mis modelos.
- Y ¿Como terminaron siendo tan amigos?
- Pues fue extraño, antes de que empezara la sesión me invitaron a almorzar, el día siguiente me despertaron con una llamada para que saliéramos a pasear por el Victoria Tower Garden y así poco a poco nos fuimos volviendo tan buenos amigos.
- Y...
- Trago un poco de saliva mientras yo ponía mas de la mezcla sobre el sartén para el siguiente panqueque. - ¿Con Doug?
- ¿El? Es el bajista, hace coros y canta en algunas ocasiones.
- Graciosa.
- Dijo sarcásticamente.
- ¿Para que quieres saber?
- Mera curiosidad.
- Fije mi vista en aquel par de hipnotizantes ojos, después inhale profundamente y le conté lo básico.
- Parece que siempre estuve enamorada de el pero me di cuenta hace un par de meses ¿Miel o jalea?
- Jalea, y...
- Calla, come y cambiemos de tema.
- Supe que venían mas preguntas respecto a el así que lo interrumpí bruscamente poniendo el plato con sus panqueques en frente de Dylan junto con una taza de chocolate caliente, después hice lo mismo con mi ración solo que yo me senté delante de el.
- Deliciosos. - Dijo con la boca llena de comida. - ¿Que le vas a regalar a Danny?
- Estaba pensando en darle una armónica, se rompió la suya entonces seria perfecto.
- Conozco una buena tienda de música.
- ¿Enserio? Y ¿Que clase de armónica venden ahí?
- Recargue mi codo sobre la mesada mientras apoyaba mi barbilla sobre la palma de la mano para verlo directo a los ojos, su silencio y su cara lo delataron, yo solo enarque una ceja en su dirección, aunque en realidad yo no sabia nada de armónicas, solo lo hacia por fastidiar.
- Solo se que es una buena tienda.
- Tu ¿Que vas a saber de eso?
- Mas que tu. - Dijo en tono infantil derrotado.
- Oh ¿Si?
- Asintió un par de veces escudandose con su taza. - Entonces, podrías recordarme ¿Por que me convenía mas la Epiphone AJ-200S que la J-45 Standard? - Se quedo sin palabras, yo creo que estaba recordando esa tarde en aquella tienda mientras el señor que nos atendía lo miraba indignado.
- Ya, esta bien, no se de instrumentos.
- Pero compones canciones bonitas.
- Intente consolarlo. - Y, aparte, tocas bien la guitarra. - Hizo un pucherito enternecido gracias a mi comentario y siguió comiendo. - ¿Me llevarías a esa tienda?
- Por supuesto.
- Me regalo una dulce sonrisa para después plantar un beso en mi mejilla con un poco de dificultad pues la mesada era ancha, sentí como mis mejillas se ruborizaban. Desvié mi vista al plato de panqueques y los seguí comiendo en silencio.
Cuando terminamos nuestro desayuno lave lo que había ensuciado mientras el secaba y guardaba todo, tome un poco de dinero que guarde en el bolsillo de mi pantalón junto con mi celular y llaves del auto pero Dylan me detuvo.
- Vayamos en mi auto. - Lo mire por cortos segundos y sin repelar acepte pues hoy no tenia ganas de manejar.
Subí a su auto y en cuestión de minutos estábamos afuera de aquella tienda que el había mencionado antes, tenia una fachada vieja pero no se veía descuidado. Al abrir la puerta esta rechino agudamente rompiendo con el silencio del lugar. Escuche unos pasos hasta el final de la tienda, asome mi cabeza por una estantería y me tope con un señor mayor que limpiaba atentamente un artefacto que tenia entre sus manos detrás de lo que, suponía era, el mostrador donde cobraba, con cuidado me acerque a el haciendo que levantara su vista hacia mi.
- ¿En que puedo ayudarla? - Dylan estaba detrás de mi y el señor le lanzo una mirada un tanto extraña.
- Busco una armónica.
- Oh, por aquí tengo bastantes.
- Me regalo una amable sonrisa y rodeo aquel mostrador. - Sigame. - La tienda no era muy grande pero si lo suficiente como para necesitara su guía entre los intrincados pasillo formados por estanterías ordenados de manera extraña, llegamos al extremo izquierdo de ahí donde había una enorme repisa cubierta con cristal para evitar que el polvo tocara alguna de las numerosas armónicas que se exhibían ahí. Las observe con cuidado fijandome en la composición de cada una y busque alguna que fuera similar a la de Jones pero tenia vagos recuerdos asi que le pregunte a aquel señor que aun veía raro a Dylan.
- ¿Cual es la mas recomendable? - Parece que distraje el hilo de sus pensamientos pues me pidió que repitiera la pregunta y al hacerlo me respondió de inmediato.
- La mejor, a mi punto de vista, es la Hohner XB-40. - Tomo una armónica completamente plateada con un diseño que era propio de exhibición, realmente hermosa.
- ¿Por que? - Aquel señor ya mayor empezó a explicarme cosas que yo no entendía así que confié en su sano juicio. Le dije que la llevaría y una sonrisa desgastada se formo en sus labios, regresamos al mostrador y pague aquel objeto mientras el señor me preguntaba para que la compraba.
- Es para un regalo.
- Ohh... En todo caso le daré un estuche digno para que se considerado como tal.
- Salió por una puerta detrás de la antigua caja registradora, supongo que era su bodega, regreso después de un par de minutos con un pequeño estuche rojo y terminaciones plateadas, era tan hermoso como la armónica. Abrió aquel objeto con sus temblorosas manos y coloco adentro la armónica y un par de piezas mas, seguramente para el cuidado de esta. Después cerro el estuche y con una dulce sonrisa me lo entrego.
- Seguramente le va a encantar a quien lo reciba. - Le regrese la sonrisa y cortésmente salimos de ahí.
- Solo es amable contigo. - Dijo Dylan entre un bufido.
- ¿Por que lo dices?
- Es mi tío, solo trata así a pocas personas.
- ¿Por qué?
- El solo se hundió de hombros soltando una risa un tanto amargada, parecía que le molestaba todo este asunto así que lo deje de lado pero aun así añadí algo mas. - Con razón te veía extraño. - Me hundí de hombros y entre a su coche seguida de el.
- Me ve con desaprobación.
- Eso era.
- Chasquee mis dedos en el aire inconscientemente, era una especie de tic que siempre he tenido. - Lo siento, ¿Por que lo hace?
- Es algo bastante irónico pues le molesta que yo este en una banda mientras el se ha dedicado toda su vida a vender instrumentos.
- Arranco el auto en dirección a mi casa, es decir, departamento, después de casi seis meses de vivir ahí ya lo sentía mi hogar por eso es que lo llamaba así.
Abrí la puerta y Dylan seguía conmigo, si, su compañía era necesaria para mi pero me empezaba a hartar de tenerlo pegado todo el tiempo. Se aventó a mi sofá mientras examinaba todo mi departamento.
- Me encantaría vivir aquí.
- Aun quedan departamentos disponibles, habla con Bob si te interesa uno
. - Dije secamente mientras buscaba una película que ver, voltee a verlo y su expresión se notaba exasperada.
- No me refiero a eso.
- Entonces ¿a que?
- A que me encantaría vivir aquí... Contigo.
- Tuve que tragar saliva audiblemente mientras intentaba disminuir la enorme apertura que mis párpados habían hecho ¿Enserio dijo eso?
- Dylan, es demasiado pronto. - Fue lo único que dije.
- Lo se, solo bromeaba. - Sentí como mi expresión se relajaba y reía flojamente, había sonado demasiado serio y algo en su rostro denotaba tristeza así que no supe como tomarlo. No encontré ninguna película que se me antojara ver pero al parecer Dylan había encontrado algo de su interés en la televisión ya que seguía sintonizado el mismo canal desde hace diez minutos, parecía ser un programa de comentarios deportivos, hombres amantes del deporte ¿Que se les puede hacer?
- Voy a mi habitación. - Dije con la guitarra entre mis manos.
- Si... Ajam... Shhhh... - Enarque una ceja incrédula ¿Enserio me había callado? ¿En mi casa? Me le quede viendo por un minuto entero hasta que se digno a voltear en mi dirección después hizo una mueca cercana al arrepentimiento, parece que se dio cuenta de lo que hizo. - Lo siento, yo... - Cerré mis ojos y le di la espalda.
- Olvidalo. - Hice una seña floja con mi brazo restandole importancia a la situación.
Al llegar a mi pequeño santuario privado llamado mi habitación deje la guitarra recostada sobre mi esponjosa cama que tanto amaba, después busque cajón por cajón hasta encontrar mi fiel bloc con hojas amarillas y líneas impresas para evitar irse chueco al escribir, en la primeras hojas tenia anotaciones de varias cosas y frases de tantas otras, recorrí cada una de ellas hasta encontrar una hoja limpia donde pudiera empezar a escribir sin atropellar palabras escritas hace algún tiempo. Busque en ese mismo cajón un bolígrafo pero no tuve la misma suerte, esculque mas cajones de mi habitación pero recordé que los bolígrafos los tenia en mi oficina, entre a mi lugar de trabajo ocasional y tome uno que estaba sobre el escritorio. Cuando regrese a mi habitación me deshice de mis zapatos dejándolos abandonados en algún lugar y me subí a mi cama, la recorrí hasta llegar a la parte mas alta donde mi espalda podía recargarse contra la cabecera y me senté con las piernas cruzadas, como diría una amiga: "De chinito".
Tome la guitarra y la observe antes de dejarla recargada en mis piernas, acerque el bloc y bolígrafo a mi buscando ideas en mi cabeza, algo con que empezar a escribir una canción intentado evitar el tema amoroso pero eso era lo único que recorría mi mente así que, con pesar, empece a plasmar las ideas en el papel.
Era fácil escribir pero era incomodo en cierta forma así que cambie se tema pero ningún otro llego a mi cabeza.
Cansada y frustrada por no encontrar otra cosa para escribir me puse a tocar acordes, simples y sencillos, compuestos al principio de máximo tres notas pero conforme avanzaba se hacían mas complicados dejandome satisfecha con una nueva melodía compuesta por mi, antes de perder las notas dibuje varios pentagramas en una hoja del bloc y empece a situar las notas respetando los silencios y teniendo como base la clave de Sol. Me extendí a tres hojas pues las partes que componían versos y coros siempre eran diferentes. Conforme con mi trabajo volví a tocar el producto final ahora plasmado en mi improvisada partitura, ahora lo único que faltaba era agregarle una letra y un titulo pero mi mente seguía seca de palabras.
Unas palmas ajenas a las mías chocaron entre ellas desde el marco de mi puerta formando un aplauso, voltee en dirección de donde provenía aquel sonido y me tope con Dylan observandome fijamente.
- ¿Tu lo compusiste?
- Acabo de hacerlo.
- Esperaba que se quedara al margen de la puerta pues nadie aparte de Danny y Dougie había entrado aquí y no me agradaba la idea de que alguien mas lo hiciera, sonara egoísta y estúpido, pero este era uno de los pocos lugares que quedaban solo para mi, donde podía ser yo y ahora se veía amenazado por aquel sujeto al que llamaba novio, ahora es cuando me pregunto, si últimamente me siento un poco fastidiada con el ¿Por que seguía saliendo con el?
- Linda habitación.
- Gracias, ehhh, Dylan...
- No quería sonar grosera ni nada pero justo ahora quería estar sola. - ¿Te importaría? - Le dije señalando con mi barbilla mi guitarra.
- Oh, claro que no, disculpa la interrupción. - Hizo un gesto con las manos y regreso al living para mi suerte.
Lleve mis manos a ambos lados de mi cabeza, ya no quería esto, llevábamos dos meses saliendo y desde el ultimo mes Dylan se ha vuelto mas pegajoso en incluso un poco posesivo, si, era egoísta usarlo para lo de esta noche pero después de eso hablaría con el, lo mas probable es que terminemos.
Me despeje de todas esas ideas y me puse a tocar un poco mas, esta ocasión las letras si estaban presentes pues eran canciones que me gustaban.
No se cuanto tiempo había pasado hasta que unos nudillos contra el marco de madera de mi puerta captaron mi atención.
- Zoé, ya son las seis y media, paso por ti a las ocho.
- ¿Te vas?
- Dije sin pensar en las consecuencias de mis palabras.
- Si quieres, me puedo quedar un poco mas. - Dijo en tono coqueto Dylan.
- Tienes razón, tengo que arreglar unas cosas y arreglarme yo, nos vemos a las ocho entonces. - Le dije con un atisbo de sonrisa que nunca se completo.
- Nos vemos. - Se despidió con la mano y casi de inmediato escuche la puerta principal azotarse.

Dylan's POV
Note a Zoé mas distante que nunca, evitaba mis intentos de besarla, no me permitía actuar como si en realidad fuera su novio pero nunca ha sido así.
Había algo en ella que, a pesar de todo, me atraía pero probablemente nunca seria mía, no a menos de que ella deje de estar enamorada de Poynter, ese estúpido que la ha lastimado tanto, no tenia nada en contra de su banda solo que sentía desprecio hacia el después de que dejo a una chica tan perfecta herida profundamente.
En realidad, solo aguantaba esta situación para darle a entender a Zoé lo mucho que me gustaba pero hoy en la noche haría lo que llevaba anhelando hacer estos dos meses en los que ha sido mi novia.

Zoé's POV
Tome otra ducha un poco mas larga que la de la mañana, no podía creer que pase casi siete horas tocando la guitarra y apenas sentía que había sido una.
Cuando salí de la regadera me cubrí con una toalla y me mire al espejo enfocandome en el cabello buscando la forma de peinarlo esta noche pero nada venia a mi cabeza así que fui a vestirme, realmente odiaba usar tacones por eso solo los usaba en ocasiones especiales, debía admitir que no podía usar todo el tiempo mis fieles converse y vans aunque fuera lo que quisiera.
Me eche otro vistazo al espejo y opte por lo clásico que me permitía mi cabello: Suelto con las ondulaciones que se formaban en el solo que lo acomodaría todo de forma que cayera solamente por el lado izquierdo colocando varios pasadores en el derecho. Delinee mis ojos como normalmente solo que aplique rímel esta vez y en mis labios un brillos transparente después de haber cepillado mis dientes.
Aun tenia cuarenta y cinco minutos, tiempo suficiente para pintar mis uñas acorde con mi blusa, empece a pintar las uñas de la mano derecha con un poco de dificultad pues era diestra pero logre pintarlas sin salirme del margen, después pinte la mano izquierda y justo cuando se habían secado unos nudillos golpeaban a mi puerta, la abrí y me tope con un Dylan mas arreglado: Jeans obscuros casi negros con unas vans negras sin agujetas y una camisa blanca con los primeros dos botones sin abrochar acompañado de un saco negro, el cabello lo tenia peinado como siempre; con el flequillo ladeado hacia la derecha.
- Hola princesa.
- Hola Dylan ¿Nos vamos?
- ¿No piensas saludarme?
- Paro la trompa en espera de un beso que le di en la mejilla cerrando la puerta a mis espaldas, fuimos al elevador el cual ya estaba en piso y no tardamos en llegar al lobby, salude a Bob con un gesto de la mano mientras Dylan me tomaba por la cintura y me acercaba mas a su costado.
Entramos a su auto acompañados de un silencio incomodo y para romperlo encendí la radio buscando mi estación favorita, justo cuando la encontré empezó a sonar una de mis canciones favoritas: She's got the look de Roxette, esa canción era tan genial, conforme transcurría yo murmuraba la letra y cuando termino Dylan cambio de estación a una donde solo hablaban de deportes.
- Lo siento, quiero saber los resultados del partido.
- Claro.
- Respondí secamente.
Al llegar, Dylan me abrió la puerta del restaurante y tomo mi mano una vez que los dos estábamos adentro, busque por todo el lugar hasta que un brazo se alzo captando mi atención, era Harry. Salude con mi mano libre mientras me acercaba a la amplia mesa que habían acomodado para la gran cantidad de personas que habían asistido, de hecho habían dos que no conocía pero al examinar bien rostro por rostro note que alguien faltaba, era esa rubia de exuberante cuerpo con unos brillantes ojos azules que salía con uno de mis mejores amigos lo cual me dejo desconcertada pues ella nunca faltaba a algo así.
- Estoy nerviosa. - Le dije a Dylan antes de acercarnos mas a la mesa.
- Tranquila. - Beso mi frente dulcemente creando un poco mas de confianza en mi. Cuando por fin llegamos a la mesa Danny se puso de pie y de inmediato me acerque a el.
- Feliz cumpleaños. - Susurre en el oído de Danny una vez que nuestros brazos se encontraron con el cuerpo del otro formando un abrazo.
- Que gusto verte. - Nos separamos y por alguna razón mis ojos se llenaron de lagrimas. - No llores ¿Que pasa? - Me hundí de hombros y ambos soltamos una risa.
- Es solo que... Los extrañaba. - Nostalgia, eso era lo que sentía.
- Deja de desaparecer entonces. - Asentí con la cabeza mientras limpiaba las lagrimas que ahora amenazaban con arruinar mi maquillaje. - ¿Quien es el? - Susurro los suficientemente bajo para que Dylan no lo escuchara.
- Oh, el es Dylan. - Le hice una seña para que se acercara. - Es mi... Novio. - Seria la ultima vez que lo presentaría así, estaba casi segura de eso.
- Vaya... - Fue lo único que dijo Danny, cambie rápidamente de tema recordando el regalo que le tenia, busque en mi pequeño aquel estuche rojo y al encontrarlo, lo cual no fue nada difícil pues era lo único que tenia ahí junto con mi celular, dinero, mis llaves y un poco de maquillaje, lo saque y lo estire en su dirección.
- Toma, espero te guste. - Vio aquel objeto en mi mano y una sonrisa se formo en su rostro.
- No tenias porque hacerlo. - Su sonrisa se me contagio y espere con ansias a que lo abriera pero ni siquiera lo había tomado.
- Oh, vamos Jones, pareces una mujer recibiendo diamantes. - Gracias a mi comentario los presentes que nos conocían empezaron a reír, mire fugazmente detrás de Danny y me tope con aquel precioso par de ojos azules que siempre llamarían mi atención, podía notarlo sorprendido a pesar de seguir riendo por aquella siempre broma, después de unos segundos sus ojos chocaron con los míos y en vez de desviar mi mirada le regale una sonrisa, la única que me salía con el, y un leve asentimiento de cabeza que esperaba que nadie notara y mucho menos la chica que ahora sostenía su mano. El me devolvió la sonrisa y pude leer un poco de alivio, pude haber actuado inmadura y no hablarle siquiera pero era demasiada perdida de tiempo, me había lastimado claramente mas de una ocasión, yo aun seguía molesta pero hoy era la noche de mi amigo y no iba a comportarme de manera infantil.
Regrese mi vista a Danny quien tenia el estuche en sus manos sin haberlo abierto aun.
- Daniel. - Dije fingiendo severidad, el rió un poco y abrió lentamente el estuche soltando un alargado wow de por medio.
- Es... Es... - Volteo a verme y solo le regale una sonrisa - Es perfecto, gracias. - Me envolvió nuevamente en sus brazos mientras yo le hacia una pregunta en un oído a lo que solo me respondió con un "luego te cuento".
Al soltarme de su abrazo le mostró el estuche a Tom y este tuvo casi la misma reacción que el.
Salude a Carrie, Harry, Izzy y Giovanna con un abrazo mientras Dylan solo estrechaba sus manos, cuando llegue a Tom este se puso de pie y me abrazo con mas fuerza que lo demás.
- Deja de desaparecer. - Lo mismo que me había dicho Danny. - Te extrañamos.
- Y yo a ustedes.
- Me debes una platica.
- No solo a ti.
- Le di un leve golpe en la espalda baja mientras ambos reíamos, sentado al lado de Tom esta Dougie y ahí no supe como saludarlo, solo se puso de pie y en una mirada que me regalo leí una infinidad de cosas, Dylan raspo su garganta a mis espaldas lo cual hizo que reaccionáramos.
- Ahh, Zoé, te presento a Audrey... - La mencionada se puso de pie y estiro una mano en mi dirección, note a Doug nervioso así que le facilitaría las cosas, en pocas palabras, lo mataría con dulzura.
- Tu novia, un gusto, soy Zoé. - Estruje su mano dulcemente, note los ojos de Doug sorprendidos y confundidos pero después cambio su semblante por una sonrisa de alivio.
- El gusto es mío, tu eres Zoé Miller ¿Cierto? - Pregunto aquella chica emocionada.
- Si. - Le respondí con una sonrisa mientras soltaba su mano.
- No puedo creer que esto este pasando, es decir, es tan... - Empezó a hablar rápidamente y casi no se entendían sus palabras así que le reste importancia, me acerque a la otra chica que no conocía mientras Dylan se presentaba con Dougie, note algo de tensión entre ellos lo cual me causo un poco de risa.
Aquella chica desconocida tenia el cabello de un rubio muy claro, una perforación, tatuajes y un par de ojos que eran muy similares a los del cumpleañero.
- Tu debes ser Vicky Jones ¿No? - Le pregunte mientras la veía a los ojos, Danny me había contado de ella un par de veces.
- Si, es un placer Zoé. - Estiro su mano hacia mi mientras ambas volteábamos pues la tal Audrey seguía diciendo cosas sin coherencia. - Parece que la dejaste en estado de shock. - Ambas reímos por el comentario.
- Suelo causar ese efecto. - Respondí con una mueca que desmentía lo que acababa de decir.
Me senté al lado de aquella chica que me parecía agradable mientras, por mala suerte de el, Dylan se sentó al lado de Dougie.
Platicamos por un largo rato hasta que llego la cena, cominos entre bromas y risas pues era lo que siempre pasaba cuando comías con McFly.
- La próxima semana empieza nuestro tour. - Me comento Tom mientras los demás se fijaban en sus respectivas conversaciones pero la novia de Doug de la cual no recordaba su nombre interfirió en la nuestra.
- El primer a nivel mundial ¿No?
- Si, pero solo visitaremos diez países fuera de Europa
. - Le respondió Doug con una sonrisa.
- Muchas felicidades. - Dijo aquella chica tan empalagosa besándolo con cierta desesperación.
- ¿Cuando es la primera presentación? - Pregunte directamente a Tom evitando las muestras de amor entre aquel par de tortolitos.
- El dieciocho de marzo en Sheffield.
- Un poco lejos ¿No?
- Si, pero unos días después estaremos en el Wembley Arena ¿Iras a vernos?
- No faltare.
- Dije con una sonrisa mientras Tom hacia una seña de éxito con los puños cerrados a lo que nostros reímos. Por alguna razón gire mi cabeza y me tope con que aquel beso desesperado entre Doug y su novia de había tornado mas apasionado, había aguantado los celos la primera vez pero en esta ocasión tenia que salir de ahí.
- Enseguida regreso. - Dije después de unos segundos. - ¿Vas conmigo, Dylan? - Giro la cabeza al mismo lugar al que yo vi hace unos segundos sin que nadie lo notara.
- Por supuesto, con su permiso. - Tomo mi mano y yo tuve la necesidad de apretarla, fuimos al estacionamiento y estuve a punto de derrumbarme de no ser por sus brazos que me envolvieron dulcemente.
- No creí que seria tan difícil.
- Y seguirá siendolo hasta que tu decidas dejar de sentirte así.
- Ya se, Dylan, pero es complicado, no puedes desechar todo lo que alguna vez sentiste como si no valiera nada.
- Me solté de aquel abrazo tan reconfortante, saque los cigarrillos de mi pequeño bolso de mano. - ¿Quieres? - Le ofrecí uno y el lo tomo pero antes de que pudiera prenderlo me arrebato el encendedor y lo hizo por mi, después encendió el mío. - Gracias.
- Quiero intentar algo. - Dijo con su vista fija en el humo que escapaba de mis labios. - Inhala nuevamente. - Lo mire confundida. - Anda, hazlo. - Me hundí de hombros y tome una gran bocanada. - No lo sueltes. - Se acerco mas a mi y también tomo una bocanada de su cigarrillo, tomo mi rostro entre sus manos y sus labios se plantaron sobre los míos los cuales no se resistieron por alguna razón. Esto no era tan extraño como yo creía que seria, incluso... Se sentía bien pero no estaba bien seguirle el beso, aunque hace mucho que no sentía esto...

Pero jamás será igual a los besos provenientes de aquel par de labios.
Que milagro escucharte de nuevo, Razón. Llevas tiempo sin aparecer.
Mi error, ahora sepárate de el.


Hice lo que aquella voz ordeno fingiendo que me ahogaba con el humo del cigarrillo.
- ¿Estas bien? - Pregunto el aun con mi rostro entre sus manos.
- Si, no fue nada. - Aplico un poco mas de presión en su agarre asegurandose de que no me pudiera zafar y leí la intención en sus ojos: volvería a besarme. - Nos deben estar esperando. - Puse mis manos en su pecho intentado alejarlo pero no lo logre.
- Que esperen un poco mas. - Sus labios rozaron los míos pero gire mi rostros violentamente a lo cual el respondió de manera brusca girando mi cabeza con fuerza hacia el y atrapando mis labios con desesperación.
- Dylan... - Me era difícil seguir hablando y el malinterpreto la mención de su nombre pues en un suspiro dijo el mío. - No, Dylan ¡Sueltame! - Logre deshacerme de su agarre que seguramente dejaría pequeñas marcas rojas en forma de dedos en mis mejillas.
- ¡¿Por que si soy tu novio no me dejas hacer esta clase de cosas?! - Alzo la voz y una familia que salió del restaurante nos miro confundidos para después irse a paso apresurado.

Dile la verdad.
Ya la sabe.
Termina con el.
No ahora.

- Hablaremos luego de esto. - No pensaba arruinar esta noche que era el cumpleaños de Danny.
- No voy a regresar ahí para fingir que soy tu novio. - Estaba enojado y lo entendía pero actuando así me hacia las cosas mas fáciles.
- No te estoy pidiendo que lo hagas.
- ¡Esto se termino!
- Gracias por la buena noticia.
- Entre al restaurante sin antes oír un golpe sordo a mis espaldas pero no gire para ver que había sido. Estaba siendo malagradecida, debía admitir que el me había ayudado bastante pero para que fingir querer tener algo con el que no habría funcionado... Corrección, que no funciono.
Camine hacia la mesa en donde estaba hace unos minutos y tome asiento en mi respectivo lugar, todos los ojos se posaron sobre mi pero note que un par estaban mas preocupados por mi: los de Doug, sus ojos tenían la cualidad de no poder mentir.
- ¿Que pasa? - Pregunte restando importancia a lo que acaba de ocurrir.
- ¿Que les paso a tus mejillas? - Tom examinaba mi rostro colocando su mano en mi barbilla y girándola levemente. - ¿Te lo hizo Dylan?
- No fue nada.
- Tom y los demás me vieron con sorpresa.
- No puedes dejar que te haga esto. - Dijo Giovanna.
- Ya se, por eso terminamos. - Escuche un suspiro a mi lado izquierdo y quien estaba ahí era nada mas y nada menos que Doug.
Estuvimos un par de horas mas en aquel lugar hasta que el encargado nos pidió que nos marcháramos pues ya era la una, Tom se ofreció llevarme a mi casa y yo acepte, el camino fue silencioso pues Giovanna se había quedado dormida. Llegamos en pocos minutos y al bajarme me asome por la ventanilla de Tom pues me quería decir algo.
- ¿Nos vemos en la semana antes del tour?
- Por supuesto.
- Recuerda que...
- Te debo una platica. - Reímos en apenas dos susurros para no despertar a Gio, bese su mejilla a manera de despedida. Esta había sido una noche extraña definitivamente.


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¡Hola! muchas gracias por leer, en realidad me gustaría saber sus opiniones y que las lectoras fantasmas comenten como anónimo o algo así :3 
Si hubieran mas comentarios subiría mas rápido.
Solo eso, nos leemos luego.
Zoé.


P.D: Si gustan dejar su nombre de twitter yo les dire el dia que actualice.

lunes, 2 de abril de 2012

22. I wish you were here.


Zoé's POV
Su sonrisa, esa tan característica de él, esa que solo me regalaba a mi, esa que me pertenecía se asomaba ahora por su rostro.
Sus brazos atrapaban mi cintura manteniéndome pegada a el mientras yo jugueteaba con sus dorados cabellos que parecían jugar también con el viento. Ambos estábamos sentados en el suave césped el cual nos llegaba hasta los hombros y nos hacia cosquillas mientras acariciaba nuestra piel desnuda gracias a las mangas cortas de las playeras que traíamos puestas acorde.
Un cabello quedo posado en mi nariz en intente regresarlo a su lugar soltando un poco de aire por mi labio inferior que saque en forma de puchero pero no se movía, escuche su armoniosa risa después de mis fallidos intentos.
- ¿Qué? - No obtuve respuesta solo una mirada enternecida de su parte mientras ponía ese cabello detrás de mi oreja y dejaba su mano posada en mi mejilla, acerco lentamente su rostro al mío pero a los pocos milímetros de que nuestros labios chocaran alguien carraspeo su garganta. Voltee en dirección de aquel molesto sonido topandome con una silueta delgada y fina de una mujer, le reste importancia y volví mi vista a Doug pero al hacerlo ya no era el quien me tenia envuelta en sus brazos, era un chico diferente: Tez igual de pálida, tenia el cabello largo y acomodado al igual que Doug solo que era de un color obscuro y su flequillo estaba al lado derecho, sus ojos eran color ámbar muy brillantes e hipnotizantes, en realidad era muy guapo pero yo quiero a Doug. Lo busque por todo el claro encontrándolo de la mano con aquella mujer.
- ¿Doug? - Se empezaron a alejar poco a poco, intente levantarme pero no podía soltarme de aquellos extraños brazos que ahora eran mi prisión. - ¡Doug! - Grite con desesperación. - ¡Doug! ¡Vuelve! - Demasiado tarde, el ya no estaba.

Me incorpore de golpe respirando entrecortadamente ¿Qué fue eso? Empezó como un hermoso sueño y termino siendo una... ¿Pesadilla? No, no tan malo.
Sacudí mi cabeza con la esperanza de que así se fueran los atisbos de ese sueño, frote mis ojos con fuerza exagerada haciendo que viera colores detrás de mi párpado.
Esta clase de sueños eran cada vez mas frecuentes dejándome confundida y desubicada haciendo que se me complicara el hecho de hacerme a la idea de que el y yo no seriamos nada serio, aunque habíamos dicho que lo olvidaríamos prefería me tenerme unida a la realidad de sus palabras.
Lo único que había cambiado es la presencia de esas dos personas desconocidas.
En fin, ya estábamos a inicios de febrero. el primer mes del año, para mi, se fue bastante rápido gracias a que el trabajo me mantuvo ocupada pues varias marcas, empresas y firmas querían renovar su imagen por asuntos de mercadotecnia entonces tuve muchos photoshoots, otras muchas cosas que editar y cosas asi.
Hace tiempo que no veía a los chicos pues todos los días estaban en el estudio ensayando para su tour de marzo y componiendo canciones asombrosas, como de costumbre.
Nada había cambiado realmente, solo Marty que crecía poco a poco.
Después de un rato decidí levantarme de mi cama aunque, en realidad, no tenia ningún plan para hoy, solo un domingo tranquilo para lavar ropa.
Me dirigí a mi baño examinando mi rostro de cerca, parece que la chica tan segura que apareció el primer día del año ya se había marchado, ahora se veía cansada.
Abrí la llave del agua caliente mientras me deshacía de las prendas que traía encima, frente al mismo espejo que delataba mi cansancio note que aun, después de tantos meses, tenia una marca rojiza cerca de las costillas creada por el golpe que me dieron aquel día. Cuando sentí que el vapor empezaba a invadir el lugar, me deshice de esos aun vividos recuerdos y me metí a la regadera sumergiéndome bajo la cortina de agua caliente que surgía del grifo enfocándome solo en esa sensación.
Después de unos quince minutos salí de la ducha tomando una toalla para envolverme en ella, tome la secadora, la encendí y la apunte hacia mi cabello solo para deshacerme del excedente de agua que chorreaba de él, de repente sonó mi celular histéricamente. Corrí a la habitación con cuidado de no resbalar, lo tome e identifique el número de Dougie.
- Hola, lagarto. - Salude soltando una risita nerviosa.
- Hola, preciosa. - Su voz no sonaba como siempre, se oía preocupado o algo así. - Más tarde ¿Podemos vernos?
- ¿Para qué?
- Necesito decirte algo.
- Por supuesto, ¿A qué hora?
- Cuando salga del estudio.
- Ok, nos vemos. - Me despedí pero no recibí respuesta más que un tono alargado anunciando el final de la llamada. - Que raro. - Mire extrañada el teléfono pero después lo arroje sobre la cama. Mire el despertador en mi mesa de noche, faltaban cinco horas para que lo viera, de todas maneras aprovecharía para lavar mi ropa.
Me vestí de manera sencilla, recogí mi cabello en una coleta ya que estaba seco y junte la ropa que estaba sucia en una cesta de plástico.
Marty seguía dormida pero aun así le llene su plato se comida y le puse mas agua, acaricie sin despertarla su cabecita y salí de mi departamento.
Llame al elevador mientras jugueteaba con los orificios de la cesta, llego, presione el botón indicado para llegar al piso de la lavandería y entre ahí. Ya que había puesto un par de monedas, detergente y enjuague dentro de la lavadora me senté sobre esta a esperar pacientemente.
Observe minuciosamente a mi alrededor sin saber que buscar hasta que encontré una revista olvidada no tan lejos de mi, me estire para tomarla y revise su portada. Era de espectáculos y había salido hace un par de días, vi cada uno de los pequeños encabezados hasta que me tope con uno que llamo mi atención, decía "Is Dougie Poynter dating someone new? Page 28". La curiosidad pudo conmigo, pase rápidamente las hojas hasta llegar a la indicada, el titulo era el mismo que el de la portaba solo que este se extendía hasta llegar a la pagina siguiente, también estaba tapizado por fotografías y un poco de texto. ¿De qué eran esas fotografías? De él y otra mujer, en unas tomados de las manos, en otras el con su mano alrededor de su cintura y unas... Besándose.
Una estúpida lágrima se escapo cayendo directamente sobre la revista en una fotografía que no había visto, éramos nosotros el día que fuimos a lo de mis tatuajes, debajo de ella había una pregunta:

And what happened with Zoé Miller and you?

Con su respuesta:

Nothing serious, she was just a free.

Narrador:
La chica se sentía aludida, triste, enojada y mas emociones inexplicables pero la que mas la invadía en estos momentos era la decepción.
Su ropa se había lavado, sin doblarla ni nada por el estilo la lanzo a la cesta, subió a su departamento llevándose la revista consigo, abrió la puerta, lanzo la cesta con cuidado de no romper nada y tomo las llaves de su coche. Esta ocasión, en vez de ir por elevador bajo por la escaleras sin saber el porqué, seguramente era para que mantuviera la mente clara pero obviamente no estaba funcionando. Llego al estacionamiento, se subió a su auto arrojando la revista al asiento del copiloto, lo encendió y manejo en dirección al estudio con las palabras ya en su mente.
Llego en minutos, sin importarle dejo el auto estacionado enfrente del lugar.
- Tardare unos minutos. - Le dijo a un chico antes de que pudiera reclamarle algo.
Entro a aquel lugar buscando los compartimentos más cercanos pero al no encontrarlos lo llamo por su apellido.
- ¡Poynter! - Se escucharon unas notas erróneas de la última habitación, seguramente por el sobresalto del grito.
- ¿Qué hiciste? - Le pregunto el baterista al reconocer aquella voz.
- Espero no sea lo que me imagino. - Aunque él sabia que si lo era. Ella abrió la puerta enfurecida mientras la veían confundidos.
- ¿Solo fui esto para ti? - Se acercó al bajista mientras levantaba de manera amenazadora la revista medio enrollada, el chico se puso de pie y corto la distancia entre ellos. - ¿Un free? - Los tres chicos restantes veían la escena asombrados.
- ¿De qué hablas? - Pregunto el aludido.
- No te hagas el idiota, Poynter. - Dijo ella exasperada. - De esto. - Golpeo con fuerza la revista contra su pecho y cuando la separo le mostró las fotos de ellos dos juntos con esa pregunta. - Esto era lo que me ibas a decir ¿Cierto? - Aquel chico asintió con la cabeza baja sin verla directamente a los ojos. - Vaya... - Las lágrimas estaban a punto de invadir sus mejillas, dejo caer los brazos a sus costados sintiéndose derrotada por la situación pero antes de demostrarlo camino hacia la puerta y con la mano en el cerrojo lista para salir pero sin antes decir:
- Tú no querías arruinar las cosas. - Trago un poco de saliva para intentar contrarrestar el nudo de su garganta sin mucho éxito. - Acabas de hacerlo.
Abrió la puerta aun aguantando las lagrimas, no las soltaría hasta salir de ahí, con un azotón cerro la puerta a sus espaldas. Se mordió el labio inferior para contener las lagrimas mientras que caminaba a paso firme pero en cuanto sintió la fría brisa chocar contra su rostro se derrumbo, las lagrimas fluían cual grifo de agua, sus piernas temblaban y lo único que quería hacer era gritar, gritar y soltar absolutamente todo lo que sentía en ese momento.

Zoé's POV
- ¿Estas bien? - Una voz me sobresalto e hizo que girara rápidamente en su dirección, era un chico con el semblante preocupado a poca distancia de mi, mis mangas eran largas y cubrían mis manos así que con estas limpie las lagrimas que me delataban.
- Ahh... Si. - Intente fingir la mejor de las sonrisas.
- Estas mintiendo. - Mi semblante cambio primero a la sorpresa y después regreso a reflejar tristeza, busque en el bolsillo de mi short las llaves del auto y note que mis manos estaban temblorosas. - Me tengo que ir.
- No puedes manejar en ese estado. - Aquel chico me señalo, tuve la oportunidad de fijarme más en el: era mas alto que yo, tenia una perforación en su labio inferior y ahí había un arillo, tenia unos lentes grandes que dejaban ver sus brillantes ojos color... Ámbar.
- ¿Por qué te interesa? - Pregunte cortante. - Es decir, soy una extraña, probablemente una lunática con problemas emocionales y tú estas ahí como si nada preocupándote por lo que sea que esta pasando conmigo.
- No creo que seas una lunática con problemas emocionales. - Se encogió de hombros para después mirarme fijamente de nuevo, me estuvo examinando antes de hablar, como si intentara saber quien era solo con una mirada. - Solo estas enamorada.- Y el golpe de sus palabras impacto directamente en mi corazón.

Dougie's POV
- Creía que empezarías a salir con Zoé no con... ¿Cuál dices que es su nombre? - Pregunto Danny mientras leía la revista que ella había dejado.
- Audrey
- ¿Ella es...?
- Actriz.
- Y la escogiste a ella en vez de a Zoé por...
- Estúpido.
- Respuesta correcta y por cien puntos más la siguiente es...
- Me largo. - Dije exasperado, deje el bajo en su base, tome mi chaqueta con las llaves, de camino a la salida logre atisbarla a través del cristal de la puerta que solo dejaba ver el exterior, ella no estaba sola pero era la que estaba hablando y pude escuchar su conversación, o una parte de está.
- ... Probablemente una lunática con problemas emocionales y tu estas ahí como si nada preocupándote por lo que sea que esta pasando conmigo. - Su rostro estaba triste con los ojos rojos señal de haber llorado bastante o eso era lo que alcanzaba a ver pues estaba de perfil a la puerta al igual que el chico que la acompañaba, era más alto que ella pero era algo normal comparando estaturas.
- No creo que seas una lunática con problemas emocionales. - Aquel chico se hundió de hombros mientras la veía fijamente a los ojos. - Solo estas enamorada. - Ella inclino la cabeza y una sonrisa se formo en sus labios pero era sarcástica y fría no como aquella que la caracterizaba: viva y radiante.
- ¿Sabes? - Dijo al cabo de unos minutos. - Eso nunca fue suficiente, no le basto. - Su flequillo cubría sus ojos de los cuales ahora salían mas lagrimas, puse mi mano contra el cristal a la altura de su mejilla.
- Sé lo que se siente, duele ¿No es así? - Dijo aquel chico, ella cubrió su rostro con ambas manos y asintió levemente un par de veces, después se hicieron presentes sus sollozos, aquel chico se acercó mas a ella estirando sus brazos y envolviéndola con ellos, ella no se resistió y le devolvió aquel abrazo hundiendo la cabeza en su pecho mientras el acariciaba su cabeza, fue entonces cuando me di cuenta que mi peor temor se había cumplido: la he perdido.
- Doug, ¿Por qué... - Su voz sonaba tan mal; triste, temblorosa, decepcionada, rota... - Yo... no sé que fue lo que paso... ¿Por qué? - No lograba concretar sus ideas su voz no era la única que estaba rota, también lo estaba ella.

Zoé's POV
Ahora no me importaba que los brazos de un extraño estuvieran a mi alrededor, al contrario, alguien que no me conocía, no sabia de mis problemas, no sabia nada de mi y aun así me brindaba su apoyo o eso era lo que mi cabeza quería pensar antes de hacer confabulaciones extrañas de las razones de su sorpresiva aparición justo cuando estoy en este estado en el que ni siquiera puedo pensar claramente pues todo lo que invadía mi estúpida cabeza era la imagen de aquel chico que tanto me gustaba besando a otra mujer restando valor a lo que sea que nosotros éramos pero gracias a eso me di cuenta de algo: El y yo estábamos destinados a no ser nada, aunque el llamado "juego del destino" se me hacia de lo más estúpido en lo que se podía creer.
Justo ahora desearía no haberlo no conocido, quedarme solo siendo una McFlyer más, no la chica que se enamoro del bajista de su banda preferida, no la chica que solo fue un free para Dougie Lee Poynter, no la chica que ahora llora por sus estúpidos juegos.

There's a side to you that I never knew.

¿Cuál era el punto de que él me conquistara de esa manera?

All the things you'd say, they were never true.

¿Pero a quien quiero engañar?

And the games you play, you would always win.

Jamás podre odiarlo, odiar lo que hizo si pero a él jamás pues... termino siendo la persona a quien mas quise, quiero y querré, también una de las más importantes y si ese era el punto de su juego, termino ganando: Me ha conquistado.

(* * *)

- ¿Una J-45 Standard o una Epiphone AJ-200S?
- La Epiphone AJ-200S - Dijo Dylan después de examinar las opciones que le mostraba.
- ¿Por qué? - Sabia que él no sabia nada de guitarras, algunas veces las tocaba pero no le importaba mucho la marca, yo ya sabia cual seria la que llevaría solo lo estaba molestando.
- ¿Por qué es la menos costosa?
- No suenas muy seguro, Gibson.
- Y ¿Qué quieres que haga? Yo no sé nada de esto, Miller.
- Ni siquiera porque llevas el mismo apellido de estas guitarras. - Dije fingiendo indignación.
- No me veas así, preciosa.
- Y tú deja de llamarme así. - Deje la Epiphone AJ-200S en su lugar mientras tomaba la otra, era casi diez veces mas cara pero era la mejor guitarra acústica y llevaba tiempo con el deseo de comprarme una, fuimos a la caja, pague la guitarra y a la salida de la tienda de música Dylan me quito la guitarra de las manos.
- Devuélveme eso, yo puedo.
- Es mi trabajo.
- Eres mi... - Me costaba decir aquella palabra, aun era extraño. - Novio no mi burro de carga.
- Todavía te cuesta decirlo ¿Verdad?
- Algo. - Baje mi vista al suelo apenada pues esta relación era extraña. - Aun es extraño.
- ¿Piensas que fue mala idea?
- No lo sé. - Nadie dijo más después de eso. Dylan era el chico que me había ayudado fuera del estudio hace un mes, suena precipitado que seamos novios después de ese corto periodo pero era una nueva oportunidad, un nuevo comienzo.
El sabia que todavía estaba enamorada de Doug y que seguiría estándolo pues ya que ese sentimiento planto bandera en ti es muy difícil ganarle la guerra para librarse de él pero Dylan ha estado conmigo en cualquier momento en que yo lo necesite, no he llorado por él una sola vez y siempre termina robándome una sonrisa pero, aun así, nunca será él...

jueves, 22 de marzo de 2012

21. Asshole


Dougie's POV

Algo frío toco mi frente haciendo que me sobresaltara y despertara de inmediato recibiendo un golpe de parte de la mesa, sin abrir los ojos me incorpore y sobe la parte donde todavía sentía el molesto dolor. Cuando este paso, abrí los ojos temeroso de lo que me pudiera encontrar en ese momento, revise todo a mi alrededor, había regresado al living de Tom donde no había nadie mas, solo yo y una silueta a mi izquierda que se sentó en el sofá en que hace segundos estaba recostado, gire mi rostro y me tope con un semblante confundido pero lamiendo el helado que sobrepasaba el limite de su plato, también estaba estirando uno para mi. Lo tome y lo deje en la mesa para después envolverla en mis brazos.
- ¿Qué pasa? - Su dulce voz pronuncio haciendo que soltara un suspiro aliviado.
Todo había sido solo un sueño, un estúpido sueño, pero fue tan... Real.   

Zoé's POV

Antes de soltarme me apretujo un poco mas para después lanzarme una mirada intensa de la cual no entendí el significado, tomo nuevamente su plato con helado y lo comimos en un silencio interrumpido solamente por nuestras pequeñas risotadas por una comedia que estábamos viendo, una de mis favoritas: The Big Bang Theory.
Algunos mas se nos unieron; Danny, Harry e Izzy mientras los demás estaban haciendo algo en la cocina, la curiosidad me invadió y me dirigí de donde provenían sonidos de sartenes chocando entre si y contra la hornilla de la estufa, estaban preparando la cena, o eso me indicaban todos los ingredientes sobre la mesada. Mire el reloj en mi muñeca el cual me indicaba que ya iban a ser las tres. Intente recordar que es lo que tanto había hecho pero recordé instantáneamente que fue lo que sucedió.
- ¿Ayudo en algo? - Pregunte detrás de Giovanna quien dio un pequeño brinco sorprendida.
- Me asustaste. - Volteo a verme y golpeo con un guante para agarrar refractarios calientes mi brazo.
- Lo siento.
- Hmm... - Miro rápidamente a su alrededor y detuvo su vista en un punto sobre la hornilla. - Haz espagueti.
- ¿Cómo sea? - Me vino a la mente un platillo que estaba casi segura de que ellos no había probado. - Tengo que salir a comprar algo.
- Pero aquí tienes todos.
- ¿Chiles poblanos, crema y leche? - Me miro con una cara de confusión a lo que enarque mis cejas.
- Los últimos dos ingredientes si pero no tengo ni la menor idea de que es un chile po...
- Poblano, enseguida regreso. - Tome dinero de mi cartera y salí de ahí, en Walmart vendían condimentos mexicanos y de otros países de buena calidad, por suerte no estaba tan lejos.
Tarde unos quince minutos en llegar, cinco en escoger lo que faltaba y pagar y otros quince para regresar a donde los demás.
Toque el timbre apresurada pues me emocionaba preparar algo nuevo para ellos, Danny abrió y sin hola ni adiós entre derechita a la cocina.
Los que estaban presentes me veían extrañados por mi repentino entusiasmo.
- Toma. - Giovanna tenia en sus brazos un olla especial para cocer espagueti, la tome con cuidado y la deje sobre la hornilla, la llene con agua, le puse sal y hierbas de olor y espere a que hirviera pero en lo que lo hacia haría la salsa que acompañaría a la pasta.
Era fácil hacerlo solo que, como en la mayoría las recetas, tenias que seguir paso a paso al pie de la letra pues esta salsa si no la hacia con el orden no sabia igual, era raro.
Encendí otra hornilla y ya que había lavado los chiles los puse directo en el fuego en lapsos de segundo por cada cara, esto era para poder quitarle la piel pues no era comestible y que se cocieran, eran mucho así solamente en asarlos me tarde diez minutos. Después de esto los metí en una bolsa de plástico y amarre las asas en un nudo fácil de deshacer, con esto los chiles sudaban, como decimos en México, y era mas fácil quitarle la piel, los deje unos quince minutos y en ese lapso el agua ya estaba hirviendo.
Note a alguien que tenia su vista fija en cada paso que hacia, cuando voltee en su dirección note que era Giovanna quien me veía con el gesto enternecido.
- Te gusta cocinar. - Era una afirmación, deje la pasta en el agua mientras esperaba que los alargados palillos de harina se suavizaban con el agua hirviendo.
- Lo hacia mucho con mi mama. - La pasta ya había quedado completamente sumergida en el agua, tape la olla y vi el reloj en mi celular, en diez minutos mas comprobaría si el spaghetti estaba bien cocido.
Saque los chiles de la bolsa y les quite la piel y venas, ya que estaban limpios los puse en la licuadora con crema, leche y un poco de consomé de pollo en polvo, lo licue y quedo de un color verde vibrante y de un sabor exquisito, tal como lo hacia en México.
Revise el spaghetti de una manera que sorprendió a los que me acompañaban.
- ¿Por qué lo aventaste contra la pared? - Pregunto Tom sorprendido y asustado, creo.
- Un amigo de mi padre decía que cuando la pasta se queda pegada en la pared era porque ya estaba cocida lo cual todavía no pasa aquí ¿Ves? - Fijo su vista en la pared que ahora estaba vacía pues el palillo de harina había caído tan rápido como choco con esta.
- Nunca había oído eso.
- Yo tampoco. - Me hundí de hombros y reímos un poco, tape nuevamente la olla mientras parloteábamos entre todos, ya casi todo estaba listo solo faltaba sacar del horno la carne que hicieron Georgia y Giovanna, Tom había "preparado" un especie de pudin de chocolate pero solo lo saco del envase y lo puso sobre unos lindos platos, en realidad el solo había cortado un poco de verdura para la guarnición de la carne.
Ya que había quedado al dente el espagueti Giovanna me presto un refractario de cristal donde mezclaría la pasta con la salsa y el resultado final seria "Spaghetti Verde" nombre que no pensaron mucho al parecer.
Pusimos la mesa para ocho personas con una linda vajilla blanca y cuadrada. El postre ya lo habíamos comido pues era el helado que compre, cuando tome asiento volví a revisar el reloj en mi muñeca que ahora marcaba las cinco con seis minutos, dos horas en la cocina que se pasaron volando a mi parecer, esto seria como una cena muy temprano pues varios estómagos empezaron a rugir en cuanto les llego el olor a comida y aparte no habíamos almorzado.
Evite sentarme junto a él, yo estaba entre Giovanna y Georgia que de vez en vez me miraban con la misma pregunta en el semblante y yo con mi típica sonrisa de "no me pregunten nada".

Inmadura.

Murmuro la estúpida voz de la razón.

Debiste aparecer hace unas horas.
¿Para que me ignoraras como siempre?
Para que me hicieras decirle algo o yo que se.
Puedes hacerlo tu sola.
Me bloquee en ese momento.
Estas muy enamorada.
Y aun así, no cambia nada.
Las cosas se complicaron.
Demasiado.
Busca a alguien más.
¿Qué?

No obtuve otra respuesta, momentos así odiaba que mi propia razón me dejara con dudas ¿Cómo que buscar a alguien mas? ¿Eso ayudaría? ¿Debería hacerlo? Si lo pienso bien, es una de las mejores opciones, tal vez Doug y yo debamos ser amigos, solo eso, sin complicar las cosas.
Mi mirada se quedo fija en el espagueti de mi plato y no escuche lo que decían los demás hasta que Georgia le dio un codazo a mis costillas.
- Ah... Si. - Conteste sin saber a que pregunta.
- ¿Estas bien? - Harry pregunto con el tenedor aun en su boca.
- Si, solo... Solo estaba pensando.
- ¿En qué? - Danny hablo en esta ocasión.
- En cosas.
- ¿Qué cosas?
- Solo cosas. - Soltó una risita traviesa sabiendo que logro molestarme un poco.
- Quedo delicioso el spaghetti. - Dijo Gio mientras giraba su tenedor contra la pasta y tomaba un bocado, empezaron a decir que nunca habían probado tal cosa cumpliendo mi predicción.

(* * *)

Terminando de cenar me despedí de todos excepto de él y regrese a mi departamento, eran apenas las siete y media y ya no tenia planes en mente así que pasaría el resto de la noche haciendo algo que me mantuviera distraída.
Estaba tumbada en el sofá de mi living con la televisión encendida en una comedia para no pensarle mucho y con mi laptop en las piernas mientras navegaba por Tumblr y Twitter, algo que no hacia hace tiempo. Marty estaba acurrucada a un lado mío jugando con una pelota de goma.
Subí unas cuantas fotos que había tomado en estos días y pasados, dos de ellas eran de mis tatuajes y otras más de Marty mientras el resto eran de las que tome en Somerset.
Deje la computadora a un lado y fui a la cocina a prepararme un café cuando sonó el celular que tenia en el bolsillo trasero del pantalón, lo tome mientras veía quien me llamaba, era Doug. Dude en contestar así que no lo hice, no quería hablar con él, no ahora.
Deje mi celular en la mesada, tome mi café y busque mis audífonos de diadema en un cajón de mi oficina. Regrese al living, los conecte a la computadora, le subí al volumen que mis oídos lograban aguantar, le puse play a mi biblioteca de reproducción despidiéndome oficialmente de esta realidad y solo me enfoque en la música que recorría mis oídos y que mis labios tarareaban.
Pase un rato así hasta que Marty se levanto sorpresivamente del sofá y corrió hacia la puerta, solo hacía eso cuando tocaban, me quite los audífonos y deje la computadora sobre la pequeña mesa. Con cuidado de no pegarme con algún mueble, pues estaba descalza, me dirigí a mi puerta, al abrirla alguien me cargo y me puso sobre su hombro dejándome cual costal de papas, reconocí quien era por su exquisita colonia.
- ¡¿Qué haces?!
- Tenis, chaqueta, llaves y nos vamos. - Dijo mientras se movía ágilmente con mi peso en su hombro, empecé a mover las piernas y brazos para que me soltara pero no tuve éxito.
- Bájame, bájame, bájame, bájame... - Repetía constantemente mientras le daba leves golpes en la espalda.
Llegamos al elevador y empecé a sentir los efectos de la subida de sangre a la cabeza pues esta empezó a palpitar.
- Hey, me siento mal.
- Ya casi llegamos.
- No creo durar tanto. - Las puertas del elevador se abrieron dejándonos en el lobby de mi edificio, Bob nos miro extrañados. - Hola Bobby. - Hice un gesto con mi mano al que el respondió con un movimiento de labios diciéndome sin sonidos "¿Qué esta pasando?" a lo que yo respondí "No tengo idea". Salimos del edificio y me arrojo a su auto junto con lo que había tomado antes de "secuestrarme". Ahora el palpiteo cambio por un agudo dolor de cabeza y un mareo que hizo que escondiera mi cabeza entre mis rodillas intentando que todo pasara pero nada, cuando escuche que cerró su puerta indicando que subió al auto le di un golpe no tan leve en el brazo.
- ¡Eres un idiota! - Estaba enojada, no me gustaba sentirme así pero aparte, tenia otros motivos para llamarlo de esa manera.
- Es noticia vieja. - Sin más arranco el auto. - ¿Estas bien?
- No, idiota.
- ¿Me llamaras así el resto del día?
- Es lo más probable. - Respondí enojada, justo ahora sentía odio, no hacia él sino hacia lo que dijo pero también me arrepentía de haber sido yo la que empezó el juego de palabras, no me arrepentía de esa promesa pero si de haber aceptado lo que él dijo, yo no quería eso, tampoco quería que fuéramos algo mas pero quiero que sepa que no estoy conforme y que con una sonrisa y un abrazo se resolverían las cosas.
- ¿Por qué estas tan enojada?
- ¿Por qué será, Poynter? - Levante mi cabeza de golpe haciendo que el mareo me atacara nuevamente, deje mi caer mi peso sobre el asiento cubriendo mi rostro con ambas manos maldiciendo constantemente.
El auto se detuvo después de unos diez minutos, con dificultad me puse mis tenis y la chaqueta.
Mi puerta se abrió, su mano se asomo por ella para que la tomara pero baje sin su ayuda, cerré la puerta a mis espaldas con un azotón y camine sin un rumbo fijo, levante mi vista y él ya iba unos cuantos metros adelante de mi, caminaba hacia la estructura metálica que te deja ver casi todo Londres.
- ¿Planeas que entre ahí? - Dije secamente.
- Precisamente. - Solté un bufido mientras metía mis manos en los bolsillos de mi chaqueta. Nos formamos en la fila para entrar ya que Doug había comprado los boletos, faltaban solo un par de personas.
- ¿Vas a subir?
- Mi alternativa es salir huyendo pero o me alcanzas o el mareo me vence así que no tengo de otra. - Negó con la cabeza divertido por la situación.
Subimos en una cápsula esperando a que mas personas subieran pero no fue así, solo éramos el y yo. Me senté en el suelo recargándome en el cristal desviando mi vista al suelo con cuidado de que no chocara con ese par de ojos azules. Nos empezamos a mover, a cada que subíamos podía observar más de la ciudad, era realmente precioso.
Parecía que ambos esperábamos que el otro hablara pues un silencio en el cual se podría oír una aguja caer se hizo presente. El raspo su garganta pero yo seguía sin voltear a verlo.
- Soñé que morías.
- Vaya, que buena forma de empezar la platica. - Entonces caí en cuenta de sus palabras. - ¿Qué? - Voltee a verlo esperando una respuesta pero ahora parecía que el evitaba mi miraba.
- Soñé que te encontraba tirada en algún lugar sin señal de vida. - Eso podría explicar el sudor que recorría su frente mientras dormía. - Creí que te habías... - Trago saliva audiblemente y no pudo proseguir pero sabia a lo que se refería.
- ¿Suicidado? - Asintió con la cabeza y por fin sus ojos chocaron contra los míos dejándome tonta y desubicada pero igual de enojada. - ¿Crees que soy tan estúpida para cometer algo así? ¿Por qué lo haría? - Sus ojos se abrieron como platos, note que se impulso un poco hacia tras al ver que me sobresalte. - ¡Contéstame! ¿¡Por qué haría algo tan estúpido!?
- Por lo que te dije, tal vez ¡yo que sé! - Ahora él sonaba enojado.
- ¿Crees que algo así es un detonador para el suicidio? - Me puse de pie y me plante enfrente de él, mis manos empezaron a manotear conforme hablaba por el disgusto de sus palabras. - Ni siquiera la pérdida de mis padres. - Se formo un notable nudo en mi garganta. - Ha hecho que algo así cruce por mi mente, es estúpido, nada es tan grave como para terminar bajo tierra. - Y ¡Bum! Mi enojo ahora estaba concentrado en palabras, todo el que estuve intentando ignorar durante el día ahora había explotado contra el.
- Me arrepiento de lo que dije.
- ¿Del sueño?
- De todo. - Su vista estaba fija en algún punto de la ciudad, doble mis piernas hasta quedar apoyada sobre mis rodillas en el suelo ¿Por qué el tenia esta facilidad de hacerme cambiar tan rápido de humor?
- Yo... No debí haber dicho eso. - Remarque eso ultimo, todo había iniciado porque no inhibí mis palabras.

Dougie's POV

Su enojo cambio de un segundo a otro por tristeza y... ¿Arrepentimiento?
Cayó en el suelo frente a mi con los brazos caídos y una lagrima a punto de escapar.
- Pero lo que dije es cierto. - Dije mas seguro, me volteo a ver con una expresión que no logre leer. - Solo lo de la parte de que no quiero arruinar las cosas.
- Nadie dijo que se tienen que arruinar. - Cambio su posición, ahora tenia las piernas dobladas frente a su pecho con los brazos alrededor de ellas. - El tiempo decidirá todo.
- ¿Podemos olvidar lo ocurrido? Excepto la promesa. - La atmósfera había cambiado por completo; ahora se sentía mas relajada después de que ella exploto por la estupidez que dije.
Nuestras miradas se entrelazaron por un largo rato pero la desvié pues por alguna razón me sentía nervioso ante aquella chica de bella sonrisa.
Mire a través del cristal y me di cuenta de que en unos minutos tendríamos que bajar de la capsula, voltee a verla nuevamente y pregunte después de unos segundos.
- ¿Y bien?
- Por supuesto. - Estire mi dedo meñique hacia ella para que ambos recalcáramos la promesa que hace horas habíamos hecho.
- No te iras de mi lado. - "Siendo o no amigos" Me dije a mi mismo.

martes, 13 de marzo de 2012

20. Treatments


Narrador:

Primer día del año dos mil once, sábado para ser mas específicos, donde dos personas diferentes se despiertan con una sonrisa tonta en el rostro por lo ocurrido en la noche anterior. Ella acariciaba sus labios constantemente con la yema de dos dedos mientras el revivía una y otra vez el momento en su cabeza.
Flea se sube a la cama de él y lo lame constantemente mientras Marty con dificultades logra jalar un poco el edredón que la cubría, ella, al darse cuenta, la carga en brazos y la acurruca en su pecho mientras acaricia su suave pelaje.
Ambos tenían presente que hoy tenían una cita, que hoy tenían que devolverse su sudadera y guitarra respectivamente pero los planes no estaban hechos así que no sabían que hacer al respecto aunque eso no duro mucho.
El rodó un poco hacia su mesa de noche y tomo su celular buscando por cada uno de los contactos hasta llegar al ultimo donde se encontraba ella anotada por la inicial de su nombre. Le llama y espera dos tonos hasta que ella con una sonrisa contesta.
- Justo pensaba en ti. - Confiesa avergonzada a lo que él solo ríe, de fondo se escucha un ladrido de parte de su hermosa labrador negra, él la silencia acariciándola por el lomo.
- Tenemos planes hoy ¿Recuerdas? - Ella suelta una risa, por supuesto que se acordaba ¿Cómo iba a olvidar una cita con el chico que la traía vuelta loca?
- Claro. - Se quedan en silencio por escasos minutos.
- Podríamos salir a cenar o algo.
- No muy formal ¿O si? - Pregunta curiosa.
- No, incluso podríamos ir desnudos. - Una estruendosa carcajada se escucha del otro lado de ambos teléfonos, las mejillas de ella se encienden por su hilarante comentario.
- No creo que nos dejen pasar.
- Es el único problema. - Suena el teléfono fijo de la chica interrumpiendo el hilo de su conversación, lo toma curiosa y reconoce el número como el de uno de sus amigos.
- Es Tom. - Pone en altavoz el celular y lo deja en su pecho ya vacío pues su mascota se acurruco en otro lado de la cama, acerca el teléfono a su oído antes ocupado y presiona el botón para contestar. - ¡Tommy! - Saluda emocionada.
- ¿Ya desayunaste? - "Fue directo al grano" piensa.
- No, me acabo de despertar.
- Entonces en diez minutos nos vemos en mi casa, hicimos panqueques para todos.
- Vale.
- Lleva a tu perrita. - Se da por aludida al no saber como se entero de que tenía nueva mascota.
- ¿Como...
- Georgia nos contó.
- ¡Hola! - Se escucha el grito de un chico al otro lado del celular antes de que ella pudiera decir algo más.
- ¿Doug? ¿Está contigo? - Tom empezó a hacer conjeturas erróneas hasta que ella detuvo sus pensamientos equívocos.
- No, estaba hablando con el por celular y esta en altavoz. - Se escucha un suspiro aliviado por parte de Fletcher.
- Con razón no contestaba el celular ¿Le dices del desayuno por favor?
- Sep.
- Nos vemos pequeña.
- Hasta luego. - Colgó el teléfono y lo dejo en su base, después tomo su celular, quito el altavoz y lo regreso al lugar  en donde estaba hace unos minutos. Ella le dice del plan del desayuno y él acepta como pretexto para verla.
Cortan la llamada para poder arreglarse.
El todavía permanece un rato en su cama mientras ella se levanta para darse una ducha, cuando se ve en el espejo nota algo diferente; aquella chica que siempre veía ya no era la misma. Ya no era aquella chica atormentada por la perdida de su familia, ya no era la indefensa chica que atacaron en un callejón. Con el año nuevo dejo todo atrás: el remordimiento, el dolor, la tristeza, la debilidad, todo lo malo se quedo en el pasado. Ahora tenia mucho mas de lo que tuvo originalmente; tenia amigos que amaba con todo su ser, el trabajo que siempre quiso tener y un noventa por ciento convencida de que ella también le gustaba al chico que la traía vuelta loca.
Después de un rato de examinar su entusiasta rostro decide que es hora de tomar una ducha pues se le hace tarde para el desayuno. Salió de la regadera con una toalla envuelta a su alrededor, por las prisas no se seco el cabello y se vistió como normalmente lo hacia, un poco de delineador sobre el párpado y estaba relativamente lista mientras aquel muchacho apenas se despabilaba caminando hacia su baño, igualmente tomo una ducha y se vistió, acomodo su cabello como lo tenia en esa temporada y se preparo para encontrarse con sus amigos. Ella toma en brazos a su pequeña mascota y su bolso con todo lo necesario en el. Ambos salen de sus respectivos departamentos, ninguno de los dos olvida llevar el objeto de su trato, suben a su auto y lo arrancan de camino a casa de los futuros esposos con la suerte de encontrarse en la entrada.
- Hola. - Dice ella entusiasmada con el cacharro en brazos, el bolso mal acomodado y la colgada cámara en el hombro.
- Hey. - Saluda el de manera sencilla, caminan en silencio hasta la puerta donde él toca el timbre, ambos tenían la misma sonrisa estúpida con la que se despertaron, ninguno de los dos hablaba pero cuando sus miradas se entrelazaban ella agachaba la cabeza y él volteaba hacia otro lado rascando su nuca.
La puerta se abrió con aquel chico de estrella tatuada detrás de la puerta, los saluda a ambos con un cálido abrazo y ella le permite cargar a su pequeña cachorra.
Entran y saludan a cada uno de los presentes: Primero Gio quien estaba acompañada por Georgia e Izzy mientras Danny y Harry se encontraban en alguna parte de la casa, la fotógrafa se percata de que falta alguien.
- ¿Y Carrie? - Pregunta ella en lo que daba otro vistazo a su alrededor.
- Salió con un chico, creo que se llamaba Charlie. - Contesta Giovanna con un dulce tono, el típico de ella.
- Ya estamos todos, desayunemos. - Zoé fue la ultima en llegar al comedor y al hacerlo observa con detenimiento a cada uno de sus amigos y decide tomar una foto, enciende la cámara, enfoca a todos y con un sorpresivo "¡Hey!" hace una toma perfecta que enmarcaría y colgaría en su pared como lo hubiera hecho si tuviera alguna de su familia. Se sentó entre Danny y Doug, desayunaron los deliciosos panqueques que Gio junto con Tom habían preparado. Todos disfrutaban reuniones improvisadas como esta pues siempre estaban llenas de risas, bromas y una que otra vez había conversaciones serias que al final terminaban no siéndolo así que no se cuentan mucho.
Terminaron el desayuno y las chicas se ofrecieron a ayudar a Giovanna, una lavaba platos, otra los enjuagaba, otra los secaba y otra los guardaba.
Danny se puso a hacer "zapping" en la televisión mientras los otros tres hablaban entre ellos sin poner mucha atención. Después de haber terminado de recoger las chicas regresaron al living.
- Están pasando por E! el resumen de la fiesta de ayer. - Comento el pecoso mientras observaba con atención la pantalla. Los demás se sentaron en los variados sillones del living para ver aquel especial.

Zoé's POV

En el programa pasaban las canciones que tocaban en parte y después las entrevistas que lograron obtener, en algunas tomas salían los asistentes bailando en la pista.
Llego por fin la parte en la que McFLY toca, recibieron unas excelentes criticas como siempre, cuando yo salgo cantando con ellos dejaron toda la canción sin cortes. No me veía tan graciosa como me imagine en el escenario, incluso me veía bien. Termino la canción y pasaron de inmediato a los críticos del programa, tenia miedo por alguna razón pero al ver que también obtuve buenas criticas me tranquilice, después pasaron nuestras entrevistas, la mía salió después de la de Doug y ambos nos habían hecho la misma pregunta al final, ambos dimos la misma respuesta pero unas fotos que enseñaron de nuestra "cita-no-oficial" demostraron lo contrario de lo que dijimos.
Danny congelo una imagen de nosotros tomados de la mano, yo con una venda en la muñeca y ambos sonriendo.
- ¿Tuvieron una cita? - Pregunto Giovanna con autentica alegría en el rostro.
- No... - Voltee a ver a Doug que tenía una sonrisa traviesa en el rostro y su vista fija en la pantalla. - ...técnicamente.
- No la contamos como una "cita oficial". - Respondió Doug a la pregunta que estuvo a punto de salir de los labios de Harry.
Eso parece que no resolvió las dudas de nuestros amigos pues la confusión era palpable en sus rostros.
- Nosotros nos entendemos. - En ese momento entraron a la sala los tres gatos de Tom con Marty flanqueándolos, tenia miedo de que no se llevarían bien pero sorpresivamente ella estaba intacta. Cargue a Marty en mis brazos cuando se acercó a mi y la recosté en mis piernas mientras acariciaba su suave pelaje, Marvin se acercó también a nosotros así que le hice espacio y se acurruco junto a Marty, se veían preciosos.
- Se ven bien juntos. - Dice de la nada Georgia.
- Si, lo sé.
- ¿Y porqué no hacen nada? - Levante mi cabeza en su dirección.
- ¿Qué podrían hacer un gato y un perro? - Pregunte confundida.
- Yo me refería a eso. - Señalo la pantalla aun con la imagen de Doug y mía con las manos entrelazadas.
- Yo me refería a esto. - Señale a los dos animalitos en mis piernas, todos soltaron una risa lo que hizo a Marvin levantarse e irse.
- Ahora vengo. - Danny se levanto de su asiento y fue directo a la cocina.
Fije nuevamente mi vista en Marty mientras mi cabeza divagaba en lo sucedido la noche anterior.

FLASHBACK
Sonó el último numero del conteo a nuestras espaldas cuando nuestros labios se unieron por convicción mutua.
Sus manos se plantaron en mi espalda acercándome mas a él mientras mis manos atrapaban su cuello y jugaban con su cabello.
Cuando la falta de aire se hizo presente, nuestros ojos se encontraron nuevamente, entonces planto otro beso, mas corto esta ocasión y murmuro contra mis labios "Feliz año nuevo", murmure las mismas palabras para que después una sonrisa se formara en mis labios ya desocupados. Nuestros amigos se unieron a nosotros y nos abrazamos durante unos segundos para después ir a bailar, Dougie y yo éramos los últimos de nuestra desorganizada fila. Justo a un paso de la pista de baile un dedo meñique se enlazo con el mio y gire para ver al dueño quien me veía dulcemente y con una promesa pintada en los ojos, promesa que no descifre pero que ansiaba escuchar.
FIN DEL FLASHBACK

Un agudo ladrido me saco de mi trance y una mano hacia pequeños trazos en mi espalda, voltee en dirección al dueño de esas dulces caricias, era Dougie, su vista estaba fija en Harry pues hablaban de no sé que tanto.
Me quede observando su perfil, desde sus rubios cabellos hasta la barba apenas visible que denotaba que no se había rasurado en un par de días. Veía sus cejas moverse por la sorpresa y su mandíbula moverse cuando hablaba al igual que su campanilla, regrese a sus ojos los cuales se achinaban al sonreír y volví al cabello acomodado en un flequillo que cubría la mayoría de su frente, entonces por un impulso mis ojos se quedaron fijos en sus labios, los veía moverse mientras hablaba, curvarse y enseñando los dientes cuando sonreía, su lengua mientras hablaba y me perdí. Un deseo invadió mi pecho, el impulso estuvo a punto de ganarme y hacer que me refugiara entre sus labios pero algo me detuvo, probablemente era la razón, aquella vocecita que no dejaba de joderme con decirle que me gustaba ahora me detenía a besarlo.
Era la primera vez que sentía esto, era como si una cuerda intentara hacer que me acercara mas a él, a su cuerpo, a sus labios, era extraño.
Sacudí mi cabeza un par de veces haciendo que los demás me miraran extrañados, Marty se había dormido, con cuidado para no despertarla la cargue en mis brazos.
- Si quieres déjala en una de las camas de los gatos. - Me dijo Tom antes de que la dejara recostada en el sofá.
- Gracias. - Me puse de pie con cuidado pero al toparme con ese par de ojos turquesas tropecé con algo torpemente, mis mejillas se ruborizaron y antes de que alguien lo notara salí rápidamente de ahí.
Encontré una de las camas en las puertas para salir al jardín trasero, recosté con cuidado a Marty y Aurora se acercó con curiosidad, creí que iba a despertarla pero me equivoque, se puso a jugar con el pequeño cascabel que le había atado a su collar. Los deje a solas mientras salía al jardín a tomar un poco de aire fresco y de paso, a fumar un cigarrillo intentando no pensar en nada, un flash me deslumbro, gire mi cabeza buscando por todos lados pero no encontré nada, solo oí unos pasos apresurados dentro de la casa. Me asome por una de las ventanas y vi a Harry corriendo hacia el living con mi cámara entre las manos.
Apague mi cigarrillo, tire la colilla en un bote de basura.
Entre a uno de los baños y lave mi cara con agua fría evitando correr mi delineador. Fije mi mirada nuevamente en el espejo, ahora tenia un semblante completamente diferente; denotaba confusión y preocupación. Recuerdo haberme dicho a mi misma que no volvería a mostrar esta faceta, ya no quería esto. Preocuparme todo el tiempo de todo, del que dirán, del que será, del que fue, de todo. Las cosas fluirán solas y el tiempo lo decidirá todo ¿No?
Salí del baño mas tranquila, respire hondo y otro flash me deslumbro, esta vez no era Harry sino Doug con una sonrisa traviesa la cual se me contagio a los pocos segundos haciendo que me tomara otra foto.
- Yo quiero esta foto. - Observaba con detenimiento la pantalla de pre visualización. - Mas bien, quiero estas tres. - Siguió viendo las imágenes con detenimiento.
- Dame eso. - Dije después de unos segundos pero la levanto sobre su cabeza, altura que yo, por más que me pusiera de puntillas, no alcanzaba. Empezó a tomarme fotos mientras yo intentaba recuperar mi preciada cámara.

Dougie's POV

- Oh si, sigue así nena. - Cambie el tono de mi voz a uno más femenino.
- Demasiado gay para funcionar. - Imito la frase que dicen en "Chicas pesadas".
- Me amas. - Le respondo de broma.
- Apenas y logro quererte. - Soltó entre risas.
- Eso ni tú te lo crees.
- Suenas muy arrogante. - Suspiro mientras daba pequeños brincos para llegar a su cámara.
- Te gusto. - Algo que ambos sabíamos.
- Como yo a ti. - Demasiado obvio.
- Mas de lo que crees. - La respuesta indicada.
- Pero no es suficiente. - ¿Qué?
- ¿Por qué lo dices?
- Por que ambos seguimos jugando. - Tenía razón, me quito la cámara de inmediato cuando baje los brazos y se quedo con su vista fija en ella.
- Yo... - Murmure sin saber que mas decir, ella me volteo a ver y parecía intentar recordar lo ultimo que dijimos.
- No, no, no, no, no. - Dijo después de unos eternos segundos, se colgó la cámara al hombro y tomo mi rostro entre sus manos. - Fue un juego Doug, lo siento, lo dije sin pensar. - Sus hermosos ojos se clavaron en los míos buscando alguna respuesta que no lograba encontrar, pero en mi mente flotaron esas ultimas palabras.
Nosotros estábamos jugando, tal como ella había dicho. Pero estábamos bien así ¿No? Quiero decir ¿Por qué complicarnos? Eso solo arruina todo.
- Yo... - Volví a decir - No quiero arruinar lo que tenemos. - Ahora mas que nunca tenia miedo al compromiso. - No quiero complicar las cosas. - Tal vez había dicho en año nuevo que le pediría ser mi novia en un tiempo, pero tengo miedo y no quiero perderla, no a ella. - No... - Dude en decir la última parte. - No quiero nada serio. - Su semblante cambio.
- Yo tampoco, Doug. - Sus pulgares acariciaron mis mejillas. - Olvida lo que dije, ambos estamos bien así, hay que dejarlo tal y como esta. - Me ofreció una sonrisa que note un poco forzada, yo asentí levemente y sus brazos envolvieron mi cuello en un abrazo. - Nada va a cambiar. - Dijo con un tono extraño en la voz, mas para si misma.
- Prométeme algo. - Me solté de su abrazo.
- ¿Qué?
- Que no te iras de mi lado.

Zoé's POV

- Lo prometo si tú haces lo mismo. - Levante mi dedo meñique y los entrelazamos.
- Prometido. - Dijimos los dos al unísono.
- Vamos, nos esperan.
- Enseguida voy, adelántate. - Asintió con la cabeza y se marcho dejándome sola, ahí de pie, como toda una idiota.
¿Qué éramos ahora? ¿Qué seriamos mas adelante? ¿Por qué rayos había dicho lo del juego? ¿Por qué las palabras salieron de mi boca sin permiso? ¿Por qué me dolía tanto que el no quisiera nada más conmigo? ¿Qué fue lo que acepte? ¿Por qué acepte? Seguramente por lo mucho que le quiero, por lo mucho que me importa y por todo lo que el significa para mi.
Pero él no quería nada serio, nada complicado, eso en realidad es un juego ¿Soy su juguete? ¿Aquel al que podrá recurrir cada que lo necesite? ¿Por qué todo se volvió así? No sabía las respuestas y no las obtendría aquí.
Deje todas mis cosas sobre la mesa del comedor, lo único que me llevaría serian mis cigarros. Camine de puntillas hacia la puerta de entrada asegurándome de que nadie se diera cuenta.
Con cuidado abrí la puerta y la cerré de igual manera y corrí sin rumbo fijo, esa sensación del viento contra mi rostro era vigorizante. Lo único que podía hacer ahora era correr, huir, lo que fuera con tal de alejarme lo más posible de ahí. Corrí más, cada vez más hasta que no sentí las piernas.
Me senté el suelo no importándome donde estaba, mire a mi alrededor y estaba completamente sola en un lugar un tanto vacío, mejor para mi.
¿Cuál será el precio de esa decisión? Era lo mejor para él, pero ¿Lo habrá sido para mi?
Nada va a cambiar
Sonó esa frase en mi cabeza.
No quiero complicar las cosas.
¿Por qué?
No quiero nada serio.
¿Qué soy para el?
No quiero arruinar lo que tenemos.
¿Lo haría? Pero ¿Por qué?
¿Qué es lo que atraviesa su mente? ¿Qué es lo que realmente siente por mi? ¿Qué es lo que yo siento por el? ¿Por qué todo se volvió mierda para mí? ¿Por qué sentí que mi corazón se apretujo cuando oí sus palabras desconsoladas? ¿Por qué tengo que quererlo tanto? ¿Por qué tuve que enamorarme de el?

Dougie's POV

- Ya se tardo Zoé. - Menciono Harry, pero no era algo nuevo para mí, llevaba más de media hora sin su presencia a mi lado.
Tom salió del living a buscarla pero regreso con el rostro asustado.
- ¿En dónde estaba Doug?
- ¿Por qué?
- ¿En donde estaba?
- En el pasillo por el comedor. - Salió corriendo de la habitación lo seguimos Giovanna y yo, llegamos al comedor y sus cosas estaban ahí: Su bolso, su celular, su cámara, todo, excepto sus cigarrillos.
- Seguro esta en el jardín. - Giovanna se fue a asomar, nada.
Salí corriendo a la planta alta, los demás se asomaron por el living y escuche a Tom gritar que nos ayudaran a encontrarla.
Busque en las habitaciones sin éxito y al darme media vuelta para bajar choque con Tom, me tomo de los hombros y me lanzo una mirada severa.
- ¿Qué fue lo que le dijiste?
- ¿Qué tiene que ver eso?
- Paso lo mismo en mi cumpleaños ¿Recuerdas? - Las memorias de aquel día invadieron mi cabeza.
- Si... - Dije en apenas un susurro.
- ¿Qué fue lo que le dijiste? - Dude en decirle pero una sacudida brusca me ataco - ¡¿Que demonios le dijiste Doug?!
- ¡Que no quería nada serio! - La expresión que puso me asusto.
- ¿Cómo pudiste decirle eso a ella? ¡A ella! - Me soltó dándome un empujón y apretó el puente de su nariz con un par de dedos, después levanto la vista hacia mí. - Espera… ¿Ella acepto?
- Si... - El silencio se hizo presente.
Entonces una horrible sensación invadió mi pecho, era incómoda pero me decía que algo estaba mal.
Salí corriendo de ahí, cerré la puerta con un azotón a mis espaldas y mis sentidos me decían que fuera a una dirección, empecé a correr y escuche el llamado de Tom pero no me importaba, tenia que encontrar lo que estaba mal, tenia que llegar a un lugar, no se exactamente cual pero tenia que ir en esta dirección.
Llegue a un punto en el que no podía respirar normalmente, me faltaba el aire, me detuve y puse mis manos en las rodillas para recuperarme, cuando levante mi mirada me encontré con su inconfundible cabello ondulado seguido por su figura recostada en el suelo sin responder a mis llamados.
Su rostro pálido inmóvil con los ojos cerrados, tan apacible y tranquila, pero no estaba respirando. Su pecho no se movía conforme el aire la inundaba, simplemente no había reacción de su parte a mis gritos desesperados.
La cargue en mis brazos y regrese corriendo a la casa con más dificultad.
Los chicos me vieron y ayudaron a llevarla al living pero no se movía.

«Prometiste que jamás me dejarías»

Llamamos a una ambulancia que llego en cuestión de segundos, la ataron a una camilla intentado revivirla, fui con ella mientras los demás nos alcanzaban en el auto.
Todavía no había reacción de su parte, apreté su mano con más fuerza.

«Lo prometiste»

Llegamos al hospital y la llevaron a la sala de emergencias a donde no pude pasar, las lágrimas invadieron mis ojos haciéndome ver borroso a través de estas, las enjugue con el dorso de mi mano mientras oía unos pasos acercarse a mí a ritmo apresurado.
Unos brazos me envolvieron, eran tres pares, los de los amigos, hermanos, familia. Me refugie en ellos escondiendo mi rostro tratando de escapar de aquí, de que nada de esto fuera cierto, de que mi peor temor no se cumpliera.

«Perderla»

Se escucho un agudo pitido a través de esas enormes puertas blancas, era señal de perdida.
Me solté de aquellos brazos que ahora eran prisiones, corrí hasta atravesar esa puerta y toparme con ella sin una gota de vida. Rodee la cama que la mantenía y sostuve su mano mientras me repetía:
- Prometiste no dejarme. - Sin respuesta. - Que no te irías de mi lado y terminaste huyendo...
Cerré los ojos con fuerza soltando las lágrimas que mis ojos no lograron esconder...
No volvería a ver su sonrisa.
No volvería a escuchar su dulce voz.
No volvería a oler su fragancia.
Jamás la tendría nuevamente junto a mí.
Poco a poco me deje caer en la inconsciencia mientras me aferraba a los restos de ella...